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¡Felices Navidades!

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martes, 23 de febrero de 2016

Semanas 7 y 8 de 52: Todo pasa y viento


Todo pasa, incluso otra semana sin haber llegado a tiempo para publicar mi visión de la semana 7 y tener que unirla a la 8. La suerte es que Sindel esta vez ha sido benévola y me lo ha puesto en bandeja.


Todo pasa, muchas veces es por un viento que se lleva lo que hay para dejar otro panorama y así lo recogen los tankas que esta semana nos ha presentado Sindel.
El pasado día sábado 6 tuve la suerte de estar en Ribadesella (Asturias) y al llegar al puerto el panorama era tranquilo, el que se refleja en la fotografía que encabeza este artículo.
Pero enseguida el viento se endiabló como lo hace en el Cantábrico y transformó el ambiente en esto:






Y todo ocurre en un lugar en el que uno no es más que un turista, asistiendo al temporal como un turista que disfruta el espectáculo hasta que no puede soportar más ese viento, ese agua que utiliza para azotar y sale a buscar refugio.

Pero queda dentro la pregunta que uno se hace:
¿Qué se habrá llevado ese viento?


Más relatos sobre cómo todo pasa en este enlace.
Más visiones del viento en éste.

jueves, 11 de febrero de 2016

Fantasmas


 



Este jueves Charo nos propone contar una historia de fantasmas. Las que se han escrito al calor de esa convocatoria se pueden encontrar en este enlace del blog ¿Quieres que te cuente? Mi participación es la siguiente:



El caserón se encuentra en una calle que se llena de vida antes que salga el sol, que es cuando Él se esconde, no sabemos dónde.
Al caserón, al contrario que a Él, le encanta esa vida, disfruta observando a las personas que libremente circulan por allí y sonríe a quienes lo miran,  especialmente a los que lo fotografían. Si os fijáis en su sonrisa se detecta, un cierto malestar. Pocos lo visitan.
Y es que el Caserón sigue siendo sede de la Institución, esa que Él dirigía en vida.
Bien entrada la noche la calle va perdiendo su vida, el Caserón dormita y Él vuelve a salir de su escondrijo. Está convencido que su espíritu permanece para salvaguardar el de la Institución, como lo hizo en vida, pues desde que cayó el Régimen los nuevos dirigentes quisieron renovarla, democratizarla, dijeron. Lo impidió mientras tuvo vida, luego consiguió llegar a tiempo, en su condición de espíritu, para impedir que comenzaran las obras de rehabilitación. Arquitectos, albañiles salían corriendo cuando un viejo con bigote fino se les aparecía con aspecto hosco y gestos amenazantes. Siente que empató con el destino, pues puede impidir que se modifique la Institución, pero es incapaz de devolverle su antiguo esplendor.
Aquella noche de un frío seco, el característico de la ciudad, fue a sentarse en su despacho y mirar todo lo que allí tenía, nada más podía hacer, pues en ese estado cuasigaseoso que es el fantasmal era incapaz de interactuar con la materia. Entonces aparecieron dos seres vestidos como apicultores con unos enormes aspiradores que dirigieron hacia él. Se sintió succionado e, incapaz de agarrarse a algo, quedó atrapado en una bolsa llena de porquería.
Los cazafantasmas dejaron su material en la furgoneta y fueron a tomar unas copas en un local cercano, antes de marchar a sus casas, con el deber cumplido.
Quienes observamos cada día el viejo caserón hemos notado que desde esa noche había desaparecido aquel malestar, diría que su aspecto refleja el alivio de quien se ha liberado de unos incómodos gases.

martes, 9 de febrero de 2016

Semana 6 de 52: fragilidad.




Esta fotografía la tomé en Bares, en lo alto del lugar que marca la frontera imaginaria entre el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico.
La foto tal vez no sea buena, pero recuerdo que la tomé echándome al suelo porque esta frágil margarita me pareció simbólica, con su fragilidad, a merced de los vientos que le llegan de uno y otro mar, con frecuencia bestiales, sigue floreciendo.
Otras margaritas viven en jardines, tienen una vida más fácil, pero a mi juicio no tienen el mérito de ésta, cuya recompensa es formar parte de un paisaje único.

Más visiones sobre la palabra fragilidad en el blog de las Palabras de Sindel.

lunes, 1 de febrero de 2016

Semana 5 de 52: Quizás.






Escucho VOCES.
No hay nadie, pero escucho VOCES.
Sé que hay alguien, o muchos, que vienen a por mi. Les explico el veredicto que determina mi INOCENCIA.
Y no cesan,  esas voces deben llegar desde lo  SIDERAL, porque parecen ignorar la justicia de los hombres.
Me siento como si fuera TUERTO, con un ojo que ve y sabe que soy inocente y otro que no y plantea dudas.
AÑORO los tiempos en que todo era más claro.
AÑORO como me sentía antes de que Mari Cruz cayera por el balcón. Hasta entonces mis dos ojos veían lo mismo.

Quizás el autor de este testimonio esté equivocado.
Quizás  el ojo ciego sea ese por el que él cree ve y tenga visión por ese que cree haber perdido.
Quizás funcione la conciencia.

Otros relatos basados en quizás en la convocatoria de Sindel.
Otros relatos basados en las palabras que propone Mar (las escritas en mayúsculas) en el blog de Cinco Palabras solidarias.