-

-

¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

viernes, 13 de enero de 2017

Un viernes de juegos



Este jueves toca jugar. Lucía puso las normas y Verónica se encarga de dirigirlo.
Los relatos que se escribieron en base a esa propuesta se pueden leer desde los enlaces que encontraréis aquí.



Leyendo aquel expediente apareció ese nombre y su mente entró en flash-back.
Allí estaba ella, treinta años antes, huyendo de la policía, ocultando su cuerpecillo donde cupiese, generalmente tras el material de obra acopiado en alguno de los solares que se estaban construyendo en aquella España del desarrollismo.
Era buena, tardaban mucho en encontrarla y algunos desistían, pero él, ese cuyo nombre aparecía en el expediente, era un concienzudo policía que terminaba encontrándola e inflexible, la arrestaba, resistiendo los intentos de ella que intentaba sobornarle con sus encantos de niña.
Por lo visto el espejo de la vida había cruzado sus reflejos. Ella es, ahora, una metódica inspectora de policía y él, a la vista del expediente, un empresario que había decidido infringir las reglas del juego. Solo faltaban las pruebas para arrestarle.
Así que analizando lo que hacía él ahora, supo donde habría ocultado la documentación si fuera él y dio la orden de que se registrase una modesta caseta auxiliar de una obra de tantas que se levantaban en la España de la burbuja inmobiliaria.

Cuando él, esposado, era conducido al calabozo, la miró, avergonzado. Ella, aunque pretendía no mirarle, lo hizo y sintió que había hecho un buen trabajo, aunque algo le dolía muy adentro. Y supo que el tiempo pasa y desaparece, pero deja marcas muy profundas.

14 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y ahora quien hizo lo que debía, fue arrestado por quien tal vez haya rescatado. Ella hizo lo debido, aunque le duela.
Bien contado. La infancia, la adolescencia, pueden ser dificiles.

Mar dijo...

Buen giro! Me gustó pasarme por aquí a leerte.Un abrazo

Ester dijo...

Las sorpresas de la vida, un giro genial que pone la moraleja de que hacer las cosas bien no siempre es satisfactorio. Abrazos

vivian dijo...

Breve, pero siguiendolo con atención, el relato da todas las pistas para entender de qué se trata, y trasponemos juntos los reflejos de ese espejo. Ocurrente, e ngenioso, señor Escritor. De alguna forma, seguimos siendo los mismos.... Besos.

Juan L. Trujillo dijo...

Brillante microrrelato. Al final todos vamos dejando pistas en nuestra vida de aquello que fuimos en nuestra juventud.
Un abrazo.

miralunas dijo...



Interesante metáfora/conclusión ese cruces de espejos.
Siempre hay algo estremecido en tus relatos, Jwan!
Abrazo por tus letras.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Los roles se cambiaron con el paso de los años y el juego de policías y ladrones se hizo mucho más serio y determinante. Buen relato. Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Qué bueno eres, Juan Carlos.
Gran historia. Con ese giro que estremece al final.
Un beso.

Pepe dijo...

Con el transcurso del tiempo se cambiaron los roles. La infantil fugitiva pasó a ser inspectora de policia y aquel que en los juegos infantiles ejercía el rol de policía, pasó a ser un delincuente perseguido por ella. Muy buen relato Juan Carlos.
Un fuerte abrazo.

Charo dijo...

Qué bueno Juan Carlos! Has hecho un relato muy original sin salirte del tema planteado pero tratado desde otro punto de vista. Te felicito, me ha gustado mucho.
Un beso

Yessy kan dijo...

Hola, Juan Carlos
Sorprendente historia, con un final muy bien realizado. La vida da unas sorpresas increíbles, pero pasan, como el de tus protagonistas.
Bso

rosa_desastre dijo...

En el juego de la vida se cambiaron los papeles, pero ¡ay! siempre nos delata el rastro de nuestras fantasías.
Un besazo

Musa dijo...

Un buen relato, magistral giro final.
Besos

Max Estrella dijo...

Qué buen relato...al final es un juego de pillos...me ha encantado todo lo que dices en apenas unas líneas...maestro...
Un fuerte abrazo.