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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

martes, 27 de octubre de 2015

Semanas 42, 43 y 44: jazmín, madre e imagen de Gaby*

Vuelvo a ponerme al día en las semanas que cuenta Sindel haciendo la goma, como se dice en ciclismo a quienes se quedan atrás y vuelven a unirse al grupo de cabeza. 




Recuerdas el día en que te cubrieron con guirnaldas de jazmines. Recuerdas la leyenda, te la contaron aquel día.

Esa que cuenta la historia de Jasmine, aquella bella beduina que vivía esa vida nómada y libre enamoró a un príncipe berebere que le pidió que se casara con ella. Ella, fascinada por el porte y las riquezas del joven, accedió a casarse y accedió a un suntuoso palacio en el que ella era el ama.
Tal vez tuviera todo lo que una mujer deseara siempre que esa mujer no deseara ser libre. Y resulta que Jasmine necesitaba ser libre, así que en ese palacio se sintió como pájaro encerrado en una jaula de oro y, al no poder respirar, montó un caballo al que hizo saltar todas las vallas y cabalgar, lejos muy lejos, en pos del horizonte.
Cuando se detuvo en un oasis, el sol, mirándola, comprendiéndola, quiso hacerla feliz y la convirtió en una flor que florecería una vez aquí, otra vez allí, luego en varios lugares. Aquí allá, más lejos…
Una nómada, algo que a ti te habría gustado ser y que te ha impedido ser algo más que tu contrato de matrimonio. Te atan ese príncipe y esa Jasmine a los que diste vida, a los que educas y que te miran como si fueras un ojo universal, capaz de adivinar cada uno de sus pasos.

Y tú finges serlo, consciente de que ese poder que ven en ti deriva de que eres más sabia por vieja que por diosa. O por diablesa, que, qué cuernos, a veces es necesario ser diablesa. 

8 comentarios:

Sindel Avefénix dijo...

Excelente relato, me encantó la historia de Jasmine, que por fin pudo ser libre y florecer en diferentes lugares. La otra, bueno que siga siendo diablesa, si esa es su forma de ser feliz. Yo siempre elegiría la libertad.
Un abrazo enorme. Gracias por participar y por hacer magia con mis consignas.

Ester dijo...

Casi es mejor que no "cumplas" semanalmente, nos regalas un relato muy entretenido. Saltibrincos

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Creativa tu forma de ponerte al día con las propuestas atrasadas!
=)

Tracy dijo...

Creo que lo tuyo es rizar el rizo.y además lo haces muy bien.

Yessy kan dijo...

Soberbio tu regreso, la historia es cautivadora. Has liberado a Jasmine de esa jaula de oro, para convertirla por el oasis en flores esparcidas por doquier. Encantador con las palabras e imagen, Carlos.
Beso

G a b y* dijo...

Caray! Qué historia, y dentro de ella, también encontró lugar ese ojo que todo lo contempla. Una leyenda que habla de libertad, de jazmines que naturalmente brotan por todas partes... mmm, ya imagino su aroma. Muy buena puesta a punto con las propuestas de Sindel!
Besos!
Gaby*

Montserrat Sala dijo...

Hola Juán Carlos: ¿Diablesa rima con choferesa, verdad? Pues esta palabra a mi me trae otros recuerdos que nada tienen que ver con la princesa de aquella carcel da oro donde se setía cautiva. En mis recuedos, no me sentí nunca mejor. Bonito post, amigo.

Ilesin dijo...

Bello relato, y es que nadie debe perder su libertad por haberse unido a otro sino seguir siendo fiel a sus principios y ver en la mirada del otro como su alma crece y se expande por amor.
Besos