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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 2 de julio de 2014

Un momento especial



Esta semana Pepe nos propone contar un momento especial. Ayer, una noticia me hizo decantarme por el siguiente.
Más momentos especiales se narran en blogs que se enlazan aquí, en el blog de mi amigo cordobés.


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Aquel momento ahora adquiere un carácter muy especial.


¿Recuerdas?


Entré en aquella oficina. Una mujer trabajaba. Un hombre y otra mujer me miraban con mala cara. Me dirigí a estos para explicarles a lo que iba y entonces escuché mi nombre, con tono cariñoso y en tu voz.


Eras la mujer que trabajaba, corregías unos impresos que tenías que presentar. Reconociste mi voz y me llamaste. Durante unos minutos nos olvidamos de los funcionarios y hablamos. Luego, tras realizar cada cual las gestiones que nos habían llevado allí, nos fuimos a tomar un café.


En una agradable terraza, mientras tu teléfono no lo impedía, hablamos de muchas cosas. Recuerdo la ilusión con que me contabas tus proyectos y ¿sabes? Sí, sé que lo sabes. Por contribuir a que se concretaran tus proyectos cambié una decisión que tenía como firme.


Y recuerdo mucho como me contaste ese viaje al Sahara Occidental del que acababas de regresar. Me explicaste de primera mano la problemática de aquel pueblo, la hospitalidad de su gente y me describiste hasta hacerme sentir lo fascinante de esos paisajes, especialmente las sensaciones de pasar una noche en pleno desierto.


Eso ocurrió hace cuarenta días.


Hace un rato he llegado a casa, de vuelta de tu entierro.


Aunque vi como te enterraban, no creo que te quedes en el subsuelo del cementerio de tu pueblo. Seguro que tu espíritu revolotea libre y que, de vez en cuando, revivirás aquella noche en Tinduf.




18 comentarios:

Tracy dijo...

El final me ha conmovido, no me lo esperaba.

Azulia PourToujours dijo...

Muy conmovedor relato, cuando terminé de leerlo senti melancolía y hasta un nudo en la garganta. Saludos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es el problema con esa clase de gente tan especial. Hacen la diferencia con su presencia, con su forma de ser, tanto que cuando no están, se los extraña-

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

muy bonito y muy cargo de sensibilidad. Es triste y casi se me salta alguna lágrima. Porque sea real o invectado lo he sentido dentro.
De verdad: extraordinario.
Un saludo

Carmen Andújar dijo...

Precioso y triste, pero seguro que siempre te quedará el recuerdo de haber conocido una excelente persona.
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

Esos momentos los hace especiales, la calidad humana. Fue un encuentro y una despedida. Triste.
Un beso

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Más vale soñar cuando se puede y más, hacerlos realidad apenas nos sea posible, porque nadie sabe qué le depara el camino a la vuelta del recodo.
=(

Yessy kan dijo...

Un relato muy conmovedor. Me ha dejado sin palabras.
Saludos

Pepe dijo...

Hay personas que calan muy profundamente en nosotros con su forma de ser, sus inquietudes, sus sueños. Tanto calan que si faltan su ausencia deja un vacío dificil de llenar.
Bonita historia, Juan Carlos.
Un fuerte abrazo.

Leonor dijo...

Imagino que es real y siento que una persona con tanto bueno que dar a los demás se vaya sin que le dejen terminar su labor. Pero como tú dices no se quedará quieta, su energía será infundida en otros que después de conocerla seguirán su ejemplo.

Un beso

Leonor

Cristina Piñar dijo...

Un relato que atrapa desde el principio y que sorprende con un inesperado final, cómo debe ser. Buen trabajo. Un beso.

Esilleviana dijo...

Siento cómo ha terminado este relato, pero tu buena amiga vivió como a ella le gustaba y deseó. Ésto es muy importante, no todo el mundo puede sentir lo mismo.
Un gran momento, muy emotivo.

un abrazo

LAO Paunero dijo...

Por decirlo de algún modo tu relato está "lleno de vida" Juan Carlos. Con un final que ni vos esperabas... Un saludo afectuoso....

San dijo...

Personas así jamás se olvidan. Los momentos vividos con ellas, siempre serán especiales.
Un abrazo.

Fabián Madrid dijo...

Una persona conocida, en un lugar tan común, que al final llegó a ser importante.
Un abrazo.

Alberto V. dijo...

Precioso relato Juan Carlos. La verdad que no me queda claro si el protagonista llegó a tener algo más que una amistad con la coprotagonista. En fin, me quedo con que, antes de su muerte, vivieron cuarenta días de descontrol endorfino.

Un fuerte abrazo

juliano el apostata dijo...

hablando en plata:
me jodiste con el final...
y venía tan lindo el relato...pero claro,la ficción es lo que tiene, que puede emular a la realidad y, a veces, superarla. y en la realidad ocurren sucesos hijosdelagran....
medio beso.

María dijo...

Inesperado e impresionante ese final, me ha encantado la entrada pero el final me ha conmovido y es que la muerte da pavor.

Un beso.