-

-

¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Un regalo



Esta semana Judith, en su Dark light pide relatos en torno a un regalo navideño. Ahí va el mío. A los de mis compañeros se puede acceder mediante este enlace.
Mi relato es una nueva visión de uno anterior, llamado el espantoso adorno de la tienda de los chinos





Era mi cumpleaños y lo iba a celebrar con él. Los dos solos, aquí, en la intimidad de mi propio apartamento, disfrutando de una cena especial.
Tenía preparado todo, una rica especial, la casa calentita en contraste al frío que hacía en la calle, música relajada y romántica, luz indirecta, la justa para ver todo lo que había que ver. Y me había puesto un vestido nuevo, ajustadito, para que él viera y deseara aquel cuerpo que sería suyo … solo después de la cena.
No hacía mucho que le conocía, pero sabía que era la relación con la que había soñado toda mi vida. Él era algo desastre, pero me hacía sentir especial, me escuchaba y entre sus brazos me sentía en el paraíso.

Llegó quince minutos tarde, pero con su beso calmó mi enfado. Me entregó mi regalo: una bolsa de plástico verde de poca calidad. Confiaba que sería una broma y sacaría algo bonito.
Y salió esto:


No me lo podía creer, yo había preparado concienzudamente una velada perfecta y su regalo era ese horrible muñeco, seguramente comprado a la carrera. Supongo fue al notar mi reacción por lo que me contó que había elegido ese muñeco porque era como él. Ambos habían cruzado medio mundo para llegar a mis manos, ninguno de los dos era especialmente bello, pero ambos tenían algo dentro y los dos afrontaban un mundo hostil con optimismo. Casi me hizo tomar cariño a aquella cosa.
Olvidando el regalo, la cena resultó perfecta. Tras ella cena nos sentamos juntitos en el sofá, con una copa. Íbamos a besarnos …

Lo siento, al acercarme a él, volví a verlo. Él se había identificado con eso. No tuve más remedio que echar a ambos de mi casa.

23 comentarios:

LAO Paunero dijo...

Indudablemente una cena muy frustrada o que nunca tuvo que haber sido. ¡saludos amigo Juan Carlos!

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Gran historia. Empieza con la protagonista decidida a dar un regalo muy especial. Y el heomenajeado cae con esa muñeco tan feo.
Luego parece que tiene un argumento para que ella se derrita de emoción...para terminar fuera de la casa de ella, con el muñeco. Que manera de echarlo todo a perder.

Natàlia Tàrraco dijo...

Se frustó todo,pero en el fondo le veo ojitos melancólicos al monstruoso muñeco!lástima! a lo mejor ella no supo valorarlos a los dos, vete a saber.
Besitos y regalitos, felices fiestas.

Montserrat Sala dijo...


Visto y no visto. Así de corta fué la ralción en la que ella habia puesto tantas ilusiones. Ocurre con frecuencia que a grandes esperanzas grandes fracasos.
Feiz Navidad amigo! Y que nos sufras ninguna frustación de este tipo. Mi consejo es esperar poco, por si las moscas!!!

Valaf dijo...

Moraleja: hay que ver lo rápido que se dice eso de "la relación con la que había soñado siempre", jajajajaja...y por un muñeco (que por otra parte y según cuentas, era un detallazo), por un muñeco, digo...todo al aire (me temo que esa chica estaba viciada al canal de telenovelas, jajajajaja...)

Un abrazo y feliz Navidad

emejota dijo...

Jajjj, qué bueno. Lo cierto es que a mi el muñecote me inspira eso del: Ver, oir y callar.
Pero bueno ciertas mujeres se caracterizan por un pésimo gusto a la hora de elegir pareja y ciertos hombres idem a la hora de hacer regalos.... ¿Sera todo ello fruto de sus inconscientes, mientras conscientemente se creen estupend@s? Besos.

Tracy dijo...

¡Bien hecho! ¿para qué esperar?
Hay más días que ollas.

Sindel dijo...

