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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 26 de mayo de 2016

Una noche en el museo.



Esta semana mi querida Lucía nos propone pasar una noche en un museo y he decidido mandar a uno muy especial a Gerhard Von Rassel, un personaje que ya ha aparecido en este blog, miembro de una familia que suelo utilizar para mis referencias científicas.
También se habla de un pintor que inventé para otro cuento.
Me he pasado en palabras, pero prometo que he tenido que recortar muchísimo.
Aquí os dejo el relato y la recomendación de visitar estos otros museos, todos merecen la pena.

UNA NOCHE EN EL MUSEO

Ludwig Von Rassel, el otro Luis el loco, murió con más de noventa años sin dejar un ápice de cariño en nadie. Solo dejó un palacio que heredarían unos sobrinos nietos que nunca le interesaron y quienes solo sabían de él que era un excéntrico recluido en un palacio perdido en un bosque, tan perdido que durante la división de Alemania no se sabía si pertenecía al lado Occidental o al Oriental.
Pertenecía a Ludwig.
Gerhard fue el encargado de visitar el palacio y hacer un inventario de lo que contenía. Esperaba encontrar un lugar impregnado del carácter del viejo loco, lo cual parecía una tremenda aventura, un viaje a la mente de Ludwig Verrückt-Miteinander[1], bromeaba.
En el pueblo más cercano nadie quiso acompañarle. Solo una mujer mayor le entregó un juego de llaves enormes, dejándole claro que ni ella ni ninguno de sus vecinos querían saber nada más de aquel lugar.
Con un coche de alquiler, siguiendo la ruta que marcaba el GPS, llegó a una construcción demencial en la que ingresó para encontrarse con un enorme recibidor desde el que se accedía a diversas salas, todas llenas de estatuas, figuras de porcelana y cuadros, cada sala con un ambiente ninguno de los cuales resultaba acogedor.
Comenzó su labor, realizar un inventario de lo que él y sus primos heredaban, pero entre el cansancio, aumentado al comprobar que su tarea iba a ser más dura de lo que imaginó y algo de temor, decidió acostarse para trabajar con la mente fresca y la luz de día.
Aunque se acostó cansado, el sueño no le llegó. Sentía el inquietante ambiente y los ruidos no cesaban: viento, vibración de cristales, aleteos de aves, choque de metales y, no sabría decir si era sueño o realidad, gritos de pelea.
Aún no clareaba cuando su curiosidad venció y salió a comprobar si los ruidos eran fruto de su imaginación o de la realidad. Todo parecía normal hasta que entró en la sala pintada con tonos violetas, donde en un cuadro se sorprendió, pues había una serie de gaviotas volando que él, sin recordarlo bien, pensaba que estaban en una posición diferente a la que veía ahora. Creyó enloquecer cuando vio el siguiente cuadro. Recordaba un bebé mamando y ahora dormía en los brazos de su madre. Y gritó, reconoce que gritó, cuando justo enfrente, en el cuadro en que dos hombres luchaban a espada, uno yacía muerto y ensangrentado mientras el otro bebía una copa de vino.
Si cualquiera habría enloquecido en aquel momento, él, como científico lo hizo aún más. Suerte que su prima Inga acudió al día siguiente para ayudarle con el inventario y, como experta en pintura, atribuyó esos cuadros vivos a un pintor llamado Enrico Pintamone, del que hay poquísimas referencias, del que tuvo noticia leyendo un cuento de un escritor aficionado madrileño.
Ahí siguen, haciendo el inventario y pensando qué hacer con el museo del otro Luis el loco.



[1] Luis el otro loco en alemán, según tradukka.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Este jueves elijo, una vez más, la palabra evocación.






Llega el jueves y Dorotea nos pregunta ¿Cuál es vuestra palabra favorita?
Por coherencia (que es otra palabra que me gusta, probablemente por aquello de que soy tauro), repito una elección que hice hace algunos años en este blog.
La palabra es  evocación, que se define como traer algo a la memoria o a la imaginación, lo que la sitúa en la frontera de lo real y lo ficticio, en la provincia de la ilusión, comarca de las imágenes.

