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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 13 de agosto de 2015

Este jueves, un largo recorrido

UN LARGO RECORRIDO



Este jueves nos toca una celebración muy especial que me hace abandonar mi vagancia estival y participar. Por cierto, es el cumpleaños del padre de Leonor y para felicitarle participamos en esta convocatoria en Mi blog de fotos.


Mi participación en esta fiesta de cumpleaños es la siguiente:



El camino fue largo y penoso aunque no lo recuerda porque llegando al final su mente hizo aguas y ahora sus recuerdos naufragan por ella anárquicamente.
Tuvo suerte, dos hijos que le visitan con frecuencia y que los sábados le llevan a pasar el día con ellos. Siente (sus recuerdos no le dan certeza para saber) que no fue un buen padre ni un buen marido y le da un poco de vergüenza pensar que son un premio que no merece. ero se siente a gusto esos sábados en los que comen, ven el partido y conversan. Les gusta que él le cuente su vida, esa que no pudieron vivir porque tenía mucho trabajo o, como decía, tenía cosas de hombres.
Él se siente muy diferente a sus hijos, no entiende que alguien que, cómo él, siempre tuvo que trabajar y sintió que la escuela como algo ajeno, tenga unos hijos que hablan del derecho universal a la educación. Entiende las diferencias porque  su vida discurrió por un escarpado camino de cabras y la de sus hijos es un camino de baldosas amarillas. Y claro, en esos parámetros el temperamento no puede ser el mismo.
Cuando conversan, él expresa alguno de esos recuerdos inconexos que pasan por su memoria, y sus hijos rememoran lo que él, en algún momento contó, reconstruyendo la historia completa, que él disfruta reviviéndola.

Y, eso no se le olvida, incluso le enorgullece, escuchar que sus hijos digan que ese sufrido recorrido por un camino de cabras permitió que ellos transitaran por ese camino de baldosas amarillas.

12 comentarios:

Mirella Denegri dijo...

Emocionada me quedè con este relato..tantas veces que es asì, el camino duro para algunos deja de serlo cuando al final hay algo de que sentirse orgulloso y entonces sentir que todo valiò la pena...bss...

Sindel dijo...

AY amigo, me emocionaste! Qué relato maravilloso, sobre todo ese final que desata toda la historia, y nos deja ver la verdad sobre ese hombre que ha luchado tanto para que sus hijos puedan tener otro futuro.
Te felicito! Un placer volver a leerte.
Abrazo inmenso ƸӜƷ

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Supongo que la mayor compensación, al final del camino, será ver que nuestro esfuerzo dio resultado y que luego de mucho, habremos logrado hacer más llevadera la vida de quienes vienen siguiendo nuestros pasos.
Un abrazo

Leonor dijo...

Tiene suerte de que al menos los sábados pueda pasarlos con sus hijos y recordar con su ayuda algunos momentos de su vida. Seguro que cuenta los días de la semana esperando ( te aseguro que los cuentan). Me ha encantado como has comparado sus caminos, el de cabras y las baldosas amarillas, puedo ver los pasillos.

Muchas gracias por acompañarme en este día tan importante.

Un abrazo.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

A veces los padres no estan ahi porque nos estan construyendo el camino de baldosas amarillas, caminando ellos por caminos de cabras. Tu relato me encanta, besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

A veces los padres no estan ahi porque nos estan construyendo el camino de baldosas amarillas, caminando ellos por caminos de cabras. Tu relato me encanta, besos.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

A veces los padres no estan ahi porque nos estan construyendo el camino de baldosas amarillas, caminando ellos por caminos de cabras. Tu relato me encanta, besos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y hasta posible que los hijos hablen del derecho a la educación, inspirados en la dura vida del padre.
Saludos.

* dijo...

La lucha por salir adelante, la satisfacción de haber tenido lo que realmente se ha de tener y, al final, saber que tu lucha ha valido la pena... aunque yo creo que con esos caminos de cabras se andaba mucho más seguro que ahora por estos de baldosas amarillas... La diferencia, tal vez, sea que unos andan y otros pisan...
Un ejemplo de vida. Al menos, para mí.
Besos.

Cristina A dijo...

Muy buen relato....es un bello mensaje de profundo contenido....
Saludos

Carmen Andújar dijo...

Por lo general nuestros padres hacen lo quee pueden por nosotros para que vivamos mejor que ellos, y estos hijos como muchos de nosotros hemos de estar agradecidos y compartir sus recuerdos; aunque estos se vayan borrando poco a poco.
Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

me encanta este texto
esta lleno de tus pensamientos
palabras comas y puntos
Te felicito