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¡Felices Navidades!

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viernes, 8 de agosto de 2014

Párrafos



Esta semana Mónica nos propone escribir un relato empleando párrafos de grandes obras. De entre las que propone, he seleccionado algunos textos que aparecen en morado y corresponden a tres textos muy queridos: el comienzo de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, a un párrafo intermedio de 1984 de George Owell y al final de El Aleph, Jorge Luis Borges.


Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, … Aureliano … había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo
Al volver a su pueblo, contaba cosas que sus paisanos no podían creer. Narraciones que todos atribuían a su conocida tendencia a fantasear. Hablaba de lugares extraños con personas muy diferentes, en las que apreciaba rasgos con los que les identificaba.
 Él se identificó muy especialmente con aquella chica llamada Beatriz. Diferían en sus colores de pelo, de ojos y de piel. Habían crecido en lugares de diferente color, vestían ropas de diferentes colores, pero sus sueños tenían una identidad cromática que, al compartirlos, les hizo sentir una afinidad cromática que terminó conjugándose en una placentera complementación corpórea.
Volvió al pueblo con la idea de un paraíso terrenal en el que los hombres vivirían como hermanos, sin leyes y sin trabajo agotador, idea que estuvo obsesionando a muchas imaginaciones durante miles de años. La misma visión que tuvo una cierta importancia incluso entre los grupos que de hecho se aprovecharon de cada cambio histórico. En otros lugares, claro, no en su pueblo.
Los años pasaron. Él nunca renunció a lograr esa hermandad entre seres tan semejantes a la vez que tan distintos. Hacer del mundo una sencilla piedra, en la que todo fuera comprensible y accesible. Un aleph.
Llegó a tener la esperanza de la victoria, pero su sueño fue roto por discursos llenos de palabras vanas como patria, raza, lengua.
Y esas grandes palabras vanas le vencieron y le condujeron ante el pelotón de fusilamiento.
En una insólita madrugada en que nevó en regiones ecuatoriales como en la que él vivía, sus últimos pensamientos fueron:
¿Existe ese Aleph en lo íntimo de una piedra? ¿Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he olvidado? Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz.

11 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

No está mal. Se destaca la construcción de ese personaje llamado Aureliano.
Aunque tal vez haya quedado un poco desconectado el fragmento del Aleph. Pero podria estar equivocado.
En conjunto, es un interesante texto.

Sindel dijo...

Una utopía que tantos quisiéramos realizar, la unión indistinta de colores, rasgos, idiomas, la unión del género humano, y otros también. El mundo perfecto que jamás podremos tener justamente por esas palabras que rotulan y dividen como lo mencionas.
Muy buen texto Juan Carlos. Y una buena conexión de párrafos tan distintos entre sí pero que logras que encastren en el relato.
Un abrazo enorme.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

A veces los mundos imaginarios marcan los rumbos de nuestros sueños, siempre apuntando a concretarse en el mundo real, que lamentablemente, suele ser inhóspito, injusto y cruel. Te ha quedado muy bien hilado tu relato, te agradezco mucho por sumarte!
=)

Juan Carlos dijo...

Muchas gracias, Sindel, muchas gracias Mónica, sumarme me costó un esfuerzo de última hora.
Y muchas gracias, Demiurgo. Tienes razón. He revisado un poco el 4º párrafo, comenzando desde el final intentando darle mayor coherencia.
Un abrazo a cada uno.

Tracy dijo...

Interesante conjunción de textos a la par que sendos homenajes a sus autores.

San dijo...

Un mundo que de ser real, sería ideal, pero que lejos está todo ¿no?
Bien armado Juan Carlos.
Un abrazo.

Yessy kan dijo...

Muy creativo tu relato con los tres párrafos. Como Aureliano hay muchos otros con esos grandes sueños. El atreverse a querer hacerlos realidad les cuesta la vida. Espero que en un tiempo no muy lejano lo consigan.
Que tengas un excelente fin de semana.

Alfredo dijo...

¡Lo sabía! Bueno... lo intuía y no me he equivocado.
Te has atrevido con los tres, (muy difícil) y has salido airoso. Has añadido aventura y costumbrismo, yo me incliné por la reflexión personal.
Muy bueno colega (y amigo)
Abrazos

Carmen Andújar dijo...

Muy bien unidos los párrafos. Esta sociedad no nos deja ir a buscar la utopía, antes, nos corta de raíz nuestros sentimientos.
Muy bien expresado
Un abrazo

Charo dijo...

Has enlazado muy bien los párrafos creando una historia donde el deseo de unión del mundo en un punto es lo que prima, desgraciadamente es sólo una utopía que se diluye en el tiempo.
Un beso

LAO Paunero dijo...

te mandaste un gran trabajo meritorio Juan Carlos!!!