Eso pasa por generar demasiadas expectativas, y cuando resulta que no las alcanzamos no podemos mirar más abajo y aceptar las cosas como son.
Una cena que sale mal, una pena.
Un abrazo enorme y mis mejores deseos para esta Navidad para vos y los tuyos.

Leonor dijo...

Qué desastre de velada. Quizá ella no entendió el mensaje, o el autor del relato ha resuelto poner un final lo más real posible. Cuando la cosa empieza mal....

Besos y felicidades para toda tu familia.

Leonor

Pepe dijo...

Pues pienso como la protagonista de tu historia. Aunque para gustos los colores, hay una verdad incuestionable: Algunas cosas son objetivamente feas para cualquier que las mire. Y no vale disfrazar la realidad con frases grandilocuentes. Esas armas de seducción a veces no funcionan. Creo que hizo bien en mandarle a cerrar la puerta por fuera.
Un fuerte abrazo Juan Carlos.

Juan L. Trujillo dijo...

O de la importancia de saber elegir un regalo.
Si nada mas recogerlo lo hubieses tirado por el balcón seguro que ahora seríais muy felices.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Hombre, es un poco feo; pero debía de haber mirado en su interior.¡pobre!
Divertido
Un abrazo

Charo dijo...

Ja,ja...la verdad es que el regalo es bastante feo, pero me esperaba que tuviera alguna sorpresita dentro!Me parece que los mandaste a la calle a los dos demasiado pronto...
Un beso

G a b y* dijo...

Seguro que el obsequio se lo compró a Censu... jaja! pues en verdad es un extraño regalo, aunque la explicación que él dio, era algo metafórico -imagino... Ella lo tomó tan literal, que no pudo asimilar la comparación. Y bueno, seguro que en esa relación, habían algunos hilos rotos, mejor así que seguir alimentando algo poco feliz.
Te deseo una muy feliz Navidad junto a los tuyos Juan Carlos! Un beso al vuelo!
Gaby*

Judith dijo...

Hola!!
Pero que bárbaro!! y como ibas a besarle si esa cosa no tiene boca?? jajajaja!! buena desicion, la imaginación en estos casos no es buena, mejor dormir sola que con esa cabeza al lado jajaja!!
Muy bueno, gracias por participar!
Besos

landa rodriguez fida dijo...

Escribes muy bien
FELIZ NAVIDAD!!!!

Loquita Diplomada dijo...

Aterrizaje forzoso, hombre y muñeca en el lugar en que el destino les permita caer. Parece que esa representación de si mismo no le dio buenos resultados. Para la próxima tendrá que probar con algún chiche nuevo jaja.
Un beso y muchas felicidades!

Neogéminis dijo...

jajaja muy graciosa historia! y además con moraleja!...cuando no hay amor verdadero, nuestra visión externa de la otra persona puede ser muy fácilmente influenciable
jajaa

Auxi González dijo...

Pa' mi que tenía semejante adefesio dando tumbos por su casa esperando algún incauto a quien endiñárselo a su vez. No creo que nadie se gaste dinero en una cosa tan fea.

Alberto V. dijo...

Menudo regalo jajajaa, menos mal que no te tragaste la historia que se le ocurrió sobre el muñeco. Creo que la protagonista detectó a tiempo al cantamañanas y le puso en su sitio. Buen relato Juan Carlos.

Un abrazo y unas Felices Fiestas junto a los tuyos!

Alberto.

Mar dijo...

Jooo, pobrecito, si lo que cuenta es la intención... ains!!! como son alguna mujeres :)
Bss.

Esilleviana dijo...

Vaya! ese final no lo esperaba. Por un momento pensé que ella dejaría de ser superficial y realmente al sentirse tan a gusto con él, descubría que merece la pena estar en buena compañía, independientemente de como sea su físico...

:))

Alfredo dijo...

Muy bueno, divertido. Nos has engatusado con un muñeco tan... tan... tan... Hubiera sido otra cosa si, entre telas y algodones hubiese llevado una alianza de varios quilates.

Y es que algunas, no saben ver más allá de lo material.

Abrazos para todos.