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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 26 de febrero de 2015

Este jueves, una canción




Desde que pensé en esta propuesta han pasado por mi mente muchas canciones y momentos como en un festival que ha ganado, esta que asomó muy tímidamente y ganó mi corazón:




Y se inserta en este momento de mi vida:
29 de abril de 1996. Barcelona. Hospital de La Vall d´Hebron. 18,30 horas. Sala de espera de maternidad.
La megafonía llama al padre de Jaime y de repente me doy cuenta que soy yo y esa llamada me informa que tanto la complicada intervención del feto como la cesárea habían tenido éxito.
Acudí al reclamo para ver en un carrito-cuna a un bebé asustado, una imagen que ha quedado grabada en mi retina mejor que cualquier foto y de ahí  me dirigieron al despacho del pediatra, quien, escondiéndose en circunloquios, me dio una de esas bofetadas que a veces da la vida.
Una bofetada cuya dureza fue moderada, pues de todo lo que puede padecer un hijo, el síndrome de Down es una de los más benévolos, ya que está muy estudiado, la sociedad les quiere y no hace en absoluto infeliz a que quien lo padece.
El pediatra seguía hablando mientras mi mente proyectaba una presentación de imágenes en que aparecían las que me acercaban a ese síndrome que acababa de marcar la vida de mi familia, hasta detenerse en una vista en Zaragoza, en la que un niño, como seguramente sería el mío y un hombre que debía de ser su padre reían felices.
Con mi mujer bajo los efectos de la anestesia, salí del hospital a ese barrio hostil de esa preciosa ciudad, donde todo se conjuró a mi favor. Barcelona me regaló una fina que me ayudó a acomodar los pasos de mi paseo a esa nueva realidad y me vino a mente el estribillo de la canción:
Nunca es triste la verdad,
Lo que no tiene es remedio

No fue triste esa verdad, no tiene remedio y me alegro mucho de tener en mi mundo a este cabezota, al que llamo Nano y cuyo comportamiento podría resumirse con la letra de la canción del Nano Serrat.

 Nano con el balon del Athletic que le regaló Lucía

Otros relatos sobre canciones, en la anterior entrada de este mismo blog.

Cancionero del jueves 26/02/2015


Las canciones y sus relatos llegan a su jueves. 
Son éstas:

1. Charo y los Eagles con Hotel California.

2. Leonor y Pasión Vega con María se bebe las calles.

3. Sondel y Dio + Yngwie Malmsteen con Dream on.

4. Miguel y Uncle Acid & the Deadbeats con Devil's work.

5. San y Miguel Bosé + Helen de Quiroga Con las ganas de decirte.

6.Carmen y las Bangles con Eternal flame.

7. Fabián y Roberta Flack con Killing me softly .

8. Casss y Charles Aznavour con She.

9. Alfredo y el Dúo Dinámico con El final del verano.

10. José Vicente y Gloria Lasso con Luna de miel.

11. El Demiurgo de Hurlingham y Babasónicos con El loco.

12. Carmen Magia y La Voz de su amo con La lirio.

13. Nino y Joaquín Sabina con Tratado de impaciencia nº 10.

14. Tracy y Toni Zenet con Soñar contigo.

15. Pepe y Joaquín Sabina con ¿Quién me ha robado el mes de abril?

16. Luciano y Los favulosos Cadillac+Celia Cruz con Vasos vacíos.

17. Lucía y Collage con Como dos niños.

18. Lao y Magdalena Paunero con Quizás.

19. Yo y Joan Manuel Serrat con Sinceramente tuyo.

20. Eduardo y Francisco Canaro con Caminito.

21. Mónica y Jaime Ross con La hermana de la coneja.

22. Gaby* y George Michael con Careless whisper.

23. Alberto y B.J. Thomas con Raindrops keep falling on my head.

24. Montserrat en Viena.

domingo, 22 de febrero de 2015

Convocatoria literaria, este jueves un relato inspirado en una canción



Una vez más recibo la batuta para dirigir la orquesta juevera y una vez más de manos del Demiurgo y aquí va mi propuesta.

La música nos acompaña, mueve nuestros sentimientos, nos emociona. Se integra en nosotros y en nuestras vidas hasta el punto de que se llega a hablar de canciones que forma parte de la banda sonora de nuestra vida.

Así que lo que os pido es que nos contéis una historia basada en una canción que forme parte de la banda sonora de una vida, sea la del propio autor o la de un personaje.

