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¡Felices Navidades!

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miércoles, 14 de mayo de 2014

Este jueves un relato: El patio de los jazmines




Esta semana María José nos propone escribir sobre patios. Los relatos los encontraréis en este Lugar de encuentro.

En línea con lo que quiero ir haciendo en muchos jueves, esta semana he tenido la colaboración de Verónica, que me ha dado una pauta estupenda para desarrollar un modo de escribir que tenía algo olvidado.

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El tiempo sigue su transcurso durante la noche lluviosa y fría.
Amanece. La puerta se abre para mostrarte el camino. Atraviesa el umbral del "Patio de los Jazmines". Huele a tiempo, a alegría, inocencia y paz, a buena voluntad, hospitalidad y frescura, a todo eso huele.  El aroma te despierta recuerdos de décadas  que no se han ido y sientes únicamente una necesidad: “Quiero que mi corazón sea como el Patio de los Jazmines, donde rija la autenticidad de la vida, reine la resistencia innata a las dificultades, los buenos sentimientos, el optimismo, las leyendas, los sueños posibles. Necesito que el pétalo de cada flor tenga una sonrisa, cada tallo cumpla su anhelo, y los gorriones se posen en el cuenco de tus manos...”

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Sabes que el amanecer es la hora en que florece la verdad, probablemente porque esa luz que alumbra lo que estaba a oscuras nos da esa primera impresión, la que permanecerá en nuestra mente.
Te dejas llevar por ese aroma que el rocío otorga en este momento al jardín de los jazmines, que cada vez que inspiras entra hasta llenar tus pulmones y probablemente tu corazón, ya que sientes ese impulso eléctrico que te saca de tu ensoñación.
Nunca has actuado por impulso, es verdad, pero siempre has dado mucha importancia a las corazonadas. Y esta había sido muy fuerte.
Por eso caminaste en esa dirección, pensando durante el trayecto si debías hacerlo. Te conozco lo suficiente para saber que no alcanzaste ninguna conclusión, que estuviste unos segundos ante la puerta y que, aunque pensaste no hacerlo, un nuevo impulso llevó tu dedo al timbre.
Y ya hecho, insististe hasta que escuchaste esas terribles toses, ese brusco reniego y aquella áspera pregunta.
Tu respuesta salió firme: tu hija.
Viste esa pelambrera cana desordenada, esas arrugas que expresaban un sufrimiento del que él nunca hablaría, esos ojos rojos de mal despertar, con un brillo de felicidad y esa sonrisa contenida que advertía ilusión.
Y con voz ronca que denunciaba culpabilidad dijo ¡Cuánto tiempo!
Tres años, dijiste. Calculando, aunque tu tono no podía ocultar la emoción.


En el intenso abrazo, cada uno de vosotros quedó impregnado de las lágrimas del otro.

22 comentarios:

casss dijo...

Entre los dos autores se las traen... pero si todo quedó en orden...será que saben hacer las cosas más que bien.

Truculento, con cierto misterio, la invitación parece tan tentadora, que quien te diga no me tome algo fresco por ese patio tan bien descripto.

besos.


(amigo tuve que leerlo en lo de Verónica, porque el color de la letra me resultó muy oscuro. Cosas de la edad...qué le vamos a hacer, besos)

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Qué cosa más linda una patio con aroma a jazmines!...algo tan mágico que resulta imposible de olvidar, sin dudas.
interesante experimento sigues con esto de escribir a dueto. Las veces que lo he intentado se me complicó bastante.
Un abrazo

Ester dijo...

Un abrazo, la mejor manera de hacer las paces... Casi que si no sabemos porque hubo de hacerlas no es lo mas importante. Saltibrincos

SUEÑOS DE SINCERIDAD dijo...

Bien descrito y bien descrito. En ese patio de jazmines puede ocurrir cualquier cosa no???? Ya sólo la fragancia invita a todo.
Un beso y un abrazo. Lo repartís.

censurasigloXXI dijo...

Qué barbaridad lo que pueden ofrecernos las ideas de los demás, es toda una experiencia el jugo que le has sacado a esa verdad oculta en el aromático patio.

Un bravo por ti, qué buena idea tuviste.

Es cierto lo que dice Cass, no se puede leer el tono de la letra sobre ese fondo oscuro, mejor en blanco y marcando la negrita, prueba a ver si te gusta... yo lo copié y me lo pegué en un word para leerlo.

Menuda sorpresa este relato. Me encanta.

