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¡Felices Navidades!

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martes, 17 de mayo de 2016

Semana 20 de 52, para siempre.



Es curioso que cuando somos jóvenes utilizamos las palabras para siempre como algo inmenso, para sellar promesas o fidelidades.
No solo en términos de amor, también amistades o hasta aficiones. Aquí recuerdo ese himno del centenario del Sevilla, cuando dice sevillista seré hasta la muerte.
El sábado pasado estaba en un paraje natural, mirando los árboles, el cielo, los pájaros y me di cuenta que esos espectáculos efímeros, como el vuelo de un pájaro o la forma de las nubes, que antes apenas me interesaban, ahora me fascinan.
Y este domingo escuchaba una entrevista con Felipe Benítez Reyes, escritor, en la que se citaba una frase de su última novela en la que se habla de un momento en la vida en que se aprecian las cosas y ya no se tiene el afán de tenerlas y, ¡zas! ahí encontré la respuesta a la pregunta del día anterior.
Tal vez tengamos etapas en la vida en que uno quiere aferrar aquello que le gusta, poseerlo para siempre y que, en algún momento, se ven las cosas de otra forma, uno aligera su equipaje y disfruta de esas otras cosas que no se pueden poseer, ni condicionar, solo disfrutar de su visión.
Así se pasa del amor a lo permanente al encanto de lo efímero, como efímera es la flor que encabeza esta entrada de blog.

Y justamente esa foto demuestra que, si bien siento lo que he dicho es cierto, no me he liberado del afán de poseer lo que me gusta para siempre, en otro caso ¿por qué habría tomado esa fotografía?

Y termino recomendando leer las visiones que sobre lo eterno han escrito otros compañeros de blog, cuyos textos se pueden visitar desde este enlace con las Palabras de Sindel.

10 comentarios:

Sindel Avefénix dijo...

Una excelente reflexión nos has dejado. Es cierto que un va cambiando su visión sobre las cosas con la madurez de los años, a veces ese desapego es bueno, nos permite disfrutar más los pequeños momentos en que algo nos agrada. Nada es eterno por más esfuerzo que se haga para lograrlo, y comprender eso creo que es una de las claves de la felicidad.
Desear poseer esa flor en una fotografía es una buena decisión, poseer la imagen, la esencia de lo que representa, pero habiendo dejado en libertad lo que naturaleza ha creado.
Un abrazo enorme.

Ester dijo...

Yo veo en la fotografía al frente la flor efímera y al fondo la obra mucho mas duradera, casi "para siempre" la veo así porque me he creído tu cavilación y me he visto reflejada. Un abrazo

María Perlada dijo...

Excelente tu reflexión. Hay etapas de la vida que creemos que algo es para siempre pero en realidad nada lo es ni siquiera nuestra propia existencia.

Un beso.

* dijo...

La perpetuidad de lo efímero... Eso sería una imagen... un pensamiento amarillo.
Me han gustado estos tuyos.

Besos enormes.

Tracy dijo...

Estoy de acuerdo contigo pero he de decirte que en todas las etapas de mi vida tuve aversión a esas palabras.
Brsitos.

Tracy dijo...

Estoy de acuerdo contigo pero he de decirte que en todas las etapas de mi vida tuve aversión a esas palabras.
Brsitos.

Diva de noche dijo...

Al menos en tu mente la imagen quedará eternamente...indiferentemente si tu eternidad tiene caducidad...lo que en la mente entra ni sale mas...
Palabras muy inteligentes las que has puesto...creo que al pasar de los años todos nos acercamos un poco a ser mas libres y desprendernos de todo lo que nos pesa...besss

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Muy buena tu reflexión, si que es cierto que cuando eres joven quieres que todo sea eterno y con los años aprendes a valorar la magia de un momento. Besos.

Yessy kan dijo...

Muy reflexivo tu aporte, Juan Carlos. Nada es para siempre, todo es efímero.
Beso

Musa dijo...

Buen aporte y buena reflexión.
Nada somos, por lo tanto, nada es eterno.
Un saludo.