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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 4 de diciembre de 2014

En un jueves de cartas, el primer correo de Daffyd


Esta que envío continúa una historia iniciada en la anterior entrada de este blog.



Gwys se sorprendió cuando, al abrir su correo electrónico, encontró un mensaje de un tal Daffyd Jones. ¿Su padre?

Efectivamente, al abrir el mensaje leyó:

Os sorprenderá que os envíe un correo electrónico tan pronto. Tengo una novieta aquí, en la residencia, que me ha ayudado a crear mi cuenta de correo. Descubrir vuestros correos no ha sido difícil para un buen espía como yo.

Me hicieron mucha ilusión vuestros regalos de cumpleaños, este ordenador, esa casa en que se puede ver el rugby y a la que me iré a vivir mientras se dispute el mundial del año que viene.  Y,  sobretodo, tener a esos dos hijos que se han abierto camino en la vida, cada cual con una mujer estupenda a su lado. Sí, extranjeras pero realmente estupendas. Y que, teniendo cada uno de vosotros una vida feliz y prometedora, sigáis tan unidos. Y que me reservéis un sitio con vosotros. Un sitio que tal vez, por mis frecuentes ausencias, no merezco. Pero, qué cojones, lo tengo y lo mantendré contra viento y marea.

Os iré contando mis aventuras, aunque supongo que las queréis para publicarlas y haceros ricos a mi costa. Esto es broma. Lo aclaro porque Jenny, mi novieta, me ha recalcado que en internet no se entiende la ironía.

Aquellas historias son de un mundo que ya no existe. Nada se tambaleará porque conozcáis mis recuerdos. Os los debo, así sabréis porqué vuestro padre no estaba donde debía. Si en el Foreign Office se cabrean, que se jodan, ¿Qué me pueden hacer?

El mundo en que trabajé se dividía en dos bloques: nosotros y los soviéticos. Y mirad por donde, mientras luché contra la KGB apenas recibí algún golpe. Y cuando los rusos dejaron de ser enemigos, uno de esos hijos de puta me mete dos balas en la cabeza.

Lógico, yo luchaba contra los honorables agentes del KGB. Aquellos mafiosos sin orden, lógica ni escrúpulos me pillaron a pie cambiado.

Os dejo, en unos minutos se colará Jenny en mi habitación. Si me funciona eso, a lo mejor hasta tenéis un hermano.


Os quiero, cabrones.

13 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

¿amor paternal? no deja de serlo
jeje

Tracy dijo...

Jajaja me ha gustado esa ironía que se respira en todo el texto.
Abrazos.

Carmen Andújar dijo...

Es que las nuevas tecnologías llegan a todas las edades.
Un abrazo

Natàlia Tàrraco dijo...

Juan Carlos...evidentemente, nunca es tarde para nada si la dicha es mucha.
Sentido del humor y estilo. Un beso.

G a b y* dijo...

Ya me parecía que este hombre se las apañaría muy bien con el ordenador y haría uso de la maquineja sin protesta alguna. Buenísima continuación de la historia, que ha sabido hilvanarse estupendamente a la propuesta juevera.
Se viene más?? :D
Besos amigo!
Gaby*

Sindel dijo...

Me fui a leer la historia anterior y luego esta. Las dos son geniales, una historia de búsqueda y encuentro. Un padre fuera de lo común en un estado particular pero que aún conserva el humor, y ese toque irónico en este último relato es imperdible.
Nunca es tarde para reiniciar una relación, tal vez diferente a como se ha esperado, pero al menos se puede recuperar algo, aunque no creo que todo el tiempo venidero juntos, pueda curar tanto abandono.
Un abrazo enorme.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me gusta el personaje, pareciera que se tomó una revancha por convertirlo en hombre de letras. Y con una nueva novia, que parece querer ayudarlo, y que se maneje bien en la relación con sus hijos.
Creo que podría ser un personaje recurrente de tu blog, el espía y Jenny.

Musa dijo...

Vengo de leer el anterior para saber por donde iban los tiros (ironía)
me encantó y quede con ganas de más
¿lo habrá)
Felicidades.

rosa_desastre dijo...

Buena lección la de la novieta para saber manejarse en el mundo virtual...a mi me deja un regusto a soledad, a pesar de la ironía...los hijos lejos, tan cerca como un correo electrónico donde no decir mas que lo justo para que no se cabreen los de Foreign Office.
Un abrazo

RECOMENZAR dijo...

te leido varias historias
Y al final entendi la primera
me asombras con tus letras

San dijo...

Bueno si para comunicarse despues de tanto tiempo este era el mejor medio bien venido sea. Irónico papá.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Menudo cabrón el tal Gwys, no le basta con cepillarse a la novieta, sino que además se lo restriega por las narices a los inapetentes de sus hijos. ¡Ten padres para esto!
Un texto con costra, irónico (a pesar que la ironía no se entienda en Internet) y muy refrescante de imaginar.
Abrazos

Mar dijo...

Caramba, para ser el padre, se expresa con un lenguaje tan "así" que parece el hermano mayor :) Me gusta.

bss.