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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Un rato en el cielo



Este jueves Alberto nos invita a volar. Rescato para ello un relato que ya publiqué hace tiempo, algunos tal vez lo recuerden.
Otros vuelos en el blog de nuestro anfitrión, Letra a letra, paso a paso.

UN RATO EN EL CIELO

Un vencejo está posado en las cuerdas del tendedero. Le miro y me  pregunto cómo será su vida. 


Me siento ligero. Mi cabeza se mueve por impulsos. Giro a un lado, quietud, otro giro, quietud. Mi cuerpo es extrañamente grácil.  Al mover los brazos, puedo elevarme y eso me produce vértigo.
Al volver a intentarlo, noto que me desplazo hasta ver mi barrio desde el aire. Mi instinto me lleva a aprovechar la corriente y dirigirme al norte.
Cuando veo el puente de hierro de Titulcia mi cuerpo se hace más pesado y exige un continuo aleteo. Desciendo y sin notarlo estoy posado en el agua, desplazándome con mi pataleo. Sumerjo mi cabeza hasta atrapar un pez y al resurgir emito un grito: cuac.

Imágenes de Titulcia



Siguiendo río arriba, veo esas vegas que aún sobreviven a esa progresiva degradación que producen graveras y vertidos.
Veo que el curso del rio se bifurca y sigo el de la derecha, el Jarama. Mi aleteo se hace más pesado. Lo compensa la potencia. Cada batido implica un largo desplazamiento.
Cerca de Rivas, me atraen las lagunas del Campillo. Allí, capturo una rana que engullo con avidez.
Pasando por Talamanca veo gente haciendo visera con la mano para verme. Pensarán, erróneamente, que soy de los que anidan en la iglesia.
Plaza de Talamanca del Jarama

El cauce del río va reduciéndose y queda encajonado entre montes. El paisaje se hace agreste. Siento que ese carácter del paisaje me contagia y que adquiero una forma más aerodinámica.

Río Jarama

Contemplo desde el cielo el hayedo de Montejo. Maravilloso verde de vida desde ese cielo azul que transito. Y sin saber racionalmente porque, me dejo caer por instinto en un picado que mi lado humano considera suicida. Acelerando continuamente, esquivando ramas, cerca del suelo, unos rápidos cambios en mis movimientos me devuelven rumbo al cielo con un conejo en mis manos/garras, que devoro en un alto inaccesible.

Hayedo de Montejo en otoño

Saciado de carne, el cielo se oscurece y vuelo río abajo. Me siento pesado, luego muy atraído por el río, finalmente muy ligero, siguiendo las corrientes de un viento, amigo y aliado, hasta posarme en un tendedero desde el que miro a un hombre que teclea en un ordenador.

Y le miro, y me pregunto cómo será su vida.


martes, 25 de marzo de 2014

Semanas 12 y 13: Sol y suspiros.


Siguiendo la convocatoria de Sindel, a mi paso y como dicen en ciclismo haciendo la goma (es decir, quedando atrás y volviendo a llegar al grupo), aquí llegan las palabras de las semanas 12 y 13. 

Por cierto, no he agradecido el premio dardos, que me ha llegado de Lucía y de Leonor, dos personas por las que siento un enorme cariño y mucha admiración.



El sol, tras conquistar el cielo, cuando comenzaba a ofrecer ese maravilloso primer brillo de la primavera, se ha batido en retirada.

La contraofensiva de lo gris triunfó. El cielo está surcado por nubes que desfilan a la velocidad que les obliga el viento.

Suspiro al ver truncado ese primer encendido del sol. Suspiro, confiando que volverá.


¿Volverá?

miércoles, 19 de marzo de 2014

El tableteo de las cigüeñas



Por San Blas, la cigüeña verás. (Refrán popular).
En febrero llegan para anidar en toda la península salvo su extremo oriental, ya que no van más allá de Lleida. Sus nidos suelen estar en iglesias. 


Las fotografías que aparecen aquí las tomé en El Tiemblo (Ávila), donde hay una verdadera urbanización, con diez o doce nidos. Imagino allí el ruido que deben producir esas doce parejas chocando sus picos para producir su característico tableteo.
Hay curas que se quejan de los vecinos de la planta de arriba. Sus nidos son pesados y especialmente a veces se les cae su comida y en el entorno de la iglesia quedan cadáveres de ranas, víboras u otros bichos. En lo sexual no deberían quejarse, copulan con fines reproductivos, en parejas estables, y no se conocen casos de homosexualidad.

 Entonces, pudo ser que …


A la hora exacta llega David, hijo de Virgilio, el del bar de la Calle Mayor, que se fue a estudiar a Madrid y se quedó allí, trabajando en algo que los vecinos no saben qué es, pero suena a importante.

