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¡Felices Navidades!

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jueves, 9 de octubre de 2014

Jueves en la encrucijada

Esta semana Pepe nos pone en la encrucijada. Los otros relatos, en este enlace.


La historia que traigo debe leerse pensando que es un cuento, con su debido margen de fantasía. Espero se entienda, guste y que me disculpéis pasarme en veinticinco palabras.




Sintiéndose viejo, enfermo, derrotado y solo, Gabriel, decidió mirar atrás. Lo hizo muy despacio, hasta encontrarse diez años atrás, acunando a un bebé. Era ese nieto que sentía tan afín si mismo.
Continuó mirando atrás acompañado por ese Gabriel-10 hasta encontrarse horrorizados, veinte años antes, con ese Gabriel solo, en el baño, mirándose al espejo sus ojos cuarteados por lágrimas. Era el día en que decidió cerrar la empresa. En aquel instante estaba planteando suicidarse.
Gabriel-10 recordó que aquel dolor había durado poco, pues la gran superficie que compró su pequeña tienda decidió contratarle, para aprovechar su experiencia como comerciante del barrio. Eso le permitió vivir con un buen sueldo y acceder a una buena pensión.
Treinta años antes estaba trabajando apasionadamente en su iniciativa para modernizar aquella vieja tienda. Una bella niña se le acercaba y preguntaba que estaba haciendo. Mientras Gabriel y Gabriel-10 contemplaban con ternura aquella ilusión que fracasó estrepitosamente, Gabriel-20 maldijo aquella idea, aquel gasto que hirió de muerte la empresa.
Los gabrieles llegaron cuarenta años antes, ahí estaba prometiendo a aquella mujer que, en cuanto la tienda mejorase sus resultados, podrían viajar por todo el mundo a cuerpo de reyes. Gabriel-30 lloró, Gabriel-20 suspiró, Gabriel-10 dijo que pasó lo mejor que podía pasar. Que ella les abandonara, tanto a él como a su hija.
Y todas las versiones de Gabriel llegaron a la encrucijada. Allí estaba, cincuenta años antes, renunciando a embarcarse para recorrer el mundo. Soñaba surcar el mundo sin saber dónde, cuándo ni porqué terminaría su viaje. Todos los futuros gabrieles guardaron silencio, recordando sueños no realizados.
Gabriel-50 pidió perdón. Confesó que se había sentido obligado a continuar con la empresa fundada por su bisabuelo.
Gabriel, con la aquiescencia de todos sus precedentes, abrazó al muchacho. Le dijo que se sentía orgulloso de aquella decisión tan valiente. Había renunciado a unos sueños, encauzándoles a una vida difícil, pero en el fondo bonita.
Todos los gabrieles pasados se desvanecieron cuando irrumpió en la habitación su nieto, seguido por su hija y su yerno, que le felicitaban por su cumpleaños.

Y, con ellos, una mujer que le besó. Aquella de la que estuvo enamorado platónicamente en su juventud. Guiñó un ojo a Gabriel-50 sabiendo que éste, si pudiera verle, sonreiría


16 comentarios:

Tracy dijo...

Un relato enternecedor, me ha gustado.

Susurros de Tinta dijo...

Pues a mi me ha encantado el relato, cierto es que somos distintas personas con el paso de los años, ponerles número para seguir el relato y verse a uno mismo desde distintas perspectivas del tiempo es imaginativo y perfecto! eres un genio! Gabriel-50 escogió el camino correcto, porque si no, no existiría Gabriel ni su familia!, miles de besossssssssss

Lucia M.Escribano dijo...

Cuando volvemos la vista atrás siempre nos da un poco de miedo, pensar si supimos elegir nuestro camino. Entonces como bien dices...hay que saber ver con los ojos del amor y, los recuerdos se tornar casi mágicos.
Me encanta volver a leerte, porque siempre me sorprendes amigo.
Besos para todos de esta bilbainita que os quiere de veras.

Ester dijo...

Los años van pasando y los cambios son elocuentes, pero siempre queda un poso. A mi me ha gustado abrazos

LAO Paunero dijo...

Ingenioso cuento Juan Carlos!!

Neogéminis Mónica Frau dijo...

La fortuna de hacer balance pudiendo sentir que nuestras decisiones fueron las correctas pese a las dificultades, debe provocar la más íntima de las satisfacciones.
=)

Pepe dijo...

Con la perspectiva que el tiempo transcurrido nos da, podemos realizar un recorrido por las decisiones importantes que tomamos y valorar sus consecuencias, lo que no podemos, porque nunca sucedió, es de una forma objetiva valorar lo que hubiera pasado con otras decisiones diferentes. Si acaso, podemos establecer conjeturas que no deberían llevarnos a arrepentirnos del camino emprendido.
Un fuerte abrazo.

rosa_desastre dijo...

Gabriel, firme en sus decisiones aunque cambiara la miel por la hiel en muchos momentos, que sumados, hacen de éste cumpleaños el tesoro de sus encrucijadas.
Un abrazo

G a b y* dijo...

Todo un recorrido en retroceso, reflexivo, analítico quizá, de lo que la vida fue poniendo en el camino y las decisiones que se fueron tomando. Mirar hacia atrás y hacer un balance positivo más allá de los altibajos que la vida puso por delante, es un buen balance. Cuántas disyuntivas fue salvando, un Gabriel, tantos Gabrieles como fue, y que le llevan a ser el Gabriel qué es... Un relato original con un enfoque diferente y muy ameno. Me ha gustado!
Besos!
Gaby*

Carmen Andújar dijo...

Un gran recorrido por la vida, que desde el principio es una tomade decisiones que tebvsmbia la vida, y aunque algunas fueron dolorosas, al final tuvo su recompensa.
Un abrazo

Sindel dijo...

Qué lindo relato! Un retroceso constante hacia varias encrucijadas antiguas que fueron forjando su vida y lo llevaron a este final donde todas las preguntas y dudas quedan bien resueltas.
Muy bueno y original! Me encantó!
Un abrazo enorme.

Yessy kan dijo...

Un relato soprendente, verosímil, de las encrucijadas de los Gabrieles. Saber valorar nuestras situaciones pasadas para ir mejorando. Estupendo análisis.
Besos

Maria Jose Moreno dijo...

Esto que nos traes hoy, esa mirada hacia atrás en el pasado para ver que hemos hecho y las repercusiones que ha tenido en nuestra existencia sé de buena tinta, porque la he realizado, que lleva a dolorosas conclusiones. No sé si a mi me bastaría con un beso...
me tocaste amigo.
Un beso

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

Un cuento muy chulo. Encrucijadas tenemos cada 10 minutos pero a veces son grandes encrucijafas que determinan nuestro futuro. Un abrazo

Charo dijo...

Un relato precioso, lleno de fantasía! No sé por qué me ha recordado a la película Qué bello es vivir, porque te hace ver qué hubiera pasado si no hubieras tomado las decisiones que tomaste y valorar lo que tienes!
Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Somos fruto de esas encrucijadas, en efecto.