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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 5 de junio de 2013

Leyenda urbana



Cuenta la leyenda que las noches de luna nueva, aquí, en el pedazo de la España en que nací, los gatos fosforecen.
Noches sin luna surcadas anárquicamente por los movimientos imprevistos y precisos de los felinos en que florecen la basura y los malnacidos que se reparten la caja. Y la bolsa.
¿Y la vida?
Achuchá, ¡Con la que está cayendo …!
Y cae la oscuridad, aunque quedaría mejor utilizar obscuridad, ese arcaísmo, ya que el aire se torna obsoleto, rancio. Noches en que es difícil ver, respirar o hasta pensar.
A lo lejos se escucha el traqueteo y los chirridos de los gastados mecanismos hidráulicos del camión de recogida de basura.
Cuenta la leyenda que las noches de luna nueva, aquí, donde las estrellas se olvidan de salir, es peligroso mirar hacia abajo, pues el vacío atrae de modo irresistible. Pero como no queda sitio para el vacío, no se logra una épica entrada en lo desconocido, sino una patética caída sobre la acera.
Aceras en que se pueden contemplar almas que se prostituyen, vestidas o, mejor dicho desvestidas, de ilusiones deshilachadas. Se ofrecen a esas cucarachas que salen del restaurante poniéndose la chaqueta al tiempo que emiten groseras fanfarronadas.
En tanto, los pájaros emigran hacia inviernos más fríos.
Porque este ambiente es irrespirable, el calor infecto aprieta y va resultando urgente que los señores de la basura lleguen para llevarse tanta inmundicia. Y, por favor, esta vez no la reciclen, no hay nada aprovechable.
Pero no llegan, ¿Es que no tienen luz?
Tal vez podamos ayudarles si colocáramos los gatos fosforescentes en las farolas …


Más sobre leyendas urbanas en la legendaria dark light de Judith.

19 comentarios:

Tracy dijo...

Tras el pánico... al final me has hecho reir, ¿lo pretendías?

LAO Paunero dijo...

¡lo has logrado Juan Carlos!!!

Valaf dijo...

Lo que sí es épica es la genialidad con la que relatas. Yo me quito el sombrero (y no es la primera vez que lo hago en tu casa). Enhorabuena.

Por lo demás, describes el submundo a ras de calle, esa calle que es hogar de ya demasiados; ese abismo que atrae a escasos centímetros del banco de una plaza y entre cartones.

Magistral.

Un abrazo

Fabián Madrid dijo...

Mezclas laironía, con la leyenda y con la realidad en su justa medida. Un abrazo.

Neogéminis dijo...

Una historia de terror muy original!...gatos fosforescentes, basuras sin reciclar, calor sofocante...quizás hasta sea el retrato de lo que nos quedará dentro de poco, cuando ni la naturaleza sea pura!
Un abrazo

Cecy dijo...

Es de temer tu relato, tomando en cuenta que le das una visión meticulosa de lo que ocurre, poéticamente en la noche con todas sus miserias.
Ni los gatos se salvan.

Abrazo :)

G a b y* dijo...

Das a la noche y su entorno un aspecto entre poético y tenebroso... tal vez, haya un poco de eso en cada calle, en cada noche, en cada ser oprimido por el desamparo.
Me ha impresionado especialmente cuando dices: "es peligroso mirar hacia abajo, pues el vacío atrae de modo irresistible. Pero como no queda sitio para el vacío, no se logra una épica entrada en lo desconocido, sino una patética caída sobre la acera." ufff! qué fuerte!

Besos! Buen fin de semana.
Gaby*

Teresa Oteo dijo...

Una leyenda muy urbana y un poco angustiosa, me ha recordado a película oscura y futurista.
Original aportación, amigo güevero!!

Pepe dijo...

Nos ha llegado la noche, Juan Carlos.
La basura se acumula, los basureros están en huelga y no aparecen (tal vez no queden basureros fiables), nos hemos aclimatado a vivir entre inmundicias y no se sabe a ciencia cierta si alguna vez volveremos a respirar el aire sano.
Un abrazo.

Lucia M.Escribano dijo...

Me gusta el tono de realidad que tiene tu leyenda,la ironia que transmites,hablas claro de la ceguera en la que viven muchos mientras creen que la luna nueva les arropará siempre,ojalá las farolas se llenen pronto de gatos fosforescentes para que los basureros hagan su trabajo y podamos respirar sin miedo a contaminarnos.¡ Felicidades amigo, es un placer leerte!
Abrazos llenos de cariño para todos, y un besazo para mi amigo Jaime jajaja.

San dijo...

Gatos que fosforecen? espera me asomo a ver si por aquí veo alguno...pues no, se han asutado y es que hay tantas manos rebuscando en la basura que ni se atreven a acercarse, jqueeee!!! Juan Carlos las leyendas son leyendas, ya se sabe.
Un abrazo.

Leonor dijo...

Ya se está haciendo urgente que lleguen los camiones de la basura y recojan toda esa inmundicia, y no la reciclen, como bien dices, porque no son más que desperdicios.

Que salgan los gatos fosforescentes en esas noches de luna invisible.

Besos.

Charo dijo...

Lo he leído varias veces y la conclusión que saco es que quieres destacar la miseria, la oscuridad y el vacío de la sociedad actual y necesitamos algo mágico, como los gatos fosforescentes para que nos den algo de luz,¿un milagro?. Tienes un punto de humor y de ironía muy bueno.
Un beso

casss dijo...

Con esta frase, ya estaba en situación absolutamente, me pareció genial:
"donde las estrellas se olvidan de salir, es peligroso mirar hacia abajo, pues el vacío atrae de modo irresistible."
Pero con ese final, lograste el sumun de la sorpresa y la ironía.

Ha sudi una épica entrada juevera, al más acá, claro.

Muy, pero muy bueno, Juan Carlos.
Me encantó, casi como un gato fosforecente....

besos

casss dijo...

"sido" quise decir...

Carmen Andújar dijo...

Da miedo tu relato. No se que es mejor, si seguir en la oscuridad o sacar los gatos fosforescentes.
Humor macabro el tuyo
Un abrazo

maria jose Moreno dijo...

Y la pena es que lo que plasmas no es una leyenda sino una asquerosa realidad. Me gustó mucho. UN beso

rosa_desastre dijo...

Los gatos fosforescentes no andan mas que en barrios como este de tu leyenda. Si no fuera porque das demasiadas pistas, seria solo eso, leyenda... a veces se agradecen las farolas rotas para no ver realidades tan insultantes.
Un beso

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Tuve que aportar un "divertido" a las reacciones. Me encantó, bien mezclado el humor, lo irónico y el sarcasmo. Es decir; brillante!!