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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 19 de noviembre de 2015

Over the rainbow




Esta semana la propuesta consiste en escribir un relato detrás del arcoíris, planteando que pensamos que puede haber allí. Mi visión viene a continuación, la de los demás participantes en la convocatoria se pueden ir leyendo desde este enlace con el balcón de Casss



La culpa es de mi madre por ponerme ese nombre. Dorita. Y además dejar claro que era por el personaje de El mago de Oz. Y de mi padre, por ser un calzonazos, porque si hubiera impuesto su criterio, me llamaría Susana y nada de esto habría ocurrido.
Así que no es extraño que llegara allí, over the rainbow, acordándome de sus muertos que son los míos.


Como mi madre quería que fuera como Dorita, aunque no vivera en un lugar azotado regularmente por tornados, como es Arkansas, estos llegaron a buscarme aquí, al centro de la Península Ibérica, donde no hay tornados y apenas llueve. Llegaron por sorpresa un domingo de agosto en el que el cielo atacó brutalmente la tierra, produciendo centenares de muertos vegetales y ninguno humano, según decía el parte policial que me ignoraba.


Porque cuando cielo y tierra firmaron la paz levantando un arcoíris, yo me encontraba sobre él, sin camino de baldosas amarillas que seguir.

Allí, bajo el cielo, sobre la tierra, sentada en un arcoíris apagado, pasé un tiempo lamentando mi suerte hasta que aprendí a desplazarme. Pude asomarme a ver a mis seres queridos y, ya véis, eso habría sido muy duro para la Dorita de siempre, pero no fue así, mi espíritu se encontraba más tranquilo que nunca.

Pasé algún tiempo, no sé cuanto porque mi percepción del tiempo no es muy fiable, cuando en medio de la nada surgió una voz que me anunciaba que iba a asignarme mi destino. Supuestamente estaba ante el ser supremo, pero no veía nada, solo escuchaba una voz que explicaba las razones por las que había decidido que en adelante sería eso. Tal como lo escuché le dije, venga, no me jodas.

Pero sí, los designios del Señor son indiscutibles, se hizo su voluntad y ahora soy… viento. Generalmente una agradable brisa, pero no me cabreéis que puedo liarla parda.

Las fotografías y vídeo son los que circularon por wassap cuando, 
efectivamente, un tornado asoló Aranjuez el último domingo de agosto
















16 comentarios:

casss dijo...

Genial! Una visión "encantadora" de un arco iris, que se ha tornado (valga la expresión) quizá más dramático de lo que imaginó la "directora" de este jueves.
Por cierto que fue duro ese temporal que azotó a mi precioso Aranjuez (ya me lo apropié) y que solo puede tener las explicación que tan sesudamente has dado.
Un gusto leerte amigo, y un gusto recibirte en mi balcón este jueves, lo que se agradece con un suave, muy suave soplido desde aquí. Llegó? Es el viento, es el viento....lalalalalla

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Personalisima tu aportación, Juan Carlos...o debería -al menos en este post redactado en primera persona- llamarte Dorita?? jejej
Un fuerte abrazo

Ester dijo...

Hay que saber ponerse en el lugar del otro y tu lo has hecho magistralmente, te has puesto encima. Un abrazo

Tracy dijo...

El relato de una realidad tremenda, que ha hecho revivir esos momentos.

Sindel Avefénix dijo...

Sos increíble! Este relato es tan original! Me ha encantado la historia de Dorita.
Un abrazo enorme.

Carmen Andújar dijo...

Pobre Dorita, al final fue lo que siempre quiso, ligera como el viento.
Me ha encantado tu relato, ha sido muy divertido con una narrativa llena de originalidad.
Un abrazo

H... (Perla Gris) dijo...

Que relato más divertido Juan Carlos, es tremendo, me sacaste la sonrisa... Dorita al final fue viento, libre como el viento...
Las imágenes son tremendas... que miedo que algo así pase donde nunca se espera...
Besines...

* dijo...

¡Pero bueno! ¿Esto qué es que me ha dejado una sonrisa la mar de chula en la cara?
Genial, de verdad... Ahora ya le puedo poner cara al viento.

Un beso enorme.

rosa_desastre dijo...

¡Ay cuanto arteeeee! me he reído (me hacía falta) Gracias poner un arco iris que alumbra a la mitad de la semana, o sea JUEVES.
besosss

San dijo...

Jajajaja Juan Carlos cómo me gusta tu Dorita, y sobre todo su cambio, Viento, pero que arteeeeee, como dice Rosa. jajaja.
Besos.

Alma Baires dijo...

Vivo en un valle en el cual todos los años, por un período breve en primavera, hay pequeños "tornados"... ya han caido 3 pinos en el parque de mi casa... y sí, da miedo... pero hay un momento, donde esas ráfagas de viento me dan una sensación de libertad maravillosa!

Me gustó muchísimo tu relato de esta semana Juan Carlos!
Un beso.

Mirella Denegri dijo...

Así que ese fue el origen del viento? y yo preocupándome por saber su nombre..ahora lo se y también se que no hay nada que pueda contener la naturaleza cuando le provoca cambiar de rumbo y azotar lugares distintos..yo me reía del hilo de agua (que no llegaba ni a riachuelo) que pasaba debajo de un puente por el que pasaba todos los días para llegar hasta mi casa...hasta que un día llovió durante dos días y el río se convirtió en un monstruo que se llevó el puente, los carros y la gente que curiosa se asomaba a ver la crecida...Así es la naturaleza...la calma siempre antecede la tormenta y no al revés jeje aunque a veces sucede al revés..Un placer leerte...besos

Fabián Madrid dijo...

El contraste del arcoiris y la naturaleza.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Dorita convertida en suave viento. Ya tiene destino y oficio. Tal y como ella misma dice, no enfademos a Dorita, pues podemos llegar a lamentarlo. Original planteamiento para la propuesta de nuestra amiga Casss.
Un fuerte abrazo.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Una visión original y más que divertida, Dorita se transforma de arco iris a viento suave, me ha encantado, besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Una visión original y más que divertida, Dorita se transforma de arco iris a viento suave, me ha encantado, besos.