 Pasan minutos y pasan personas abrumando a David con saludos y deseos, hasta que un impresionante vehículo llega hasta el pié de la escalinata que conduce a la puerta de la iglesia. Baja Yasmina, hija de Don Cosme, el de la Caja y nieta de Don Braulio, el que controla todos los negocios en el embalse del Burguillo.
Yasmina camina elegante. Su vestido de novia se le ciñe a cada paso. Las mujeres envidian ese cuerpo, los hombres a David y éste casi babea pensando en lo que hará con ella unas horas más tarde.


La magia de la escena se rompe cuando ella grita horrorizada ¡Quítamelo, quítamelo! Don Cosme aparta de la cabeza de su hija el cadáver de lagarto que lanza con desprecio, acertando en la cara de su poderoso suegro.
David dice entender el mensaje de las cigüeñas y abandona el escenario, aún sabiendo que no va a olvidar fácilmente la imagen del trasero de Yasmina subiendo la escalinata.


Alguien entiende risas en el tableteo de las cigüeñas.



Más sonidos de primavera en el blog del jefe, Don Giuliano.

jueves, 13 de marzo de 2014

Este jueves nos vamos de cañas



IR DE CAÑAS: UN TRATADO

Viendo que los amigos americanos parecen no conocer esta expresión y que en la propia España algunos no la tienen muy clara, con la autoridad que me confiere ser un apasionado practicante de ese arte, me atrevo a elaborar este breve tratado.

Caña es una medida de capacidad indeterminada que se utiliza en los bares españoles. La misma solicitud puede significar que nos sirvan un escuálido vasito o una voluptuosa copa.

Ir de cañas es ir, con amigos, a beber cañas. No consiste en beber cerveza hasta perder el sentido, en absoluto, se trata de disfrutar bebiendo, comiendo y conversando sin límites. Al punto en que es posible ir de cañas sin beber alcohol (conozco algunos/as).

La tapa. Un bar como es debido pondrá, junto a la cerveza un platito con algo para comer. Puede ir desde ese palillo que pincha un boquerón y una aceituna hasta un plato de diseño.

Como en la cerveza no suele haber grandes diferencias de calidad, la elección del bar se suele centrar en la tapa que ofrecen. Sabiéndolo, hay bares compiten ofreciendo generosas raciones, bocadillos, al punto que uno puede comer solo pidiendo cerveza.


Así que disfrutando de esos tragos de cerveza, de los bocados de esas tapas, las conversaciones brotan con total naturalidad, y fluyen libres como ríos de cerveza, siguiendo cursos insospechados. 


Os dejo, me voy de cañas con Emejota. Clicando en su nombre se accede a otros deliciosos relatos.

martes, 11 de marzo de 2014

Semana 11 de 52: Patria




La palabra patria me sabe a rancio. Veo en ella fogonazos de cañones, la entiendo inserta en discursos apolillados.

Este término parece querer dar una identidad común a un grupo de personas, separándolas, si no enfrentándolas al resto de la humanidad: los extranjeros.

Una palabra digna de aparecer en esta canción


)

miércoles, 5 de marzo de 2014

Jueves con mascota




Esta semana la propuesta es escribir sobre mascotas. Los relatos que se presentan los recoge Charo y se pueden leer siguiendo este enlace


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Estaba allí, entre tantos, pero algo de él llamó mi atención. Contemplaba a todos, pero, mi mirada volvía recurrentemente a él.

La razón me llevaba a escoger a otros, bien a otros, algunos con mejor porte, otros más fuertes, más deportistas o más juguetones.

Pero era de él del que me había prendado. Ya sabéis, como bien han demostrado los poetas, los sentimientos no se pueden explicar.

Y parecía que él también se hubiera fijado de mí, ya que cada vez que le miraba, sus ojos estaban fijos en mí. Y en  esos ojillos se percibía que buscaba un amigo, un compañero que sería feliz con cualquier muestra de cariño que le hiciera.

¿Cómo no? Le adopté, no había otro mejor. No podía haber ninguno mejor.


Le llamaré Boby. 

Sé que tiene otro nombre pero sería muy largo llamarle José Luis Fernández García.


Charo me ha mandado la foto de los ojos que se enamoraron de la mirada de José Luis.

lunes, 3 de marzo de 2014

Semana 10 de 52: En silencio



Esta semana Sindel nos propone la palabra de la décima semana. Silencio.

Por eso me callo y dejo que suene esta canción, En silencio, de un grupo sevillano llamado Círculo Vicioso y que es una de las canciones que más me gustan (sí, sé que las canciones que más me gustan serán una o dos centenas, pero a cada una la quiero como a un hijo). Ésta es sin duda una canción muy importante en esa lista.


Este me parece un tema de una intensidad y una honestidad tremendas. Y un resultado espectacular.


Espero os guste, quedo en silencio.




En este enlace, otras visiones sobre el silencio.