Y, por favor, acompañad el relato con un vídeo o un archivo de audio que nos permita escuchar la música que lo inspira.


Hala, afinad la pluma para que, como siempre, suene un buen relato el próximo jueves.

NOTA: La imagen está tomada de la red.

jueves, 19 de febrero de 2015

Este jueves, argumentos oníricos

Esta semana, el demiurgo propone escribir argumentos oniricos y da algunas pautas para que, quien quiera, las siga, En este enlace, los relatos escritos al amparo de esta convocatoria
Lo que saco de las pautas está esc rito en negro, mi aportación, para combinarlas, en rojo.



En una vía aparentemente abandonada,  viaja un  tren misterioso a ciertas horas. Hay algo extraño, tal vez sobrenatural. Él llega con el tiempo justo y sube a un vagón, mezclándose entre los pasajeros, que encuentra:
-          Al entrar, a la derecha un tipo obsesionado con una conductora de noticieros viaja a la ciudad para convertir en realidad sus fantasías de seducción.
-          A la izquierda, una mujer rubia que lo fascina. Va a la capital para incorporarse al programa de televisión conducido por la mujer que obsesiona al viajero anterior.
-          Tras ella, un hombre que tiene en su mano una pequeña esfera, como un planeta reducido. Con esa esfera en la mano, parece querer acercarse hacia ella, pero la esfera no se lo permite.
-          En el medio, los clones de un escritor muerto en un accidente, confusos por la razón de su presencia y por su futuro, van también en busca de la presentadora de televisión, la bella mujer famosa a la que el escritor había logrado conquistar cuando sufrió el accidente mortal.
-          Tras ellos, un mutante altamente entrenado que está llegando al fin de su expectativa de vida acompañado por su asistente, una androide a la que piensa hacer estallar a su asistente  en un directo televisado.
-          Y casi al fondo, un hombre en cuya tablet aparece una mujer subiendo por la escalera de una torre, en que la espera un ser monstruoso. Está decidido a ser el caballero que salvará a su dama, que se parece mucho a una popular presentadora de televisión
Queda dormido en su asiento y antes de despertar, siente unas manos que tratan de ahogarlo. Lucha y despierta agitado, pero sintiéndose poderoso, más lucido. Y ambicioso. Ha sido un sueño, que le ha avisan que ha llegado a su destino.
Entonces baja, dejando en el vagón a tantos personajes que, sin saberlo, van a vivir juntos un momento determinante en sus vidas y siguiendo una serie de pistas llega a una casa en ruinas. Hay una puerta que se abre con cierta llave extraña que le fue entregada. Abrir la puerta lleva a lo desconocido. La mansión, por una herencia maldita le pertenece. Llega a la habitación secreta  en la que sin sorprenderse, encuentra en una mesa de la habitación unas pequeñas estatuas transparentes de mujeres. Intenta darles vida y adquieren volumen y color, hasta adquirir la textura de mujeres de verdad. Pero ante sus ojos atónitos, la evolución continúa hasta que las mujeres terminan adoptando su la forma de cariátides de mármol.

Él chilla de un modo indigno, pero no hay vuelta atrás, como tampoco lo hay en el incidente que ocurre, al mismo tiempo, en el noticiero de la televisión.

martes, 17 de febrero de 2015

Semana 7 de 53




Sindel nos propone escribir en la séptima semana de 2015 sobre esta imagen, una obra de Victor Bregeda titulada Aroma of an ancient narration.


Viéndola imagino abrir cuidadosamente el libro, cuyas hojas ya han adquirido ese tono amarronado, pasándolas con cuidado pues son frágiles y podrían quebrarse y comenzar a descubrir el misterio que encierra, por la que me dejaré llevar hasta alcanzar un destino que, en este caso, está escrito.

Más visiones sobre esta imagen en este enlace.

jueves, 12 de febrero de 2015

Este jueves, viajamos por el tiempo.



Antes de empezar, una nota necrológica, ha fallecido René Lavand  el mago que inspiró la convocatoria para el 8 de septiembre de 2011, bajo la consigna “No se puede hacer más lento”. Descanse en paz.

Esta semana, como Alberto  en su blog Letra a letra, paso a paso nos propone viajar en el tiempo, aprovecho para corregir a strambotic, que en su lista de anacronismos en el cine, dice: Braveheart en la escena de la batalla, donde los orgullosos escoceses con su falda típica escocesa… que no sería popularizada hasta 400 años después. La pintura azul de guerra que les cubre los rostros había sido muy utilizada por los guerreros celtas y pictos, pero allá por el siglo XIII había caído en desuso.

