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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

viernes, 23 de enero de 2015

Este jueves toca llorar de emoción



Este jueves Alfredo nos pide relatos para llorar de felicidad. Los relatos escritos bajo esa idea se pueden encontrar aquí. 
El mío es el siguiente:


LAS LÁGRIMAS DE SERAFÍN


Siempre digo que la vida no tiene porque ser justa, es como es, pero hay que reconocer que la vida de Serafín fue una completa cabrona.
Él tenía un carácter tan angelical como su nombre evoca, pero era terriblemente feo por lo que de niño todos se burlaban de él. Lo aceptó sin traumas aparentes y, seguramente por eso, la vida le castigó llenándole llenó de granos. Su vida sentimental fue en una sucesión de enamoramientos platónicos que duraban hasta que los desprecios y burlas que le dirigía su chica le rompían el corazón. Así una y otra vez hasta que terminamos en la Universidad.
Después su vida profesional no fue del todo mal, trabajaba por su cuenta y mucho para ganarse la vida y poco más y su vida sentimental continuó igual, salvo excepciones que duraban poco tiempo y que le dejaban cornudo, apaleado y sin dinero.
A los cuarenta años todos sus amigos teníamos familia y cada vez que nos quejábamos de la mujer, de los niños, de la falta de libertad … y él escuchaba con la envidia sana que siente una persona buena que cada veía más imposible lograr ese sueño que los demás parecíamos no apreciar: tener pareja e hijos.
Dejé de saber de él, se rumoreó un nuevo fracaso sentimental, de un intento de suicidio y lo único que supimos es que estaba ilocalizable.
Hasta que un día, de viaje en otra ciudad, escuché mi nombre. Era él, que me dijo señalando a una mujer de cara angelical que sujetaba un carrito de bebé Te presento a Ángela, mi mujer y a Serafín, mi hijo.

Nos abrazamos mientras unas lágrimas de emoción surcaron mis mejillas. También las suyas. 

15 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Qué bueno que tu historia termina - o continúa- así, con felicidad y alegría. No es fácil conseguir que los ojos del alma logren ver lo que permanece oculto a los ojos del prejuicio y las apariencias.
=)

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Serafín, de caracter angelical, y Angela, una mujer de cara angelical.
Que bien que se hayan conocido. Tu relato me recuerda un poco al que escribí yo.

Montserrat Sala dijo...

Una historia tan bonita que parece irreal. Que un feo tan feo, encuentre una chica guapa, y que lo quiera, es motivo de emoción y es como para echar las campanas al vuelo. Muy biei descrito. Un beso

Miguel Borgas Martín dijo...

Buen relato que nos recuerda que los buenos sentimientos son los que nos producen los mejores finales posibles, ser felices.
Un saludo.

Leonor dijo...

Le llegó la felicidad y tú te alegraste. Eres un buen amigo. Y yo me alegro por los dos.
Un abrazo.

Lucia M.Escribano dijo...

Somos tan superficiales que no sabemos ver más allá de una cara poco agraciada, por suerte hay personas como Angela que supo ver toda la felicidad que Serafín la regalaría. Me alegro que volvieras a encontrarle y participases de su buena estrella. Besos para todos buen amigo.

Tracy dijo...

Me alegro por Serafín tuvo un final feliz.

Alfredo dijo...

Entre ángeles andaba el juego (o la vida)
¿Será preciso cumplir los 40 y marcharse a otra ciudad...?
Abrazos y gracias por participar

Charo dijo...

¿quien te ha dicho que la vida sea justa? Eso me han contestado muchas veces cuándo me he quejado de algo que me parece injusto. Pues creo que la vida es injusta con muchas personas desde el mismo momento de nacer, como le pasó a tu amigo Serafín...afortunadamente él tuvo suerte, pero hay otros muchos que no la tienen...y no es justo!
Un beso

G a b y* dijo...

Oye! Ya estaba a punto de llorar de pena, pobre Serafín!!. Pero soy de las que cree, que la vida recompensa, un poquito temprano o un poquito tarde, lo bueno llega (o al menos, eso me gusta creer). Así que el final, es emotivo realmente, y la felicidad compartida entre amigos, me emociona más aún. Un fuerte abrazo también para tí!
Gaby*

Juan L. Trujillo dijo...

Serafín y Angela, dos nombres predestinados. En el amor tiene que haber algo más que la belleza de los cuerpos. No sé si el niño del carrito, será bello como casi todos los bebes, pero tengo la certeza que será feliz y bueno.
Perdón por el retraso.
Un abrazo.

Juan L. Trujillo dijo...

Serafín y Angela, dos nombres predestinados. En el amor tiene que haber algo más que la belleza de los cuerpos. No sé si el niño del carrito, será bello como casi todos los bebes, pero tengo la certeza que será feliz y bueno.
Perdón por el retraso.
Un abrazo.

Pepe dijo...

En cuestiones de amor, no es buena quedarse en la superficie, en las apariencias externas. Hay que escarbar algo porque los tesoros no suelen estar a la vista. Me alegro por Serafín.
Un fuerte abrazo.

casss dijo...

A muchos la buena vida nos ha llevado un tiempo encontrarla.... La paciencia y la esperanza son buenas compañeras para el trayecto mientras llega la justicia divina (o más bien maravillosa) que nos deja un lugarcito en primera fila....
Es bueno tener amigos para compartir esa felicidad, que se alegran con nuestra alegría, tanto como para emocionarse hasta las lágrimas,Tu relato es muy acertado en describirlo.

besos y zanahorias, muchas y un felíz domingo Juan Carlos

LAO Paunero dijo...

¡una lindísima historia nos trajiste Juan Carlos!!!!!!