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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 5 de marzo de 2015

Este jueves, El rompeolas de secano.


Para este jueves nos sometíamos a una nueva convocatoria de Dorotea y que, como siempre que ella maneja la batuta juevera, a magia invade este pequeño segmento de la red.
En esta ocasión la consigna era la de TÍTULO SORPRESA, porque ella iría dándonos a cada participante el título del relato que publicaríamos. Todos los relatos construídos con estas premisas están recopilados en este lugar del blog Lazos y raíces.

El título que me tocó fue El rompeolas de secano, algo que me llevó al mirador cervantino que está en las inmediaciones de la Autovía Madrid-Toledo, allí situaría ese rompeolas, que, en mi escrito y aprovechando para cumplir con las cinco palabras solidarias de Mar, queda así:


EL ROMPEOLAS DE SECANO.


Cuando el viejo lobo de mar llegó a aquellas tierras en las que sus pisadas no solo no dejaban huella, sino que eran respondidas con dureza por el suelo, supo que el libro de su vida había llegado a su último capítulo.

Llegó allí de la mano de su hija, quien, a su vez llegó allí para quedarse siguiendo el impulso de su corazón, que  palpitaba con destellos ante ese hombre al que amaba. Al que amaba tanto como a él, pero en una magnitud diferente.

Queriendo cerrar ese último capítulo con un final feliz, decidió dar las gracias a la vida, construyendo un rompeolas allí donde los vientos no tienen ni nombre.

Absurdo, por supuesto.


Pero eficaz si, tantos años después de su muerte, escuchamos a las personas mayores de la comarca cuando hablan de cómo mejoraron sus vidas cuando dejaron de recibir los azotes de tanta basura que arrastraban esos vientos a los que nunca dieron nombre.

16 comentarios:

Dorotea dijo...

Gracias, Juan Carlos, por este relato ajustadísimo a su título y sin embargo creado con fantasía y bien anclado en el pasado, el presente y el futuro. Un fuerte abrazo.

José Vte. dijo...

Hola Juan Carlos, era dificil tu reto ante este tìtulo, pero lo has resuelto de maravilla. Realidad y fantasía se mezclan en un relato que deja un poso muy agradable. Que bonito esos vientos sin nombre.

Un abrazo

Alfredo dijo...

Muy bueno, dejando un aroma de caballero navegante, tan generoso como merecido. Navegando en tu secano, he visto molinos hundirse en el Océano y Dulcineas enamoradas de Neptuno.
Abrazos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Una idea absurda en ese momento, que luego reveló ser tan útil.
Un visionario.

G a b y* dijo...

Qué bien has ensamblado las palabras solidarias, en un relato que a la vez, bien responde al título que te tocó en suerte. Las buenas causas, justifican los medios por los que se llegan -aunque a veces se dude de ello-, tal el caso del protagonista de tu historia. Yo con ese título, hubiera dado más que mil vueltas, pero lo resolviste con mucho atino.
Besos!
Gaby*

San dijo...

Me ha gustado mucho el personaje que has creado, supo adaptarse a su nueva vida y supo dar a los otros lo mejor de él. Muy bien casada historia y título.
Un abrazo Juan Carlos.

Cristina Piñar dijo...

Buen relato, Juan Carlos, supiste superar el reto ¡y de que manera!

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Curiosa manera de querer dejar un recuerdo de su paso por la vida
=)

rosa_desastre dijo...

Para nada absurdo. No es tan raro navegar en mares de cemento. Y allí donde los vientos no tienen ni nombre, encallar.
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

Para nada absurdo. No es tan raro navegar en mares de cemento. Y allí donde los vientos no tienen ni nombre, encallar.
Un abrazo

Tracy dijo...

Una original historia para darle forma al relato que te tocó en suerte.

Charo dijo...

Pues has conseguido unir los dos retos perfectamente. Tenía ganas de ver cómo resolvías tu título que era bastante complicado para mi gusto y lo has hecho fenomenal,enhorabuena!
Un beso

Pepe dijo...

Ese rompeolas de secano, a todas luces inútil salvo como contención de basuras arrastradas por los vientos, era como un homenaje a su pasado de lobo de mar. Has resuelto con solvencia el reto propuesto por Dorotea.
Un fuerte abrazo.

casss dijo...

El relato me encantó.
y te felicito muy especialmente, porque resolviste con calidad dos desafío difíciles.....
Enhorabuena escritor amigo!!!

besossss

Max Estrella dijo...

Ya sabe usted que a mi las historias de secano y vientos me encantan y más si están llevadas con la maestría con la que ha llevado esta. Magnífica.
Un abrazo

Susurros de Tinta dijo...

Mmmmm pobre lobo de mar, se cómo se sentía, como esta sirena fuera del agua, aissss que bonito construir un rompeolas para un mar imaginario, puede que las grandes ideas siempre surjan de los sueños no?, que bonito relato, miles de besosssssssssssss