No lo discuto, pero puedo confirmar que William Wallace y los suyos llevaban falda y la cara pintada. No fue anacrónica la película, lo fue la propia realidad.
¿Por qué lo sé? 

Porque soy del Celtic.

Cuando fui a Glasgow para vivir un partido en persona, me hice amigo de mi vecino de asiento. Al terminar el partido fuimos a tomar unas cervezas y, de taberna en taberna, acabamos en una casa donde me enseñó su máquina del tiempo. Entre bromas, decidimos ir a conocer a Braveheart. 
Retrocedimos setecientos años hasta aparecer en una choza donde un iracundo pelirrojo nos recibió blandiendo una espada. Era él, William Wallacel. Cuando le convencimos que éramos magos y podíamos viajar por el tiempo, nos rogó que le enseñáramos el futuro de su patria y, mientras nos explicaba su plan para liberar a su pueblo, llegamos al Castillo de Edimburgo. A William todo le parecía extraño, pero estaba feliz viendo un país de gente libre, que entendió era consecuencia del éxito de su lucha. Y cuando le explicamos que esos hombres con falda eran los actuales soldados escoceses, decidió imitarles y, de paso, podrían enseñar el culo a los ingleses.
Luego quiso conocer la Caledonia que resistió todos los ataques de los romanos, así que viajamos hasta aparecer en una pradera en la que, aunque no veíamos a nadie, teníamos la certeza de ser observados. William, invocó, con su vozarrón, a los hombres de Escocia, quienes amenazadoramente nos rodearon. William habló con los pictos de sus cosas (luchar contra invasores y demás) hasta que volvimos a nuestro tiempo, haciendo escala a finales del siglo XIII para dejarle en su lugar y su tiempo. Quedó absorto, entusiasmado y profundamente agradecido porque, decía, había encontrado la esencia de Escocia.
Ah, hubo otro anacronismo que la película no recoge: en el cuello de William había una bufanda del Celtic. La mía. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Flashback con las palabras 5 y 6 de las 53 de 2014: Alma y desvelo.






Esta semana Lucía nos propone escribir una historia con flashback y en la que nos propone un final. Además aprovecho para referir las palabras propuestas por Sindel en esta semana y la anterior, todo sobre un texto creado para participar en las cinco palabras solidarias 

Otros relatos de este jueves, en lo de Lucía, las palabras de Sindel en este enlace y las solidarias de Mar en este otro.





Exponía con bastante éxito sus obras en una galería de Madrid. Los motivos de sus pinturas eran paisajes nevados o neblinosos, siempre vistos desde una carretera comarcal y retratos de una mujer. Entonces su teléfono vibró nervioso mostrando un mensaje de un número de teléfono con prefijo holandés que no pudo leer pues un crítico de arte le preguntó por qué había empezado a pintar.

Ello le retrotrajo a aquella noche de DESVELO en la que sintió una llamada que no se produjo físicamente sino que sintió como trasmitida de ALMA a ALMA. Respondió abandonando esa cama que no le acogía para adentrarse en la intempestiva noche. Siguió el rumbo que le marcaba la brújula de su corazón por una carretera que atravesaba un paisaje inhóspito en el que se jugaba la vida y lo asumía, porque esa era una de las veces en las que merece la pena jugarse la vida.

Al llegar, ella abrió la puerta con una expresión de sorpresa que la embellecía más que cualquier maquillaje y le recibió con un emocionado abrazo. Ambos dejaron que el tiempo y la pasión decidieran lo que ocurriría hasta que el despertador dictara el final de aquella escena.

Así fue y en el camino de vuelta él saboreaba los últimos resquicios del beso de despedida, viendo como cielo y tierra se confundían en un blanco de nieve.

A partir de ese día surcó repetidamente la carretera para reinterpretar aquella noche, casi siempre con climatología adversa, hasta que un día la puerta no se abrió. Una vecina le explicó profusamente algo que resumidamente significaba que ella se había marchado. No supo más hasta que, siete meses después de aquél día imborrable le envió un telegrama.

"Alejandro, vivo en Holanda, trabajo en un local donde exponen sus obras todo tipo de artistas noveles. Estoy aprendiendo mucho y soy feliz”. 


Al margen de todo, este relato está inspirado por esta canción que, por cierto, habla de alma: