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¡Felices Navidades!

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viernes, 19 de mayo de 2017

Este jueves marinero: ¡Qué viene, qué viene!

Esta semana el tema propuesto es nuestra relación con el mar. Los relatos se pueden encontrar en el blog de Encarni :Brisa de Venus.



De niños nos preguntamos porque hay esas filas de conchitas en las playas. De adultos dejamos de hacernos la pregunta, solo evitamos pisarlas cuando entramos o salimos del mar.
La pregunta vuelve, como la marea, cuando uno tiene hijos que nos la hacen. Entonces contestamos tratando de dar una respuesta contundente y (sobre todo) que no genere nuevas preguntas que nos abstraigan de nuestro atención, (la mujer del bikini rojo de de dos sombrillas más allá).
Pero para escribir hay que ser niño (y viejo y troglodita y astronauta, hay que ver el mundo de todas las maneras), así que hago de nuevo esa pregunta ¿Qué hacen esas filas de conchitas en la playa?
Si fuera escritor de terror hablaría de un cementerio de almejas, un lugar maldito. Las almejas, cuando sienten que su vida llega a su fin viajan hacia la costa porque, igual que los de tierra adentro anhelamos el mar, a ellas les emociona ver la tierra.
(NOTA 1, hay un que inventarse algo para explicar cómo viajan las almejas. NOTA 2, hay que descubrir/inventar algo que provoque un miedo atávico de los humanos hacia las almejas).
Bien, esa idea no me funciona, así que mirando en el móvil descubro una oferta para descargar una app que permite conocer el estado de ánimo de las almejas.

Es cara, pero dado en Barcelona hay que leer un relato sobre el mar y que no tengo otras ideas, la compro. Aparece una barra gris que va verdeando de izquierda a derecha y cuando llega a su fin y se pulsa ACEPTAR, ocurre algo sorprendente.
Escucho vocecillas que gritan ¡Qué viene, qué viene! hasta que llega una ola, revuelca a todas las conchitas y se marcha., Entonces hay risillas y algún quejido
No sé el tiempo que pasé así, como tonto, escuchando en el teléfono la sucesión de los mismos hechos y mirando como las olas venían y se iban hasta que, viendo que la marea subía al punto de llegar hasta donde estaba sentado, como soy oviedista, me marché antes de tener el culu moyáu[1].
Debería eliminar esa app porque mi teléfono está prácticamente lleno, pero cuando pueda volver al mar quiero volver a ponerla en marcha y probar si puedo comunicarme con ellas, y hacer que me cuenten sus historias bajo el mar.




[1] El archienemigo del Real Oviedo es el Gijón, a quienes se conoce como los de culo mojado, por aquello de ser de costa. Mi referencia es una broma, también soy simpatizante del Sporting de Gijón.

10 comentarios:

Campirela_ dijo...

Muy agradable el relato y con un punto divertido , ha sido genial leerlo pues has despertado mis dudas y mis miedos ¿ pq esas caracolas en la orilla? jjaja muy bueno
Un saludo y feliz fin de semana.

Ester dijo...

Como un cuento, ameno y con toque de humor, esa App parece interesante. Abrazos alegres

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Un divague jovial y divertido que nos pone en sintonía con todas las dudas que nos surgen cuando nos encontramos frente al mar y su magia. Ha sido un gusto leerte. un fuerte abrazo

Encarni dijo...

Desde luego que la tecnología avanza que da gloria. ¿Un app para ver lo que sienten las almejas? Madre del amor hermoso, lo vamos a poder controlar todo!!! jejeje. Mientras no inventen un app para las medusas estamos a salvo ;)

Un beso salado

Seguro has puesto la nota de humor en el encuentro. Seguro que ha sido un bonito encuentro.

Sara O. Durán dijo...

Es encantador tu relato y libera de culpa por la muerte de esas almejas, cuyas casitas quedan a nuestro alcance cada vez que vamos a la playa.
Un abrazo grande para dos.
*no lo he olvidado.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Ya en el encuentro juevero cuando te escuche leerlo me parecio un escrito original y más que divertido, hoy cuando lo leo siento una gran curiosidad ¿Existira realmente una app con la que poder escuchar a las almejas? Porque si es asi hoy mismo la instalo en mi mobil. Tu escrito es genial, besos.

Tracy dijo...

Me has hecho reir ¡qué gracioso eres!

Pepe dijo...

¡¡¡Ufff, que miedito!!!, la noche de las almejas parlantes, así podría titularse una posible novela de terror basada en esas filas de conchas que aparecen en las orillas de los mares y que tan bien describes en tu relato nada terrorífico por cierto.
Un fuerte abrazo y de nuevo gracias juan Carlos.

San dijo...

Bueno,bueno,bueno. Estas devagaciones ne han encantado,sobretodo la escena de la chica de la sombrilla jjjja. Muy buen texto si señor.
Besos

San dijo...

Bueno,bueno,bueno. Estas devagaciones ne han encantado,sobretodo la escena de la chica de la sombrilla jjjja. Muy buen texto si señor.
Besos