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¡Felices Navidades!

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jueves, 11 de enero de 2018

Jueves real



Esta semana Dorotea nos propone hablar de reyes y los relatos surgidos sobre esa chispa de inspiración se encuentran aquí.
El mío tratará sobre unos reyes creados por Óscar Hijuelos, los del mambo. Creo que mi relato puede ser entendido por quienes no han visto la película y por quienes han leído el libro.
No sé si lo entenderán quienes solo hayan visto la infame película, que tal vez no relacionen el relato con lo que nos contaba Hijuelos en su novela… 


Los reyes del mambo no abdicaron, fueron destronados del mismo modo en que fueron entronizados, por aclamación popular y repentinamente. 
Su reinado fue fugaz. De él queda un testimonio: un viejo long-play, que en su giro deja ver un tono negro en los extremos y una confusa mezcla de colores en su centro que, cuando detenemos el disco, nos mostraría unas figuras en vivos colores bailando y leeríamos el pretencioso (y anticuado) título Los reyes del mambo tocan canciones de amor.
Ese disco giró mucho, hace mucho, ahora solo suena en un tocadiscos portátil, en una habitación de hotel barato, donde lo reinicia una y otra vez el último de los reyes, que ha decidido acabar con su vida.
Con dignidad real no se suicidará, disfrutará de todo aquello que le gustaba y que derrochaba cuando era rey y que ahora le estaba vedado, tanto por el médico como por los precios. Según el médico esa bebida, esa comida, ese tabaco le matarían y, confiando en su médico, ha recurrido a ello.
El disco vuelve a su giro, más que centrífugo, centrifugaz, pues fugaz fue el reinado de los reyes del mambo, ese espíritu que se fuga del cuerpo de César, el último rey del mambo, cuyos órganos vitales acaban de colapsar por tanto placer que ya, destronado, no pudo asimilar.

17 comentarios:

Tracy dijo...

¡Qué guay!, nunca se me hubiera ocurrido.

Campirela_ dijo...

La verdad que vivieron su vida a cuerpo de reyes pero como a todo le llega su final ..se puede decir que con la salsa en las venas por su procedencia vivieron su éxito .
Una manera muy original de dar un relato a estos originales cantantes.
Un abrazo .

Neogéminis Mónica Frau dijo...

No leí el libro no vi la película, pero pude ubicarme perfectamente en la historia va través de tus palabras, Juan Carlos. Muy emotiva. Un abrazo 😊

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Coincido con Neogéminis.
Creo que también yo puedo ubicarme con esa historia que contás, con esas emociones de alguien que tuvo el éxito que ya no tiene. Aunque queda el recuerdo en ese disco.
Saludos.

Ester dijo...

Perder no nos gusta y aunque triste me gusta la manera de confiar en los médicos y esperar a que sus pronósticos se cumplan, morir como se vivió. Un punto de vista sobre el tema juvero muy original. Abrazo

Juan L. Trujillo dijo...

No hay que preocuparse, se va con Olga Guillot, Beny Moré, Bola de Nieve, Antonio Machín, Omara Portuondo y tanto más que al menos para mí, siguen en el recuerdo y en la música.
Un abrazo.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Eso si que era vida!!! Musica, baile, noches de placer, bebida, comida....deseando conocer la Cuba de aquellos años. Muy bien escrito, besos.

Sylvia dijo...

Y es que los reyes también son destronados... pero que les quiten lo bailado :)
Bss

Ame dijo...

Quedó el recuerdo, no leí el libro ni vi la película pero me he podido ubicar

Carmen Andújar dijo...

Ni he visto la película, ni he leido el libro, pero esta claro que esos tíos vivieron como verdaderos reyes.
Un abrazo

Dorotea dijo...

Vivir a cuerpo de rey y acabarlo por exceso de placeres. Lo compartas o no, es una opción personal y respetable. Gracias por tu participación!

Dafne Sinedie dijo...

Me encantó la frase: "más que centrífugo, centrifugaz" *__* No he leído el libro ni visto la película, aunque después de leerte me pican la curiosidad.
¡Besos!

el oso dijo...

Muy bueno, han sido efímeros reyes. Me encantó lo de centrifugaz!
Abrazo

Roxana B Rodriguez dijo...

Me encantó ese reinado tan fugaz. No conozco la película ni el libro, pero me has dejado picando.

¡un abrazo!

María Perlada dijo...

No he visto la película ni he leído el libro pero me encantó tu relato juevero.

Un beso.

Esther Planelles Arráez dijo...

Tampoco he leído el libro ni visto la película. El último parágrafo me encanta, tanto por la sabiduría que encierra como por la musicalidad de los vocablos elegidos.

Saludos.

Montserrat Sala dijo...

Hola J. Carlos: un reltao diferente pero muy bonito. Tu rey decidió cortar por lo sano. Y est no se puede criticar, porque la vida es muy dura a veces. Un abrazo amigo para todos los de la casa.