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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 26 de noviembre de 2015

Carta abierta a usted, que tiene el poder.





Esta semana H... Perla Gris nos anima a escribir una carta abierta. Las que se han enviado se pueden leer en este enlace.


CARTA ABIERTA A USTED, QUE TIENE EL PODER.

Usted tiene el poder, lo sé, no hace falta que insista, pero permítame que le diga algo. El poder bien entendido no es un privilegio sino una responsabilidad. Debe ser consciente que ese poder, que ahora le llena, siempre está limitado, tanto en su alcance (nunca es omnímodo) como en su duración (nunca es eterno).

Sí, sé que usted tiene el poder y lo respeto, no hace falta que lo demuestre a cada momento. Esa ostentación solo demuestra que a usted le falta algo que pretende suplir reafirmando su posición y me permito indicarle que no lo va a lograr, porque aunque usted llegara a ser el rey del mundo, sus carencias seguirían siendo las mismas.

Le pido que no se crea dueño de vidas y haciendas, aunque sea capaz de eliminar unas u otras. Si usa su poder destructor no hará otra cosa más que daño y pasará a la historia como un accidente, como una desgracia.


A usted, que tiene un poder, le recuerdo que a pesar de usted y de todo su poder, mañana será otro día.

Como aquí le demuestra Chico Buarque 


sábado, 21 de noviembre de 2015

Semanas 45, 46 y 47: Nido, amanecer y burbuja.

Otra vez me reincorporo al ritmo de las semanas de este 2015, esta vez incorporando las palabras NIDO, AMANECER y BURBUJA. Las visiones de otros compañeros se pueden encontrar en los enlaces con el blog de Sindel.




Se afán por construir el nido tenía un único objetivo, que ella le aceptara. Todos los detalles que pudieron ocurrírsele los implementó, todo para que ella no pudiera resistirse a decir que sí, que le amaba y que quería que ese amor se materializara allí, en ese nido.

Ella inspeccionó el nido como un auditor mira unas cuentas, haciéndole temer que su esfuerzo hubiera sido en vano. Pero no, le dio su placet: aceptaba ese nido.

Ese fue el amanecer de un amor que abría cada nuevo día de vino y rosas, ellos no bebían vino ni olfateaban flores sino degustaban sabrosas ranas, víboras, insectos y alguna que otra planta, comida sana para que sus descendientes llegaran a la vida con salud.

Él, cada primavera, llegaba al nido antes que ella para hacer el mantenimiento anual y alguna mejora que asombrara a su hembra y cada llegada era un nuevo amanecer para su historia de amor. Un amor del que brotaban burbujas de colores, luminosas de día, refulgentes de noche.

Ahora ya todo era pasado. El último otoño, volando a su residencia de invierno, tras un ruido ella cayó sobre la tierra y quedó inmóvil, inerte. La habían disparado unos gamberros.
Este año él ha volado al nido sin ganas y no ha realizado el mantenimiento… ¿para qué? Piensa que nunca volverá a amanecer.


Y, me cuenta un amigo que vive en la comarca en la que anida, que una vez más ha visto esas enigmáticas burbujas subir al cielo desde la torre de la iglesia, pero este año no son de colores, sino blanquinegras y que tampoco son redondas, más bien ovaladas y con largos salientes. ¿Cómo una cigüeña? Le pregunté. Sí, me dijo precisando que son parecidas a una cigüeña hembra.

Fotos tomadas en El Tiemblo (Ávila).

jueves, 19 de noviembre de 2015

Over the rainbow




Esta semana la propuesta consiste en escribir un relato detrás del arcoíris, planteando que pensamos que puede haber allí. Mi visión viene a continuación, la de los demás participantes en la convocatoria se pueden ir leyendo desde este enlace con el balcón de Casss



La culpa es de mi madre por ponerme ese nombre. Dorita. Y además dejar claro que era por el personaje de El mago de Oz. Y de mi padre, por ser un calzonazos, porque si hubiera impuesto su criterio, me llamaría Susana y nada de esto habría ocurrido.
Así que no es extraño que llegara allí, over the rainbow, acordándome de sus muertos que son los míos.


Como mi madre quería que fuera como Dorita, aunque no vivera en un lugar azotado regularmente por tornados, como es Arkansas, estos llegaron a buscarme aquí, al centro de la Península Ibérica, donde no hay tornados y apenas llueve. Llegaron por sorpresa un domingo de agosto en el que el cielo atacó brutalmente la tierra, produciendo centenares de muertos vegetales y ninguno humano, según decía el parte policial que me ignoraba.


Porque cuando cielo y tierra firmaron la paz levantando un arcoíris, yo me encontraba sobre él, sin camino de baldosas amarillas que seguir.

Allí, bajo el cielo, sobre la tierra, sentada en un arcoíris apagado, pasé un tiempo lamentando mi suerte hasta que aprendí a desplazarme. Pude asomarme a ver a mis seres queridos y, ya véis, eso habría sido muy duro para la Dorita de siempre, pero no fue así, mi espíritu se encontraba más tranquilo que nunca.