Antes de haber elegido esta palabra como mi favorita, escribí algo que no creo pueda llamarse poema, es más bien un juego utilizando ésta y otras palabras que me gustan en las que tiene una presencia importante la letra V y que titulé Evocación con V, que aquí os dejo, con algunas revisiones sobre la original.


Visualizábamos a los vencejos volando sobre cultivos que verdeaban.
A través de ventanales, cubiertos por velos violáceos
Cuyas vidrieras sufrían las veleidades del viento.

Vertíamos el vino, que caía en revoltijo dentro de vasos verdes,
Para luego discurrir entre la vorágine de esas venas,
Vibrantes como el vértice de un volcán aún activo
Al vivir vivían una emoción entre aquellas vicisitudes
En víspera de la venturosa vivencia.

Con tu venia,
Evidenciada con una reverencia veneciana,
Nos volteamos y volvimos a voltear,
En y por virtud la voluptuosidad,
Con vehemencia,
En todas sus vertientes,
Como en un vertiginoso vals vienés.

Volver, porque no siempre segundas partes fueron vacuas.
Y porque, al alba, venceré.
Venceremos.

¿Verdad?



Las palabras favoritas de los demás participantes en esta convocatoria se pueden encontrar en este enlace con el blog Lazos y raíces.

martes, 17 de mayo de 2016

Semana 20 de 52, para siempre.



Es curioso que cuando somos jóvenes utilizamos las palabras para siempre como algo inmenso, para sellar promesas o fidelidades.
No solo en términos de amor, también amistades o hasta aficiones. Aquí recuerdo ese himno del centenario del Sevilla, cuando dice sevillista seré hasta la muerte.
El sábado pasado estaba en un paraje natural, mirando los árboles, el cielo, los pájaros y me di cuenta que esos espectáculos efímeros, como el vuelo de un pájaro o la forma de las nubes, que antes apenas me interesaban, ahora me fascinan.
Y este domingo escuchaba una entrevista con Felipe Benítez Reyes, escritor, en la que se citaba una frase de su última novela en la que se habla de un momento en la vida en que se aprecian las cosas y ya no se tiene el afán de tenerlas y, ¡zas! ahí encontré la respuesta a la pregunta del día anterior.
Tal vez tengamos etapas en la vida en que uno quiere aferrar aquello que le gusta, poseerlo para siempre y que, en algún momento, se ven las cosas de otra forma, uno aligera su equipaje y disfruta de esas otras cosas que no se pueden poseer, ni condicionar, solo disfrutar de su visión.
Así se pasa del amor a lo permanente al encanto de lo efímero, como efímera es la flor que encabeza esta entrada de blog.

Y justamente esa foto demuestra que, si bien siento lo que he dicho es cierto, no me he liberado del afán de poseer lo que me gusta para siempre, en otro caso ¿por qué habría tomado esa fotografía?

Y termino recomendando leer las visiones que sobre lo eterno han escrito otros compañeros de blog, cuyos textos se pueden visitar desde este enlace con las Palabras de Sindel.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Jueves coon objetos obsoletos.





Esta semana escribimos sobre objetos obsoletos. Mi relato viene a continuación, está realizado como si formara parte de las memorias que escribe un antiguo espía británico a sus hijos, unos personajes que de vez en cuando aparecen en relatos.
Los de mis compañeros están recogidos en este enlace al blog de Charo.



Sé, pequeños bastardos, cuanto os reís de mí cuando os hablo de las herramientas que usaba en mi trabajo, pero si os pusierais en aquel tiempo veríais que manejaba los medios más avanzados que existían.
Y más dado donde trabajábamos, porque vosotros vivís muy cómodamente en estas ciudades, pero yo me tenía que jugar el pellejo en cualquier lugar del mundo y no sabéis lo que hay por ahí, o lo que había. Mejor dicho, lo que faltaba. Seguro que vosotros no habríais sobrevivido.
Sí, en estos últimos veinte años la tecnología ha avanzado como nunca, estos años que llevo postrado por el disparo certero de aquel cabronazo, pero el espionaje vintage tenía su encanto.
No podéis entender como nos sentíamos hace cuarenta y tantos años teniendo una grabadora que pesaba un kilo y medio camuflada en una máquina de escribir, sí, porque esos artilugios pesaban tanto que apenas se notaba un poco más. Y nuestras comunicaciones, que no eran con teléfono móvil ni con zapatófono, ¡ojalá! mediante walkie talkies que, gran adelanto, podíamos conectar a líneas telefónicas si es que las había.
A veces me imagino trabajando con un sencillo teléfono portátil de pocos gramos de peso, con grabadora, cámara fotográfica y tantas otras aplicaciones. Sonrío, pero cuando imagino que también lo habrían tenido los otros, los malos, se me hiela la sonrisa.
Porque en aquel tiempo la lucha estaba también entre nuestros inventores, que fieles a la causa. Hoy, como todo, los inventores están al servicio del dinero y venderán sus logros a cualquiera que pueda comprarlos, por lo cual un espía no tiene esas ventajas o hándicaps que entonces teníamos al trabajar con los medios que nos daba nuestra organización.  y, me creáis o no, los que nos daban los nuestros eran los mejores.

Hoy, aquellos gadgets os hacen reír a los jóvenes, pero en mi tiempo decidieron el futuro del planeta. 

lunes, 9 de mayo de 2016

Semana 19 de 52: Paz





¿Dónde está La Paz?
Parafraseando a Les Luthiers, está en Bolivia.
Dejando el chiste, creo que la paz no es solo una ausencia de guerra, es un estado que solo se logra plenamente cuando, además de la ausencia de conflictos, se dan otros condicionantes, como es que exista una la justicia que permita vivir en libertad.
En mi reciente viaje por el centro de Europa me hizo muchísima ilusión sentir esa paz, palparla. Los lugares que visité hasta poco más de veinte años eran enemigos y tradicionalmente lo habían sido. En sus fronteras se ha derramado mucha sangre en nombre de algún imperio o de cualquier otra bobada. Hoy uno transita de un país a otro, no solo sin que nadie ponga trabas, sino sin que siquiera nadie se fije en uno. En completa libertad.
Es una normalidad absoluta que sorprende a quienes conocemos la historia de Europa y que nos hace pensar que la paz no es una utopía, sino que se puede alcanzar.

Confiemos que esta paz se siga extendiendo, perfeccionando y llegue a países tan cercanos como Siria, Líbano, Iraq o Israel y a otros más lejanos, como son tantos estados africanos que tanto la necesitan.

Otras visiones sobre la paz en la reunión semanal a la que nos convoca Sindel, en este enlace.

La imagen es una foto tomada por mí en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, donde se aprecia la cantidad de gente, de diferentes procedencias, conviviendo pacíficamente con el único objetivo de conocer la ciudad.

viernes, 6 de mayo de 2016

Semana 18 de 52: Eco




Hay palabras que se pronuncian de modo imperceptible, con la educación con la que se deben pronunciar en  lujosos despachos de edificios emblemáticos de grandes ciudades del mundo civilizado.
El eco las transporta, aumentando constantemente el volumen y la imperiosidad del mensaje, que va adquiriendo un carácter amenazante y que cuando llega a un lugar no civilizado, esas palabras son gritos terroríficos que dictan una sentencia, nunca favorable, a quienes se han opuesto a grandes proyectos empresariales.

Hoy he conocido la historia de Berta Cáceres,  quien aparece en la foto de esta entrada, una víctima más de esas acciones que ejecutan las grandes empresas para obtener o defender concesiones en esos países a los que no se permite el desarrollo.
Luego, aquí, donde se habla de modo educado, se despreciará a lugares como el que defendía Berta, llamándoles estados fallidos.

Fallídos sí. Pero ¿por culpa de quien? 

Escuchamos el eco los compañleros relacionados en este enlace.





