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¡Felices Navidades!

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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Jueves supersticioso


Esta semana en el lugar de encuentro se recopilan relatos sobre la superstición. Esta es mi participación:




Fue un lunes, 12 de febrero, cuando el Sr. Cenizo leyó: La superstición trae mala suerte sintió un fuerte impacto. Cuando vio que esa frase la firmaba alguien tan serio y respetado por él como Umberto Eco se trastornó.
Durante toda su vida había respetado ese código consuetudinario de la superstición. Todo por tener suerte.
Y en ese momento, con más años por detrás de los que le quedaban por delante, hizo balance de su vida para deducir que cada uno de sus logros se había debido únicamente al esfuerzo. La suerte nunca compareció.
Así que al día siguiente corrió a comprar diez gatos negros y cinco cuervos, pasó bajo cada escalera abierta aunque tuviera que desviarse de su camino, derramó compulsivamente todos los saleros, abrió cada tijera y cada paraguas que encontró a su paso, se esforzó en apoyar el pie izquierdo cada vez que se levantaba de la cama, se deshizo de herraduras y patas de conejo y hasta se comió su trébol de cuatro hojas.

El miércoles 14 de febrero, tras analizar el incidente del día anterior, dictaminaron que el atropello mortal al Sr.Cenizo tenía su causa en que el conductor del coche fúnebre estaba ebrio. 

16 comentarios:

Maria Jose Moreno dijo...

Siempre luchando con lo que en realidad forma parte de nosotros mismos. El pobre, después de deshacerse de todo. Feliz sorpresivo y sorprendente.
Gracias por participar. Un beso

LAO Paunero dijo...

Imprevisto desenlace con moraleja y todo amigo Juan Carlos...

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

El relato tiene mucho de cierto. Yo no creo en las supersticiones, somos responsables de nuestrso actos y a veces son otros los que con sus locuras nos trastocan nuestra vida.
Disfrutar la vida como venga, que es corta. Y a tope
Un abrazo

Tracy dijo...

Con ese nombre era de esperar que las supersticiones hicieran su efecto.

Carmen Andújar dijo...

Pobre señor Cenizo, al final tentó demasiado a la suerte.
Un abrazo

Neogéminis Mónica Frau dijo...

jaja buenísimo relato, Juan Carlos... a veces la vida se empeña en hacernos esas malas jugadas que ponen a prueba nuestra propia debilidad.
=)

Ester dijo...

La fecha elegida, el nombre del protagonista y tuvo que ocurrir. Las trastadas de la vida. Un abrazo

Max Estrella dijo...

Bien llevado, amigo, muy bien llevado y no por casi esperado es menos sorprendente el final...final en el que tampoco compareció la suerte...para tomar café y sacarle mucha punta porque da que pensar...
Un abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Los infortunios no tienen una fecha exclusiva. Bien planteado.

Leonor dijo...

Muy bueno amigo Juan Carlos, desde el nombre del protagonista a la retahíla de escenas que consideramos de mala suerte.
Al final las cosas pasan porque tienen que pasar.

Un abrazo.

Musa dijo...

La negatividad ayuda a la superstición, pero el pobre señor Cenizo, tenía todas las papeletas para ese día.

Beso

Yessy kan dijo...

!Yay! El ser humano nunca esta bien como Dios lo tiene, reza un dicho. =)
Me gustó tu relato con ese final de impacto.
Besos

Alfredo dijo...

Curioso contenido, No quiero pensar que todos llevemos un señor "cenizo" dentro, pero por si acaso hay que encontrar la forma de dejarlo siempre en casa y si es posible en el inodoro y luego ya sabes...
Me gustó.
Abrazos

San dijo...

Me gustó el tono y el ritmo del relato Juan Carlos, original punto de vista de tanta superstición.
Los nombres los has "cuadrao".
Besos.

Pepe dijo...

Llamándose así, más tarde o más temprano tenía que tener la suerte negra. Por mucho que quisiera evitarlo, estaba condenado por su apellido. No se puede ser cenizo.
Un fuerte abrazo.

Esther Planelles dijo...

Buena crítica. Sé de muchos supersticios@s que viven en el infierno del miedo irracional y la angustia perpetua. Es curioso que los animales, a los que declaramos como inferiores, no tengan esta clase de miedos infundados.

Ha sido un buen toque de atención.