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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Este jueves, al cementerio con una diminuta comitiva.



La visita al cementerio la sugieren Mario y Charo. Y los relatos escritos bajo esa premisa se pueden leer aquí.
Este se basa en hechos reales, escritos en color rojo. El resto son hechos posibles ....

DIMINUTA COMITIVA

Veronica expiró en mayo de 2011, tiempo de crisis como aquel 1929 en que nació. No marcaron su vida las crisis, lo hicieron las carencias.
Su infancia fue negra, como el carbón que extraía su padre, como la atmósfera del pueblo en que creció, como las moscas que jugaban su vida para arrebatar alguna proteína para su alimento.
Cuando se convirtió en mujer lo hizo muy bien. Deseada por los chicos del pueblo, fue Alan quien la consiguió. Y de su pasión y su sacrificio surgieron tres varones que muy jóvenes empezaron en la mina y dejaron la casa familiar. Alan, víctima de adicciones y enfermedades laborales, murió pronto, pero gracias a su actividad sindical, Veronica recibió una pensión que le aseguraba un nivel de vida mayor al que nunca tuvo. Una vida confortable y vacía.
Un día de tantos vio un enano de piedra en un escaparate y, con la desinhibición que otorga que en la biografía no quede más que escribir que la palabra FIN, se interesó por él. La dependienta, con la elocuencia de quien vende objetos inútiles, encandiló a la viuda.
Le llamó Edgar y lo colocó en su pequeño jardín, ante el rosal, encargándole que le ayudarla a cuidarlo. El rosal floreció mejor que nunca, así que compró otro enano para cuidar las magnolias. Y otro para cuidar la hiedra. Y así hasta treinta, cada uno con su nombre, su personalidad y su carácter.
Al presentir que era el momento de escribir ese FIN, pidió a sus hijos que en su comitiva funeraria participaran quienes habían sido sus compañeros, amigos y cómplices de los últimos años. Llegado el momento, ellos no sabían qué hacer. Patrick, el nieto que visitaba a Veronica, ideó dos vehículos a control remoto, para que circulasen a los lados del coche fúnebre que conduciría a su abuela al nicho donde quedaría archivada y seguramente olvidada.
Dicen que cuando el operario tapó el agujero tras ser introducido el féretro, Edgar hipó. Y que Mudito no pudo contener su sordo llanto. Y que Gruñón despotricaba por no haber recibido ni un euro de la herencia.
Dicen que después del entierro dos extraños vehículos circulaban con rumbo incierto. Y que en un claro de un bosque cercano, las noches de luna nueva, un grupo de enanos bailan y cantan canciones incomprensibles.
No dicen, pues no saben, que esas fiestas son homenajes a la mujer cuya fantasía les dio la vida.

21 comentarios:

Pepe dijo...

Desde un hecho real, has creado una fantástica historiaa, tierna, mágica, preciosa. Bien planteada y aún mejor escrita y desarrollada. Ese final en el claro del bosque con bailes en honor de aquella que les dió hogar y cariño, en la linea de los mejores cuentos infantiles.
Me ha gustado mucho.
Un fuerte abrazo, amigo.

Leonor dijo...

Juan Carlos que precioso cuento acabas de crear. La mujer fue acompañada en su vejez por esos seres inertes, seguramente porque le faltaba el cariño de sus familiares.
Me alegro de que fuera feliz hasta el final y de que quede quien se acuerde de ella.

Besos

Tracy dijo...

Muy bonito y entrañable relato inventado por ti para rellenar los huecos que han dejado la historia real.

LAO Paunero dijo...

Lo que se dice un verdadero "Relato Fantástico" Juan Carlos, me ha gustado mucho. ¡muy imaginativo!

Valaf dijo...

Pues es que he de suscribir el comentario de Pepe de cabo a rabo: desde un hecho que fue demasiado frecuente en nuestra historia reciente, a una historia fantástica de una calidad literaria impresionante. Enhorabuena.

Un abrazo

Fabián Madrid dijo...

Muy tierna tu historia, uniendo el rojo con el negro.
Un beso.

censurasigloXXI dijo...

Pobre enano, qué disgusto. Las penurias afectan a todas las Verónicas? Porque si es así, mañana mismo me llamo Jaqueline... :))

Un abrazo a todos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tuvo un logro, darle vida a esos personajes. El ideal de un escritor.

Loquita Diplomada dijo...

La soledad y la ausencia de los seres queridos la llevaron a dar vida a esos enanos. Muy tierna historia, puedo imaginarlos extrañándola.
Un beso!

G a b y* dijo...

Hechos verídicos se dan la mano con lo que pudiera ser posible... y por qué no? A veces pienso que lo inerte, puede perfectamente cobrar vida a razón de la fuerza y energía que se ponga en desearlo. Tal vez sea el caso, tal vez no. La cuestión que tu relato tiene tanta realidad como magia.
Besos:
Gaby*

Juan L. Trujillo dijo...

Cuando la fantasía se enseñorea de los relatos, hasta la muerte puede esbozar una sonrisa.
Sensacional y literaria historia.
Un abrazo.

Charo dijo...

Me encanta la frase "con la desinhibición que otorga que en la biografía no quede más que escribir que la palabra FIN", me parece genial y con mucha razón. Por lo demás el relato es muy bonito con ese final feliz porque aunque Verónica se muera porque es ley de vida, ha conseguido darle vida a esos diminutos acompañantes que le hicieron un poco más llevadera su soledad.
Gracias por participar Juan Carlos
Un beso

Sindel dijo...

Un relato maravilloso, con un final que emociona y deja pensando, hasta donde la fantasía es tal.
Un gusto leerte como siempre.
Un beso.

San dijo...

Una maravilla de texto Juan Carlos. Una vida triste pero envuelta en fantasía. Ha sido un gusto la lectura.
Un abrazo.

Lucia M.Escribano dijo...

Un cuento muy bello, bien narrado,
la tristeza de una vida en soledad al fin tubo su recompensa dando vida a esos seres inertes.
Besos amigo.

Framboise dijo...

Una vida normalita tirando a gris pero con colores dulces en la fantasía escondida: el destino de muchos artistas de la vida desconocidos hasta por su familia más cercana.
Realmente encantador relato.
Me ha gustado muchísimo.
Un gran abrazo sonriente.

Teresa Oteo dijo...

Todo un cuento de hadas a partir de una historia de lo más real.
Precioso, amigo güevero!
Un beso!

Neogéminis dijo...

jeje qué locura ese séquito de enanos frustrados y solitarios! jeje realmente muy original tu relato juan Carlos!
=D

rosa_desastre dijo...

A veces la fantasía es el único remedio para no morirse del todo.
Que genial/triste historia.
Un beso

casss dijo...

Hay seres que gozan del privilegio de dar vida con el amor y la imaginación. Quiero creer que cuando escribimos, algo de eso hacemos...
Vos, hoy lo hiciste con todas las letras.
Una historia preciosa que inspira ternura. Viene muy bien un domingo de sol en el Sur.

besos

Alfredo dijo...

Genial el texto, tierno y original.
Una vida paralela compartida con piedras con alma.
Mucho escondido para la reflexión.
Abrazos