Al margen de ello, os cuento que Charo, en su blog ¿Quieres que te cuente? ha publicado el video de la lectura de cuentos que realizamos el pasado día 21 de abril los integrantes del Taller de Cuentos de Aranjuez, lenedo cada cual uno de nuestros cuentos. A través de este enlace podéis ver esa actuación en la que leo una nueva versión de un cuento que ya fue publicado en este blog  titulado Diminuta comitiva.

jueves, 5 de mayo de 2016

Un jueves en comarcas.

Juliano nos propone hablar de nuestra comarca y en este enlace se puede leer lo que han escrito al respecto otros compañeros sobre sus comarcas.


No es mi comarca. Tampoco es una comarca sino varias que tienen una problemática común: su despoblamiento. No es la única zona que sufre esa problemática, pues esto ocurre en todo el interior de la Península, salvo el área de Madrid y los valles del Guadalquivir y del Ebro.

Esta tierra hermosa, dura y salvaje, como dice la canción que acompaña al vídeo, fría, añado, tiene mucha historia, poco presente y un futuro incierto.

Hablo de la Serranía Celtibérica, un territorio que forman la Rioja Alta, sur de la provincia de Zaragoza (Comarcas de Calatayud y Daroca), toda la de Teruel excepto el noroeste (Cuencas Mineras, Matarranya y Alcañiz), la zona oriental de las provincias de Burgos y Segovia, toda Soria, toda Guadalajara a excepción de la comarca del Henares, toda Cuenca con excepción de las zonas manchegas del sur y la vertiente interior del sistema Ibérico de las provincias de Castellón y Valencia.

Un territorio de más de 63.000 km2 (como Bélgica y Holanda juntas) con una población envejecida que no llega al medio millón de habitantes, lo que significa que su densidad de población (7 habitantes/km2) es menor que la de cualquier estado europeo, salvo Islandia o americano (salvo Canadá y las Guayanas).

Para muestra, este mapa en que se pueden apreciar los municipios de esta zona, también llamada Laponia del Sur en que se pueden ver los municipios que la forman y la población de cada uno.



En el vídeo os muestro imágenes de esas tierras, tomadas en varios viajes durante los últimos tres años. La música, por esos sucesos paranormales que a veces ocurren con la informática, no es la que quería (Camino de hierro, del grupo Aljibe), sino una composición de Joaquín Carbonell cantada por Labordeta.





Créditos:

La foto de encabezamiento es de una calle de Cuzcurrita de Río Tirón (La Rioja) y está tomada de internet. Las fotos del vídeo son todas mías.

La canción habla de la despoblación de los Monegros que atribuye al desvío del agua que podría utilizarse en esa tierra hacia otras. Los Monegros no forman parte de la Serranía Celtibérica y creo que su problema de despoblación no es tan grave hoy por hoy. Aunque el tema sea ajeno, creo que la idea de la canción es aplicable a esta tierra.
Me gusta más la versión que de este tema hizo Ixo Rai, pero fui incapaz de

Fotografías tomadas en:
                La Rioja: Santo Domingo de la Calzada, Cuzcurrita de Río Tirón, Ezcaray, San Millán de la Cogolla, Berceo, San Vicente de la Sonsierra, Cellórigo, Castroviejo y Sajazarra.
                Burgos: Tosantos, Aranda de Duero(*), Santo Domingo de Silos, Caleruega, La Vid y Peñaranda de Duero
                Soria: Soria, San Esteban de Gormaz, El Burgo de Osma, Rello, Berlanga de Duero, Torremocha de Ayllón, Gormaz y Medinaceli
                Segovia: Ayllón.
                Guadalajara: Majalrayo, Campillo de Ranas, Valverde de los Arroyos, Tamajón, Cogolludo, Retiendas y Molina de Aragón.
                Cuenca: Cuenca, Castillo de Garcimuñoz (*) y Uclés.
                Teruel: Teruel y Albarracín.
                Valencia: Setaigües(*).
Madrid: Patones (*) y El Atazar(*).

Las localidades marcadas con asterisco no forman parte del territorio delimitado como Serranía Celtibérica por la asociación que reivindica esta tierra, aunque a mi juicio podrían estar perfectamente en ella.