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¡Felices Navidades!

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jueves, 13 de marzo de 2014

Este jueves nos vamos de cañas



IR DE CAÑAS: UN TRATADO

Viendo que los amigos americanos parecen no conocer esta expresión y que en la propia España algunos no la tienen muy clara, con la autoridad que me confiere ser un apasionado practicante de ese arte, me atrevo a elaborar este breve tratado.

Caña es una medida de capacidad indeterminada que se utiliza en los bares españoles. La misma solicitud puede significar que nos sirvan un escuálido vasito o una voluptuosa copa.

Ir de cañas es ir, con amigos, a beber cañas. No consiste en beber cerveza hasta perder el sentido, en absoluto, se trata de disfrutar bebiendo, comiendo y conversando sin límites. Al punto en que es posible ir de cañas sin beber alcohol (conozco algunos/as).

La tapa. Un bar como es debido pondrá, junto a la cerveza un platito con algo para comer. Puede ir desde ese palillo que pincha un boquerón y una aceituna hasta un plato de diseño.

Como en la cerveza no suele haber grandes diferencias de calidad, la elección del bar se suele centrar en la tapa que ofrecen. Sabiéndolo, hay bares compiten ofreciendo generosas raciones, bocadillos, al punto que uno puede comer solo pidiendo cerveza.


Así que disfrutando de esos tragos de cerveza, de los bocados de esas tapas, las conversaciones brotan con total naturalidad, y fluyen libres como ríos de cerveza, siguiendo cursos insospechados. 


Os dejo, me voy de cañas con Emejota. Clicando en su nombre se accede a otros deliciosos relatos.

15 comentarios:

Leonor dijo...

Es verdad amigo, desde que sacaron la cerveza "sin" ya podemos ir de cañas sin miedo a quedar tumbados en una esquina, aunque muchos dirán que no es lo mismo. Lo mejor es estar con los amigos de cháchara.

Un beso.

Charo dijo...

Cómo se nota que eres un entendido en la materia Juan Carlos!
Por cierto, no se si es tu intención porque te gusta mucho, pero tienes la foto del perrito a tamaño bestial en el lado derecho de la pantalla de tal forma que da un poquito de miedo verlo así tan grandote, mirándote con ese ojazo...¿Quieres tenerlo así o es algún fallo del que no te has dado cuenta?
Un beso

Valaf dijo...

Aquí he de acordarme de un bar, justo al lado de la Mezquita de Córdoba, con la tortilla de patata más buena que he probado y, probablemente, probaré jamás. Y ya las birras ni te cuento...

Un abrazo

censurasigloXXI dijo...

¡¡¡Cuatro cañas, una de jamón, una de queso y una de bravaaaaaas!!! ¡¡¡Marchandoooooo!!!!

Hala, a disfrutar, pago yo.

Un abrazo.

LAO Paunero dijo...

Fue muy clara tu explicación, tanto que me dieron ganas de darme una "vueltecita por la Mare Patria" amigo Juan Carlos.
Te comento que en Argentina, desde principios de Siglo XX gran parte de los bares,
y boliches (entiéndaselos como expendedores de bebidas) sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires, han sido sus dueños y muchos lo siguen siendo, simpáticos españoles,muy dados a la convivencia con los parroquianos,por lo que, les guardo mucho afecto. UN GRAN ABRAZO!!







emejota dijo...

Cuanta razón lleva Leonor. Por cierto que quedo muy agradecida por tu entrada aclaratoria. Aprendí de estos placeres tras mi separación hace más de 20 años, sin cogorzas, por el placer de compartir amistad y alegría. Menos mal que me dio tiempo ;)
Besos.

Tracy dijo...

Tras estas explicaciones cualquiera puede irse de cañas, lo que no has puesto es como se pone punto final al recorrido y como se vuelve después de hacerlo.

Neogéminis dijo...

Con las historias que estoy leyendo y tu generosa explicación, me han dado ganas de practicar dicha tradición bien acompañada jeje...quizás algún día podamos hacerlo todos los jueveros juntos, ¿verdad? vale la pena soñar!
=)

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Muy ilustrativa.
Y creo que mi fiel ayudante Mara Laira conocía la expresión, ya que se fue de cañas, sin extralimitarse con la bebida, aunque...
Bueno eso lo cuento extensamente en mi relato.

Carmen Andújar dijo...

Muy buen tratado amigo. desde luego la tapa es muy iportante; aunque aquí en Barcelona como máximo te ponen un plato de aceitunas. En andalucía son más generosos y si que se puede comer, tomándote unas cuantas cañas.
Un abrazo

G a b y* dijo...

Bueno... me ha quedado más que claro el asunto (o sea que las tres mujeres de mi relato, se han pasado de largo con las cañas, en realidad una más que las otras jejeje!), pero bueno, saber mantener la medida, es algo conveniente, más si lo que se busca es disfrutar de la compañía y de la conversación. Algo así, como "nos vemos, nos tomamos unas (cervezas por lo general) y nos ponemos al día." Acá lo acompañamos con unas pizzas o una picada. Momentos placenteros entre amigos/as. A veces se da, no tan frecuentemente en mi caso, como me gustaría.
Besos!
Gaby*

rosa_desastre dijo...

Yo soy de las que van de cañas sin beber alcohol y disfruto de la compañía, la conversación, las risas de los elegidos, es decir, amigos.
Bueno, que no se diga... algún riojita si cae.
Un besazo

Jenofonte dijo...

¿En la cerveza no suele haber grandes diferencias de calidad? No estoy de acuerdo, negras, ambar, rojas y rubias, suaves y fuertes, lager, ale, porter, bock, pilsener, cada tipo con su propio abanico de sabores, aromas y calidades. Algunas pobres, muchas medianas, algunas excepcionales, pero ninguna igual a la otra...

San dijo...

Yo soy de las de sin alcohol, pero si hay que hacer un esfuerzo, yo lo hago, así que espera que te acompaño.
Besos.

Lupe dijo...

Hola, Juan Carlos.

Yo también me alegro de haber ido de copas con los jueveros esta semana...

Me ha hecho mucha gracia eso de "un bar como es debido", jajaja ¡Muy bueno!

Nosotros tenemos pendiente un "ir de helados", ¿recuerdas?, A ver si este verano es posible. Tengo ganas de charlar un buen rato con Cris y contigo.

Un abrazote.

Lupe (Maat)