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¡Felices Navidades!

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miércoles, 5 de marzo de 2014

Jueves con mascota




Esta semana la propuesta es escribir sobre mascotas. Los relatos que se presentan los recoge Charo y se pueden leer siguiendo este enlace


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Estaba allí, entre tantos, pero algo de él llamó mi atención. Contemplaba a todos, pero, mi mirada volvía recurrentemente a él.

La razón me llevaba a escoger a otros, bien a otros, algunos con mejor porte, otros más fuertes, más deportistas o más juguetones.

Pero era de él del que me había prendado. Ya sabéis, como bien han demostrado los poetas, los sentimientos no se pueden explicar.

Y parecía que él también se hubiera fijado de mí, ya que cada vez que le miraba, sus ojos estaban fijos en mí. Y en  esos ojillos se percibía que buscaba un amigo, un compañero que sería feliz con cualquier muestra de cariño que le hiciera.

¿Cómo no? Le adopté, no había otro mejor. No podía haber ninguno mejor.


Le llamaré Boby. 

Sé que tiene otro nombre pero sería muy largo llamarle José Luis Fernández García.


Charo me ha mandado la foto de los ojos que se enamoraron de la mirada de José Luis.

20 comentarios:

Lucia M.Escribano dijo...

¿ Quien puede resistirse a una mirada así? yo también lo hubiera adoptado.
Que disfrutes de su compañía.
En mi blog tienes un premio para tu precioso blog querido amigo. Espero que lo recojas y te guste.
Besos

Tracy dijo...

Las miradas nos conquistan en los momentos más difíciles, y eso es bueno.

censurasigloXXI dijo...

¿En honor a quién, al actor o al ajedrecista? :)))

Hay amores a primera vista que no se pueden esquivar.

Un abrazo a todos.

Fabián Madrid dijo...

Hay cosas en la vida que se eligen con la mirada.
Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

La mirada de un perro...creí que sólo me pasaba a mi, cuando miro a mi perro veo que quien me mira es "otro" que ya no vive mas que en mi corazón y que tiene nombre y apellidos largos. Lo llamo con un silbido y basta.
Un abrazo.

LAO Paunero dijo...

Es cierto lo de la mirada de algunos animales.... le calan hondo y llegan al alma... Me gustó tu relato Juan Carlos...

Cecy dijo...

Ya creo que ellos también nos eligen, por eso las miradas se encuentran, y el cariño o la ternura comienza a asomar.

Un abrazo JC :)

Neogéminis dijo...

Hay miradas que logran decir todo aún sin decir palabras!
=)

Cristina Piñar dijo...

Aquellas miradas se cruzaron y no hubo nada más que hacer. Al parecer, estaban destinados a encontrarse. Espero que sean felices juntos. Un beso.

Charo dijo...

Ja ja... Muy bueno tu relato, hasta el último momento no supe que era el perro el que estaba contando la historia!
Espero que te haya gustado la mascota!
Un beso

Fanny Sinrima dijo...

La mirada de los animales, como la de las personas, nos trasmiten muchas cosas, nos atraen ,nos provocan emociones.
Pero ninguna mirada es tan comunicativa y conmovedora como la del perro.

En tu relato es esa mirada vivaracha de los ojillos de un hámster. Tuve gerbos que criaron y pasé dos años observándolos, maravillada de su comportamiento tan gracioso.

Me ha gustado mucho tu relato.

Un abrazo.

G a b y* dijo...

Es que hay ojos que enamoran, nos hablan de una forma silenciosa pero tierna, se les ve en el brillo que nos entienden y saben cómo expresar que necesitan ser comprendidos. Una adopción mutua!
Me enamoraron esos ojos!
Besos!
Gaby*

Alberto Villares Fernández dijo...

Qué ingenioso Juan Carlos, si no lo hubiera dicho Charo no habría caído en que era el perro el narrador. Qué espeso que estoy por las mañanas. Voy a ver si me dan un café :-)

Carmen Andújar dijo...

Es que con esos ojos, no me extraña que lo adoptaras.
Un abrazo

Pepe dijo...

Preciosa historia Juan Carlos. Amor a primera vista se llama eso. Dualidad de adoptantes, dualidad de mascotas, y la pregunta obligada ¿quien adopta a quien?.
Un abrazo.

San dijo...

Un perro muy listo el tuyo, supo bien que ese José Luis (Boby) era el que necesitaba de él. Linda historia Juan Carlos. Y los ojitos del perrito de la fotografía ni que decir.
Un abrazo.

Loquita Diplomada dijo...

Existió una atracción mutua y eso lo percibieron al momento. Tal vez sean estas cosas las que determinen el buen relacionamiento y el cariño que se tendrán a lo largo de la vida.
Un beso!

Alfredo dijo...

Me gustaría ver a José Luis, respondiendo al nombre de Boby, obediente, solidario e incondicional con su incondicional Juan Carlos.
Por cierto de que otra forma llama Boby a Juan Carlos?.
Abrazos

Marta C. dijo...

Hola, Juan Carlos. Parece que hubieras contado lo que yo sentí la primera vez que adoptamos un perro. Desde entonces hemos adoptado ya unos cuantos. Ahora tenemos dos. Con el último nos pasó exactamente lo que explicas. Se llama Oto, tenía 8 meses y había nacido allí. No sabía qué era correr por el campo, ni jugar, ni recibir cariño. Pero lo que más me impresionó fue que cuando llegamos a casa y se encontró con un escalón de bajada, no sabía qué hacer ni cómo bajarlo. Ahora es un perrazo enorme que disfruta en el jardín con nuestra otra perra, Fura, y se les ve tan felices... No entiendo, jamás entenderé cómo hay gente que abandona a sus mascotas cuando se cansan de ellas o les molestan.
Un abrazo

Jorgelina D dijo...

¡qué ojazos! los animalitos tienen el don de conquistarnos con la mirada, luego tal vez venga todo el resto, su jugueteo, su simpatía, su mimoseo, pero los ojos, ¡ay! los ojos son los que nos mandan sus primeros destellos de atracción.
seguro que Boby también se prendó de vos.
¡saludos Juan Carlos!