Pasé algún tiempo, no sé cuanto porque mi percepción del tiempo no es muy fiable, cuando en medio de la nada surgió una voz que me anunciaba que iba a asignarme mi destino. Supuestamente estaba ante el ser supremo, pero no veía nada, solo escuchaba una voz que explicaba las razones por las que había decidido que en adelante sería eso. Tal como lo escuché le dije, venga, no me jodas.

Pero sí, los designios del Señor son indiscutibles, se hizo su voluntad y ahora soy… viento. Generalmente una agradable brisa, pero no me cabreéis que puedo liarla parda.

Las fotografías y vídeo son los que circularon por wassap cuando, 
efectivamente, un tornado asoló Aranjuez el último domingo de agosto
















miércoles, 11 de noviembre de 2015

Este jueves un relato: Una noche en la biblioteca






Esta semana, Mara Laira nos propone crear un relato con ideas del Demiurgo. Me quedo con la primera, no porque sea la primera, sino porque me parece una idea fascinante. Los relatos surgidos de esas ideas pueden leerse en este enlace.

UNA NOCHE EN LA BIBLIOTECA

Jean-Luc llegó a la recepción corriendo desde el pasillo denominado POLICIACA. Él no sabía por qué, al haber ayudado a una anciana a la que querían robar el bolso, se había granjeado el odio de una organización mafiosa, de un grupo de delincuentes comunes, de un sector corrupto de la policía y del sindicato de taxistas. Tras sobrevivir sin heridas una explosión, un tiroteo y dos intentos de atropello, pensó que su saldo de suerte estaba agotado y buscó un refugio que le pareció seguro para pasar la noche: esta biblioteca.
Aquí sintió necesidad de relajarse, y lo hizo internándose en el pasillo que estaba bajo el epígrafe NATURALEZA. Paseo por sendas en bosques hasta llegar a tumbarse en arenas de playas desiertas desde las que navegó por mares a veces calmos, otras bravos y desembarcar para recorrer selvas prácticamente vírgenes.
Volvió a aparecer en el vestíbulo hambriento, como es lógico y esta vez se internó por el pasillo titulado GASTRONOMÍA. Comenzó con unos fetuccini Alfredo, siguió con un solomillo stroganoff y, tras comerse unos milhojas de crema pastelera, tomó un café liegoise.
De nuevo en recepción, se sintió solo y soñó con tener una compañía, por lo que se internó por el pasillo de ROMÁNTICA. No tardó mucho en volver y no hace falta explicar los motivos, dado que se dirigió inmediatamente al pasillo de ERÓTICA.
Volvió con una inmensa sonrisa en su cara y cojeando un poco, se había provocado un tirón en la ingle probando una postura complicada. Un macho saciado sexualmente suele sentirse invencible y a él le pasó, por eso se internó por la sección AVENTURAS.
Volvió cansado, pero con expresión feliz y con la camisa rota por un corte de la espada que le proporcionó un villano. Ahí le tengo ahora, dormido en un banco del hall principal. Le hace falta, aunque le va a durar poco, me estoy imaginando los gritos que le va a dar la bibliotecaria en cuanto llegue y vea la que ha liado.
Fdo. Operadora de cámaras de la Biblioteca General.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Amantes ad eternum


Esta semana Alfredo nos propone escribir sobre enamorados y este lunes estuve en Teruel, que el lunes parecía la Venecia de Aragón.



Esta ciudad tiene dos emblemas:
                              
El torico

y los amantes.

La historia de estos últimos cuenta que Isabel de Segura y Diego de Marcilla se enamoraron, pero el padre de ella cree que él es poca cosa. Para ganar honor y riqueza, él se alista en el ejército. Ella pide a su padre que espere cinco años antes de casarla. Era 1212 y Teruel solo tenía 42 años.

Pasan los cinco años y, sin noticias de Diego, el padre de Isabel decide casarla con otro hombre. Poco después de la boda Diego se presenta en la nueva casa de Isabel y le pide un beso que ella niega, argumentando que está casada. Él cae muerto allí mismo. Al día siguiente ella va a ver su cadáver, lo besa y cae muerta a su lado.





(Esa calle tiene este nombre:)

Hasta aquí la historia es semejante a muchas que hemos leído, pero esta tiene dos variables.

Por una parte, el marido de Isabel no es un malvado celoso como en otras leyendas semejantes, sino que entiende ese amor, se extraña que ella no besara a su amado y, una vez producido el fatal desenlace, decide que la unión que no lograron en vida deberá continuar por los siglos de los siglos, por lo que decide enterrarlos juntos

Por otra la historia fue conocida, difundida y conservada en la ciudad, hasta convertir a la ciudad de los amantes en un destino de turismo romántico:



Lamentablemente la unión de Isabel y Diego no fue eterna. En la iglesia de San Pedro encontraron dos cuerpos de jóvenes enterrados juntos y sospechando que fueran los amantes, decidieron exponer sus restos… separándolos. Y como burla final, en el mausoleo dedicado a su recuerdo, yacen bajo unas esculturas que les representan y que no llegan a tocarse.



Como sea, la historia del amor de Isabel y Diego ha trascendido, ha llegado a nuestros días y hasta un turista madrileño puede conocerla y contarla en su relato de un jueves.


Otros relatos sobre enamorados se pueden encontrar en este enlace.