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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 7 de marzo de 2013

Jueves de viento




Cuando llegó eran solo esporádicos silbidos que en un momento entendió como advertencia. Tonterías - se dijo. Y pese al fuerte viento y por su causa, se dispuso a trabajar en esa casita que estaba construyendo en el monte.

Con cuidado retiró piezas no consolidadas. Primero las tejas, mientras el silbido ya era continuo y le sonaba a amenaza. Luego los grandes ventanales a través de los cuales contemplaría la belleza del valle.

Convencido que nada se soltaría y que la construcción, aun precaria, aguantaría sin daños el vendaval se quedó mirando esa vista que le enamoró, la que motivó que emprendiera la obra. Cruzaban su vista, hojas y polvo viajando a gran velocidad.

Decidió no asumir el riesgo de conducir de nuevo hasta su casa en el pueblo.

El viento ganaba fuerza y ya ululaba en U mayor. Sintió que era el grito de guerra ante un inminente ataque. Con la vista perdida en el paisaje azotado, pensaba al ralentí en como explicar a su mujer su decisión de permanecer en la precaria edificación.

En el cielo nubes blanquecinas hacían carreras sobre el ya negro cielo.

Definitivamente llegó el soplido de lobo feroz y la casa se derrumbó sobre él.

Instantes después aflojó, sopló a rachas. Él, en medio del montón de cascotes a los que había quedado reducida la casita, indemne y perplejo, entendía esas ráfagas como los estertores de risa del viento ya que, igual que ocurrió a aquel personaje de cine mudo, lo que le había caído encima era el hueco del ventanal.



Enlace con otros relatos participantes, más abajo.

27 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Un personaje que desoye la advertencia del viento, hasta que se vuelve como un ulular de un guerrero.
Pero sobrevive por una casualidad.

mariajesusparadela dijo...

El viento quiso hacerse respetar. Algún día nos tomaremos en serio a la naturaleza. Espero que no sea tarde.
Hoy se ríe el viento en mi tierra. A carcajada limpia. Aunque a veces, llora (de risa) y sus lágrimas desordenadas (como las de la canción) rebotan con fuerza contra los cristales.
Y pienso an la gente desahuciada y el viento se hace todavía más duro.

San dijo...

Aqui hoy retumba, parece querer derribar todo lo que a su paso encuentra, hay que escuchar su grito, es un aviso, como el de tu relato.
Besos.

miralunas dijo...

impecablemente escrito, divertido e interesante, tal como lo he tildado.
esa suerte es contagiosa? quiero ser amiga de ese suertudo!
un abrazo, Jwan.

Leonor dijo...

Vaya suerte que tuvo. Seguro que el viento se alejó riendo después de haber arrasado con todo, a veces es muy mal intencionado.
Ahora tendrá que soportar la tormenta que va formar la mujer cuando vuelva a casa. Ya veremos como sale de ella.

Os mando un abrazo.

Leonor

Montserrat Sala dijo...

Una entrada muy original, y muy bién construida. me ha gustado mucho.
Buen viento!
no queria decir:
Buen encuentro juevero!!!

Neogéminis dijo...

Me ha venido a la memoria la fábula de los tres chanchitos, jejeje...hay que asegurarse, al construir, de hacerlo con materiales sólidos!

Un abrazo!
=)

rosa_desastre dijo...

No hay enemigo pequeño...
Mas temible la bronca de su mujer que al azote del viento.
Besos

Maria Liberona dijo...

vaya que contra la fuerza de la naturaleza el hombre no puede hacer absolutamente nada y es que esta realmente es imprevista y a veces no da a viso de nada

Natàlia Tàrraco dijo...

Muy bueno Juan Carlos, desde el principio me acordé del lobito soplador de casitas, pero no creo que el pertinaz constructor fuera un cerdito, finalmente le sucedió como a Keaton también llamado "pamplinas".
La tenacidad a contra viento tiene esos riesgos.
Te luciste soplando brisas geniales.

Me gusta mucho más esta imagen del blog que me recuerda la anterior, ese vuelo de gaviotas a favor del viento.
Felicitaciones por los vientos que has desatado a cual más caprichoso y travieso. Besitooooo.

emejota dijo...

Conviene respetar a los elementos antes de medir las fuerzas con ellos, no en balde nuestra humanidad ha desarrollado la actual tecnología. Ahora bien, en plan sencillito, comúnmente mortal, conviene no contravenir la madre natura, la que nos nutre pero nos puede destrozar. Como soy muy débil he de atenerme a ella para viajar. Bss.

Pepe dijo...

Una vez más un episodio de desobedicencia civil contra los dictados de la Madre Naturaleza. En este caso, sin personales consecuencias, afortunadamente. Nos empeñamos en no escuchar su voz hasta que se convierte en aullido, cuando ya es tarde para rectificar.
Un abrazo.

