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¡Felices Navidades!

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viernes, 6 de mayo de 2016

Semana 18 de 52: Eco




Hay palabras que se pronuncian de modo imperceptible, con la educación con la que se deben pronunciar en  lujosos despachos de edificios emblemáticos de grandes ciudades del mundo civilizado.
El eco las transporta, aumentando constantemente el volumen y la imperiosidad del mensaje, que va adquiriendo un carácter amenazante y que cuando llega a un lugar no civilizado, esas palabras son gritos terroríficos que dictan una sentencia, nunca favorable, a quienes se han opuesto a grandes proyectos empresariales.

Hoy he conocido la historia de Berta Cáceres,  quien aparece en la foto de esta entrada, una víctima más de esas acciones que ejecutan las grandes empresas para obtener o defender concesiones en esos países a los que no se permite el desarrollo.
Luego, aquí, donde se habla de modo educado, se despreciará a lugares como el que defendía Berta, llamándoles estados fallidos.

Fallídos sí. Pero ¿por culpa de quien? 

Escuchamos el eco los compañleros relacionados en este enlace.





Al margen de ello, os cuento que Charo, en su blog ¿Quieres que te cuente? ha publicado el video de la lectura de cuentos que realizamos el pasado día 21 de abril los integrantes del Taller de Cuentos de Aranjuez, lenedo cada cual uno de nuestros cuentos. A través de este enlace podéis ver esa actuación en la que leo una nueva versión de un cuento que ya fue publicado en este blog  titulado Diminuta comitiva.

5 comentarios:

Sindel Avefénix dijo...

Ecos fuertes, de injusticia e insolencia hacia el prójimo que ocupa otro lugar en el mundo.
Me gusta que hayas elegido darle este sentido a mi palabra, una entrada que duele, pero nos abre los ojos un poco más.
Un abrazo enorme!

Mag dijo...

Eso ecos de injusticia si que reverberan y no se acallan pero pocas parece escucharlos.

Un besazo enorme.

Y del tema cuentos, me ha dado a mí también por experimentar esa faceta que tenía adormilada en alguna parte.

Rosana Marti dijo...

Las injusticias pasan factura. Son ecos que prevalecen en el pueblo, en la tierra, así pues siguen su curso.

Un fuerte abrazo.

Me voy a escuchar esos cuentos, en el fondo sigo siendo una niña. Te contaré un secreto, que ahora ya no será...sabes yo también tengo un cuento publicado. Me hizo mucha gracia hacerlo, sobre todo me divertí que de eso se trata.

Musa dijo...

Deberían ser ecos ensordecedores...demasiada injusticia.

Un abrazo

LAO Paunero dijo...

Gracias Juan Carlos por ayudar a ver la realidad, la cual siempre está y deja huellas profundas. UN ABRAZO.