Besos a todos y muchas gracias.

emejota dijo...

Des de mi mínimo teléfono no consigo leer las letras negras sobre fondo rojo. De todos modos añadir que los jazmines me privan y que cuando tenga ocasión volveré a leer lo que me ha dejado con ganas. Besos.

Tracy dijo...

Una buena pareja fraguando el relato, desde aquí olía a jazmín y emoción.

Juan Carlos dijo...

Perdonad el formato, mi intención es que saliera en letras blancas y así tengo programado el blog, pero hay veces que al copiar el texto en Word se mantiene el color negro. No sé porqué. No lo había visto, ya que muy pocas veces miro mi blog, lo gestiono a través del escritorio.
Apunte importante, la colaboración con VERÓNICA ha dado lugar a dos relatos, cada uno ha iniciado uno y terminado el otro, es decir, NO HEMOS PUBLICADO LO MISMO.

Yessy kan dijo...

Una genialidad, me encanto este dúo.
Hermoso el patio de tu corazón, con magia y olor a jazmines. Encantador relato.
Saludos

Cecy dijo...

Al clarear el día, da la sensación que aquello que aparecía en tinieblas, ahora se muestra como en primera plana.
Ambas lagrimas llevan las fragancias de lo que no se olvida y a veces ni siquiera se necesita nombrar.

Felicitaciones a ambos dos:)

Un abrazo grande Amigo.

Maria Jose Moreno dijo...

Un bello marco de jazmines para el reencuentro. Sin saber el por qué de la distancia solo el hecho del regreso ya aporta algo de luz a esa sombría vida. Habéis conjuntado un atractivo y reflexivo relato a cuatro manos.
Gracias a los dos por participar. Un beso

Carmen Andújar dijo...

Un olor, un patio como lugar de reencuentro, precioso.
Un abrazo

Alicia Gonzàlez dijo...

Tres años de ausencia y de distancia que finalizan en un abrazo, que mejor forma. Besote

Charo dijo...

Pues os ha quedado muy bien el relato a dos. Creo reconocer que en este caso ha comenzado Verónica ¿me equivoco?, su parte es más poética (creo yo) y la tuya es más narrativa,más como escribes tú siempre aunque se note también el tono poético.
Me ha gustado mucho
Un beso

Pepe dijo...

Genial esta partitura musical a cuatro manos. Me ha encantado el relato, ese Patio de Jazmines donde todo es posible, incluso los reencuentros.
Un fuerte abrazo.

Tyrma dijo...

El jazmín y vuestras decires, casi perfectos, un lujo que no siempre encontramos y tantas veces buscamos, me refiero, evidentemente a la calidad y calidez de vuestro relato.
Gracias!
Dos besos.

Alfredo dijo...

Relato para enmarcar.
Ese Patio, como espacio escénico de
sentimientos a flor de piel, tan sugerente que intriga y tan explícito que emociona.
Yo de mayor quiero escribir así.
Besos y abrazos a pares.

Alberto V. dijo...

Que reencuentro más emotivo! Tres años sin ver a una madre y tres años sin ver a una hija: debió ser durísima la espera. Aquí nos muestras que eres un gran conocedor del ser humano, o ser un ser humano, que no es lo mismo aunque lo parezca.

Mañana nos vemos en clase con nuestros corredores ;-)

Fabián Madrid dijo...

Me quedo con los jazmines y el abrazo final.
Otro abrazo.

casss dijo...


"Sabes que el amanecer es la hora en que florece la verdad"


"En el intenso abrazo, cada uno de vosotros quedó impregnado de las lágrimas del otro"

Y con esto, como esencia, me voy dejandote un beso con el perfume de los jazmines.

Azulia PourToujours dijo...

Todos anhelamos ese patio de los jazminez, donde nos atrevemos a soñar, en donde quizá sea el lugar donde cabe la autenticidad de nuestros sueños.

juliano el apostata dijo...

me has recordado el encuentro entre una hija y su padre. a este padre nunca lo había conocido por que su mamá y ella salieron pies en polvorosa por causa del maltrato del padre. me recuerdas que un día aparece este padre para pedir permiso a la madre y esposa..para pedir permiso en relación a si puede ver a su hija: es que tiene cáncer terminal...me has recordado a ese encuentro de una telenovela que estoy siguiendo y que es de la argentina...además, me has recordado las preguntas que me hice en esta parte de la trama de la novela...
medio beso.