G a b y* dijo...

Cuando afianzamos nuestra propia fuerza y nos creemos capaces de construir lo indestructible... seguro que nos equivocamos. Siempre hay una fuerza mayor que merece ser atendida, sobre todo si es la Naturaleza la que nos manda advertencias. Menos mal, que fue el hueco de la ventana lo que cayó sobre él. Ahora viéndolo desde otro ángulo y según el tiempo pase, será una anécdota que contará con gracia.
Besos al viento!
Gaby*

Cristina Piñar dijo...

Después de todo tuvo suerte. Estaba convencido de que aquella inestable edificación construida por él mismo no se derrumbaría. Estoy de acuerdo con los compañeros en que lo peor va a ser la regañina de su mujer. Un beso.

Alfredo Cot dijo...

Un verdadero GAG cinematográfico, aunque al final librado por la no ventana, no pudo evitar el rollo de la persiana que aún quedó en el aire.

Abrazos

Sindel dijo...

Parece que el viento solamente quiso hacerle una advertencia, pero le dio la oportunidad de salir vivo de ella.
Buen relato!!!
Un beso.

Carmen Andújar dijo...

Si hubiera escuchado más ese lenguaje, quizás habría marchado; pero aún tuvo suerte, la parca no lo vino a buscar.
Un abrazo

Lupe dijo...

Hola Juan Carlos.

Tu relato-que he devorado-me ha entretenido y divertido a la vez. A pesar del derrumbe. Afortunadamente,la belleza del valle sigue intacta y una nueva edificación sustituirá a la vieja y, seguro que, en adelante, dará más crédito a los primeros esporádicos silbidos.

Un placer leerte.

Te dejo un abrazo. (Un peacito para Cris)

P.D. Y por la esposa, tranquilos. Seguro que es una santa. (Como todas)Jejeje

Lucia M.Escribano dijo...

La Naturaleza siempre nos arrolla, algunas veces como en tu jueves al fin nos da un respiro, y podemos disfrutar de sus paisajes, en otras se presenta debastadora y nos deja con lo puesto.
Me gusto tu jueves...y tu buen hacer con el.
Besos, también a la familia...En especial a tu precioso hijo.

Teresa Oteo dijo...

Y mientras el cerdito pequeño construía su casita de ladrillos y cemento el viento disfrazado de lobo feroz ululaba en U mayúscula jajaja me ha encantado amigo güevero! genial!!
Muchos besos!

Toni dijo...

La próxima construcción le saldrá mejor, seguro.

La tuya ha resultado excelente. Un abrazo!

casss dijo...

El viento, sobre todo cuando ulula en U mayor, es toda obra de Stravinsky o de Malher.
El viento me atrae, pero claro solo si estoy segura que lo que se caerá encima mío, será solo el hueco de la ventana ;)

Disfruté mucho tu relato y espero pronto disfrutar tu compañía. besos

Neogéminis dijo...

No quiero dejar pasar la oportunidad para felicitarte por tu excelente conducción en este jueves que ya se cierra. El viento ha sido para todos una muy fecunda excusa para la inspiración, basta recorrer los textos tan variados y creativos para comprobarlo.
Muchas gracias por tu entusiasmo y tu dedicación como anfitrión.

Un abrazo fuerte
=D

Esilleviana dijo...

Hace un par de horas he visto el programa de Jordi Évole y en la publicidad aparece él corriendo por una calle hasta que se detiene delante de una fachada y de repente se viene abajo, quedando él a salvo por el hueco de la puerta. En esta escena he pensado mientras leía tu relato: al final el protagonista se salvó, tal vez por intuición o porque no se fiaba de la seguridad que la casa le transmitía. No puedes estar nunca tranquilo y descuidado, en cualquier momento puede surgir un imprevisto... hoy no tengo una buena noche para hacer comentarios jaja

un abrazo :)

juliano el apostata dijo...

pinceladas de niño pequeño:
el lobo y los tres chanchitos.
pinceladas de película de jarol yoid o como se escriba.
y a base de pinceladas, un texto.
no está mal, juan carlos..pero nada mal. echamos mano de lo que sabemos y lo transformamos en historia.
medio beso.
GRACIAS POR LLEVAR EL JUEVES.

Susurros de Tinta dijo...

Que afortunado no?, para que veas lo relativa que puede ser Fortuna, al salvar la vida nos parece afortunado, si llega a irse a su casa y volver y encontrarse su casita derruida se sentiria desafortunado!, miles de besossssssssssssss

Matices dijo...

Salvó la vida, quedó el empeño, la ilusión a merced del viento desolador... y ahora él, de su señora.

Besos!!