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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

martes, 9 de octubre de 2018

Este jueves de otoño escribimos sobre el final del verano.



El verano se va, con el sol, allá, a lo lejos, hacia el horizonte y más, mucho más allá.
El sol volverá en unas horas, el verano no, tardará mucho en volver, muchas horas de clase, de aburrimiento, de viajes en metro, de fiesta… de todo eso que no es verano, de todo eso que es estar separados.
Si te fijas en la foto se les puede ver, aprovechando las últimas luces del verano porque el otoño les llevará de vuelta a su sitio. Y el sitio de cada uno está muy alejado del sitio del otro, aunque ambos comprenden que el lugar al que pertenecen es aquel en el que están juntos.

Por eso apuran los últimos instantes de ese sol en retirada para mantenerse unidos, tan unidos por su cuerpo como lo están por sus sentimientos.




El sol ya se fue. Una luna ecléctica domina el cielo y ellos aprovechan la confusión para arrebatar esa noche al cruel otoño y fundir sus cuerpos una vez más, una última vez, al menos hasta que se cumpla alguna de las quiméricas promesas que se han hecho, al menos, en el peor de los casos, hasta que vuelva el verano.
Si te fijas mucho tal vez puedas verlos. Yo no puedo, pero me cuentan que entre los rugidos del mar se pueden escuchar gemidos apasionados y desesperadas promesas de unión eterna.


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Este relato pertenece a la convocatoria realizada por Molí del Canyer en la convocatoria literaria del jueves 11 de octubre de 2018. Los otros relatos escritos bajo la misma propuesta se pueden encontrar desde este blog.

Las fotos son de cosecha propia, la primera en la Albufera y la segunda en la playa de Cullera, ambas en Valencia.

19 comentarios:

Ester dijo...

No escucho nada pero lo imagino en color, esa imagen se presta para mirar mas allá del horizonte, el verano se ha terminado y pero seguro que habrá dejado buenos recuerdos, una semilla, un amor, unas alpargatas nuevas... ilusiones y proyectos. Un abrazo

Juan L. Trujillo dijo...

No quiero estár en contra de la lirica. Pero de la mayoría de esos amores del verano, solo terminan por acordarse del "all i pebre" que comieron en el chiringuito donde se conocieron.
Me gustó tu entrada, cosa que por otra parte, suele sucederme.
Saludos.

Maite Sánchez dijo...

Bonitas las fotos, y con una historia detrás que les da mucha vida.
Ha sido una manera diferente y muy bonita de enfocar el tema de esta semana, bien difícil.
Un saludo cordial :)

Campirela_ dijo...

Unas bellas imágenes y un verano que se aleja y allá entre las sombras y el ocaso quedan esos dos enamorados tal vez sea una despedida o quizás un comienzo a ser algo más que una aventura de verano ..
Un placer leerte .
Feliz semana y disfruta del puente .

María Dorada dijo...

Se nos fue el verano, y con él las promesas, las ilusiones, pero volverán de nuevo entre pasiones y colores.

Qué bonitas imágenes.

Muchos besos.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Creo que si bien tendemos a pensar en las distintas estaciones como etapas que concluyen, debería pensar en ellas como parte de un proceso continuo, de tal manera que la mente no nos asuste con una inminente conclusión. Un abrazo

Mujer Virtual dijo...

Para sentir el horizonte y más allá
Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Hola Juan carlos: estas hitórias de amor tan apasionadas suelen durar lo que dura el verano. Aueque queden los reucuerdos a veces tan vivos que no se pueden olvidar jamás.
Me ha gustado mucho tu entrada Juan C.

Besos enormes.

Magade Qamar dijo...

Hay veranos y veranos, personas y personas, recuerdos y recuerdos... El verano, el calor, da para mucha película y mucha realidad... y muchos amores y muchas de esas promesas se esfumaron con el calor y otras, tomaron conciencia.

Un gusto leerte.
Un beso enorme.

Ginebra Blonde dijo...

Historias que se viven más allá de estaciones y tiempo… Que se prolongan en ese sentir intenso aun cuando acaba con la despedida del verano… O, quizá no; quién sabe… Pero lo que sí es cierto, es que brillan cual estrellas dejando un hermoso halo de luz tras ellas…

Un placer, Juan Carlos.

Bsoss, y feliz día.

Tracy dijo...

Yo estoy triste pero aseguro que los gemidos no eran míos.

el oso dijo...

Bellas fotos y un texto muy sentido.
Abrazo

Dafne Sinedie dijo...

Qué relato más apasionado y melancólico *__*
Fue un puntazo que las fotos fueran de tu cosecha. Preciosas.
Un beso juevero, Juan Carlos

Yessy kan dijo...

Que romantica prosa.
El verano es como un templo para los amantes, van de la mano, descubriendo el erotismo y la pasión.
Abrazo!

San dijo...

Si que los veo sí, como esa puesta de sol. El verano nos deja pero llega el otoño una estación llena de colores serenos y sonidos calmos, vamos a aprovecharlo, no se nos escape ni un segundo.
Besos Juan Carlos, que ya intento estar de regreso en nuestro jueves.

Fabián Madrid dijo...

Despedida en dos momentos juntos.
Abrazo parejo.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

No he llegado a verlos pero me los imagino, tristes dias vendran si resisten unos meses podran volver a estar juntos, todo depende de su amor. Precioso relato y preciosas fotos, gracias por participar, besos.

Sylvia dijo...

Me encanta la idea del contraste de la historia unida en las dos fotos... muy original!
Bss ;)

Manuela Fernández dijo...

Qué pena da que se vaya el verano. Todo se hace melancolía. Un saludo.