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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

sábado, 26 de abril de 2014

Relato sobre una imagen evocadora de personas.

Relato escrito en colaboración con Auxi


“La bicicleta hizo más por emancipar a la mujer que cualquier otra cosa en el mundo” Susan B. Anthony, líder del movimiento estadounidense por los derechos civiles.

Lilit puso el abultado contrato de arrendamiento en la trituradora de papel. Acto seguido, hizo lo propio con el corsé, el libro de buenas costumbres y el anillo de compromiso que Adam le había enviado dentro de una de esas horrorosas cajitas con forma de rosa forrada de terciopelo rojo.

Eliminadas tantas ataduras, Lilit inhaló ese aire de libertad hasta llenar sus pulmones y sentir la urgencia de ejercitar su libre albedrío.

Todo es cuestión de tener cada pieza en su lugar. Esa era la frase recurrente de Adam, tanto para aconsejar como para explicar su éxito. A él le era fácil, observaba el mundo bajo un eje de coordenadas que determinaba la ubicación exacta de cada persona u objeto.

Siempre había girado el mundo en la forma oportuna, entre los rectilíneos renglones tendidos de acuerdo con dicho raciocinio. Siempre, hasta aquella mañana en la que Adam vio, a través de los grandes ventanales de su despacho, algo insospechado que pasaba por la calle. Se aproximó para contemplar cómo se alejaba aquella figura, compuesta toda ella por formas redondas y suaves. Se habría escandalizado o pensado que veía visiones, de no ser por esa sensación de vacío que viajaba por sus vísceras descomponiéndole.

A pesar de haber sentido la mordedura de aquella mirada taladrándole la nuca, Lilit no se giró. Sabía que sólo Adam, aquejado por aquel obsesivo-compulsivo sentido de la propiedad y del orden, podía mirarla así, como a un torneado peón de ajedrez que se apeara de su tablero de juego, desobedeciendo toda lógica y toda norma impuesta. Lilit había depositado la pelota que Adam había lanzado a su tejado en la cesta del biciclo, brincado al asiento y tras  hacer sonar el timbre un par de veces, había empezado a pedalear.

Cuentan que Adam, a partir de aquel día, ganó vehemencia en sus posicionamientos lógicos sobre los roles de cada ser, en especial sobre el de los hombres y el de las mujeres. Alguien dijo, que su mirada perdió firmeza, que sus pupilas parecían erráticas, como buscando algo que hubiera desaparecido en la distancia, tal vez a la velocidad de un biciclo.

Lilit, a la escasa velocidad del pedaleo y con la eficiencia de la constancia, se alejó del mundo que le imponían para alcanzar su lugar.

21 comentarios:

Teresa Oteo dijo...

Hizo muy bien Lilit, tod@s deberíamos buscar y encontrar nuestro lugar.
Buen tándem habéis formado chic@s!!
Besos!

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Una mujer muy inteligente que se valió de un simple gesto reivindicativo para independizarse de los esquemáticos pre conceptos machistas que querían someterla....bravo!
=)

Carmen Andújar dijo...

Y es que lo principal que tienen las personas es su libertad y en este caso ella prefirió esa libertad a las ataduras que le ofrecía Adam. Y con esa bici seguro que llegará muy lejos.
Muy buen relato y muy buen tema el de esta semana.
Un abrazo

LuisBernardo Rodriguez dijo...

La libertad parece una búsqueda constante y qué buen vehículo ha utilizado para expresarla. Gran trabajo. Saludos a los dos

Leonor dijo...

La imagino pedaleando despacio, pasando por delante de Adam y de sus reglas inflexibles. Ahí te quedas.

Muy bueno.

Felicidades a los dos.

Besos.

Cecy dijo...

Tomo el manubrio, como si fuera el símbolo que la lleva, livianamente, al dejar mochilas atrás, para reencontrarse, primero e importante con ella.
Y el, y bueno, tendrá otro camino que aprender.

Felicitaciones a ambos :)
Y entonces, dos abrazos.

Maria Jose Moreno dijo...

Original manera de explicar la emancipación de la mujer, lo que no acabo de ver bien es el simbolismo del balón, pero algo puedo intuir ;-) Gracias por conducirnos y por ese magnifico relato a cuatro manos.. Un beso

Sindel dijo...

Muy buen relato, una mujer que rompe con todas las imposiciones, que se libera y un hombre que sorprendido comienza a entender que las cosas pueden ser de otra manera.
Un abrazo!!!

Ester dijo...

Y es cuando renació, su edad cuenta desde ese momento. Un buen relato, notaras que todos tomamos partido por ella, jeje
Abrazos

Tracy dijo...

Fantástico relato que puede servir de ejemplo para muchas mujeres.

Lo Li dijo...

Quién pudiera encontrar esa libertad infinita... Suerte la de Lilit... Buen relato chicos! Me encantó...
Besos muchos!

Oriana Lady Strange dijo...

Muy buen relato, se deben romper las cadenas que atan nuestra libertad.
Cariños…

Lupe dijo...

Un texto muy entretenido y ameno. Me ha hecho mucha gracia ese corsé en la trituradora de papel. Por suerte para Adam, se ve que no entraba en la misma que si no...

Estupendo trabajo.

Un abrazo.

Lupe

Fabián Madrid dijo...

Buen canto a la libertad, y buen relato a cuatro manos.
Un abrazo.

G a b y* dijo...

Muy buen relato, ese pedaleo que aleja de toda cadena, y la fuerza impuesta, esa, que viene desde adentro cuando uno lo que pretende es alcanzar la libertad.
Genial labor la de ambos, lograron tal unidad que difícil me sería distinguir que parte escribió quien.
Aplaudo la unidad lograda!
Besos a ambos!
Gaby*

ibso dijo...

Un relato muy bien escrito. Partiendo de la imagen, habéis imaginado una historia coherente, sutil y reivindicativa.
Un abrazo.
ibso

rosa_desastre dijo...

Que delicioso relato para mostrarnos la libertad, la de SER persona con todas las consecuencias, la de alejarse de los cánones aunque sea a pedaladas.
Un abrazo

Mamaceci dijo...

Pasear en bicicleta desde ya es un placer, y si además se hace a ojos vista de Adam como acto reivindicatorio..., seguro sabe a gloria!
Hermoso relato J. Carlos y Auxi, los felicito, se respira libertad l viento en sus palabras
Abrazo

Alfredo dijo...

Gran colectivo, este, más o menos la mitad de la humanidad... como para no tenerlo en cuenta, o mejor aún, para que no tenga en cuenta él a sí mismo.
Certero texto que da en la diana, utilizando la bicicleta (que lo fue) como una herramienta reivindicativa de alto contenido.
Claro para el que quiera entender.
Abrazos

Loquita Diplomada dijo...

Hola Juan Carlos, vengo de lo de Auxi y te transcribo el comentario que dejé: Aplaudo a Lilit!!
No todas las personas están dispuestas a someterse a la rutina y los criterios del otro, y esa mujer se ve muy segura y oronda pedaleando camino a su libertad.
Los felicito a los dos por el relato!
Un beso!

Yessy kan dijo...

Lilit es un modelo a seguir para todas aquellas mujeres que les cuesta emanciparse. Un excelente relato, muy logrado con la protagonista.
Abrazos