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¡Felices Navidades!

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domingo, 11 de enero de 2015

Palabras 1 y 2 de 53: Renacer y hoja en blanco




En los días de vacaciones navideñas conocí San Millán de la Cogolla, el lugar declarado cuna de la lengua castellana (o española).

Allí fue donde, hace más de mil años, una hoja de papel en blanco fue llenada por primera vez utilizando esta lengua que amamos.

Y esa experiencia tiene un renacer cada vez que cualquier aficionado a la escritura aprovecha un folio en blanco para expresar un sentimiento, una idea, algo que imagina.

Que este año que comienza, como hoja en blanco, traiga muchos renaceres, sean de ilusiones, de alegrías o, en lo que más nos afecta, de hojas que pierdan su blanco trasmitiendo emociones.


Nos iremos leyendo.

Aquí estoy, ante el Monasterio de Suso, donde nació nuestra lengua.

Y esta es la vista que se disfruta desde allí.

8 comentarios:

Musa dijo...

Nos seguiremos leyendo, eso seguro.
Bonitas imágenes.
Saludos.

Pepe dijo...

Me gustará seguir compartiendo contigo amistad y la afición y el amor por la escritura.
Un abrazo.

Tracy dijo...

Muy buena tu aportación.

Sindel dijo...

Qué hermoso lugar Juan Carlos! Me encantaron las fotografías que nos compartis. Y tu aporte como siempre impecable, uniendo dos palabras y dándoles un sentido mismo, que siempre haya renaceres y hojas en blanco para volver a empezar.
Gracias por estar presente una vez más. Un abrazo enorme.

María dijo...

Rellenemos la hoja en blanco de nuevos proyectos e ilusiones.

Un beso.

Anónimo dijo...

Un paseo. A veces, basta con eso. Hay pocas cosas tan revolucionarias como mover el culo. Los poderosos se echan a temblar cuando alguien despierta y abre la puerta de la calle y la de las ideas, y mucho más si tiene la osadía de ponerlas por escrito y enviarlas en un avión de papel en busca de otro corazón que está desperezándose. Una suma de despabilados puede llegar a ser un ejército invencible.
Por eso nos temen.
Un tipo generoso se encuentra una hoja de hierba o de papel o de pensamiento en San Millán de la Cogolla y se imagina el renacer de las plumas que inventan no sólo historias sino la Historia misma. ¡Qué peligro tiene!
No saben lo que han hecho con esto de Internet. Las ideas no han viajado tanto en la vida, jamás se han encontrado tantas voluntades en el espacio, nunca se han abierto tantas ventanas.
Querido amigo Juan Carlos: Precioso el volar de esas gaviotas que dejan la huella de su paso sobre el mar y magnífica la idea de «¿Y qué te cuento?» La pregunta cuestiona y se mete en los adentros en busca de respuestas y hace pensar y no te deja indiferente.
«¿Y qué te cuento?» Que he encontrado en ti una persona de alma grande.
Un abrazote de Rafael.

Isa Iss dijo...

Un bonito paseo de un lugar que no conozco.
Nos iremos leyendo, hay muchas paginas blancas que rellenar

Saludos

Gracias por tu visita y por dejar tu huella
Isa

Isa dijo...

Hola Juan Carlos, gracias por pasar por mi blog y dejar tu huella.
Muy interesante lo que nos dices. Muy bonitos los paisajes donde se acunó nuestra lengua.
Saludos