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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 22 de mayo de 2014

Me perdí en la noche



Siguiendo la convocatoria de Cecy, ilustrada con un estupendo dibujo de Gaby*, ahí va mi relato, que quien quiera puede leer al ritmo de esta vieja canción de la Little River Band.



La noche me mira y yo no veo un pijo.
Vuelvo a mi casa tras esos memorables momentos que pasamos primero en tu sofá, luego en tu cama.
Transito calles extrañas sintiéndome como ratoncillo blanco que recorre laberintos en el que todos los gatos son pardos, sabiéndose observado por cientos de búhos. Y lo único que me importa es que mi cuerpo rezuma a ti.
Evito que el olor de la basura, removida por el camión que la recoge, predomine sobre  el que mantengo de tu perfume. Que el sonido de los chirridos de los motores de esos camiones borren el espacio que mi mente reserva a tus murmullos.
Veo esas calles, apenas pobladas por sombras sospechosas, pero a mi mente retorna siempre la visión de la perfección de tu cuerpo imperfecto.
El cuchillo que penetra mi costado es absolutamente diferente a la calidez que me sentí contigo. Es duro y cortante, pero sigo sintiendo tu suavidad.
El sabor de mi sangre no tiene nada que ver con el que conservo de ti, que me esfuerzo en recordar, ignorando las maldiciones de quienes, alzados ante mi cuerpo que convulsiona, profieren al comprobar que en mi cartera no hay billetes.

Saboreando el último beso que nos dimos, me despido.

23 comentarios:

Azulia PourToujours dijo...

Que sorpresiva noche tiene el protagonista. Les gusta mucho la noche a los amantes de lo ajeno. Me gustó tu relato. Saludos Juan Carlos.

Cecy dijo...

Dos noches distintas en una.
La amorosa con su calidez y aromas, de palabras susurradas para poder sabotear el momento peligroso, certero del filo de lo que no se espera.
La despedida abrupta, se sella en el recuerdo de un beso.
¡Que noche, amigo!

Gracias por acompañarme:)

Un abrazo.

Yessy kan dijo...


Una noche definitivamente amorosa, peligrosa con un final fatal. Fue un placer leer tu relato.
Saludos

Neogéminis Mónica Frau dijo...

ohhh inesperado final para una relato que nació tan romántico y optimista!
=(

Un abrazo

censurasigloXXI dijo...

Dicen que es muy dulce el correr de la sangre, erótico...

Buen texto.

Gracias, Juan Carlos, me gustó tu idea de compartir tanto, que esta semana he escrito con Mónica Neogeminis.

Un abrazo a todos.

Tracy dijo...

Sensaciones distintas, tan distintas... y que se dan a la vez despertando el mundo interior que se lleva dentro.
Y la cartera vacía.

Juan L. Trujillo dijo...

Magnifico relato, con final inesperado , pero brillante. La felicidad y el dolor, hilvanados en la misma aguja, para coser la agridulce historia de una noche.
Un abrazo.

Rhodea Blason dijo...

Qué buen giro has realizado en el texto Juan Carlos. Y que buena música has puesto como acompañamiento a tu delicada lectura. ¡Felicidades por lograr un excelente relato!
Saludos

G a b y* dijo...

Nos paseas por una noche de sensaciones extrañas... el dulzor, la suavidad, y ese punzón que dejó derramar su sangre en un suspiro final. La noche a veces guarda secretos y emociones dispares, amores y tragedias.
Muy buen relato amigo! Me ha gustado el giro que le has dado.
Besos!
Gaby*
y gracias por tus palabras :)

Cristina Piñar dijo...

Me ha encantado, Juan Carlos. ¡Que bien recreas el ambiente y menudo final! Un beso.

Sindel dijo...

Ay Juan Carlos tu relato es tremendo, ese final me erizó los pelos, que impotencia!!! Nos llevas por un camino durante todo el relato y después nos rematas casi como al protagonista.
Qué bien lo hiciste, te felicito.
Un abrazo inmenso.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que frustración. Morir después de haber sido tan feliz.
Lo que le impedirá que ser repita.
Bien logrado el relato.

ibso dijo...

Y es que no se puede estar fantaseando cuando uno se mete por ciertas calles. Te arriesgas a quedarte sin recuerdos permanentemente.
:)
Un saludo
ibso

Tyrma dijo...

Ni el olor de la sangre, ni la fría sensación del acero en tu cuerpo, son capaces de borrar de tu mente la dulzura de sus besos, ni la bella imperfección de su cuerpo.
Inesperado desenlace, magnífico relato, amigo.
Un beso

juliano el apostata dijo...

muy interesante ese camino que me ha llevado del amor pasional a al sangre...muy interesante y logrado...hasta incluso muy sorpresivo...
medio beso.

Carmen Andújar dijo...

Me ha encantado la evolución del relato, hasta ese trágico final.
Un abrazo

Charo dijo...

Jo! Vaya final inesperado!El problema es que con la primera frase me he empezado a reír (por lo de no veo un pijo) y ya he tenido la sonrisa en la boca todo el tiempo a pesar de lo trágico del relato.
Me ha encantado, como siempre!
Un beso
Me ha parecido muy interesante tu comentario sobre mi relato, tal vez intente hacer un relato largo o una novelita cortita!Gracias
Un beso

Maria Jose Moreno dijo...

Al amparo de la noche se cometen muchas tropelias por lo menos le quedo el sabor de los besos y en su retina ese cuerpo imperfecto que a él se le antojaba el mejor del mundo. Un besote

Pepe dijo...

Francamente, no sé si ante la inminente llegada de la fatídica muerte yo seguiría pensando en la perfección sublime del imperfecto cuerpo de su amada. Muy colgado de ella tuvo que quedar tu noctámbulo protagonista.
Un abrazo.

Alfredo dijo...

Ácido, amargo y rocambolesco, y encima para no llevarse un colín.
Ha sido como una metralleta, directo línea tras línea a todas las partes del cuerpo. Me ha sacudido el final antes de que materializara mi sospecha.
Abrazos

casss dijo...


Lo he leído varias veces, porque me ha gustado el contenido,el ritmo, las descripciones y sobre todo ese negarte a perder lo mejor de esa noche.
El final, fuerte. El tiempo que le has dado te va llevando y yo me quedo pensando en ese último pensamiento del protagonista y de morir en un buen momento. De puro romántica que soy...

besos

Auxi González dijo...

Tu relato tiene un poderoso sabor a Carpe Diem

Esilleviana dijo...

Me gusta la contraposición de sensaciones: un recuerdo agradable y placentero con una realidad áspera, enconada y distante. Es cierto, el final es inesperado y paradójico: el amor de un billetera...

un abrazo :))