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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 29 de noviembre de 2012

A la luz de aquellas velas




Grupos de velas improvisados en plazas nos ponían el corazón en un puño.

Lo de aquella mañana había sido una barbaridad. Yo me había despertado con la TV y me espabilaba escuchando las noticias. Esa me hizo saltar y sentarme en la cama escuchando incrédulo.

Habían estallado bombas en trenes de cercanías en la estación de Atocha. Daban cifras de víctimas que crecían y que, conociendo el lugar temía, parecían muy bajas.

Siempre nos dijeron que la mejor respuesta a las provocaciones era continuar nuestra vida normal. Así que ahogando rabia, soportando las zozobras de la incertidumbre, fuí, como tantos, como todos, a trabajar.

A lo largo de la mañana se fueron conociendo detalles. Habían estallado bombas en la estación de Atocha, en la del Pozo del Tío Raimundo, en la de Santa Eugenia y en la calle Téllez, en la entrada a Atocha. Las cifras de víctimas crecían escalofriantemente.

Por la tarde tenía dos reuniones. Acudimos quienes debíamos, incluso dos personas que estuvieron a aquella maldita hora en el lugar atacado, que no querían o, más bien no podían, hablar de ello, solo querían hacer su trabajo y pasar página.

Con el corazón encogido como una uva pasa contemplaba los diversos altares improvisados, homenajes anónimos y plurales a quienes sufrieron aquella barbaridad, inmerecida e ilógica.

Con el sentimiento guardado, no mitigado, sin intentar entender esa barbaridad, haciendo oídos sordos a explicaciones de políticos necios, sencillamente seguimos adelante.

 

En su recuerdo.




Más velas en el candelabro de Encarni.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Crónicas de la muerte dulce


Crónicas de la Muerte Dulce

Mi amigo José Vicente, autor de los blogs Ya que digo y El sueño de la colina , planteó este pasado verano una iniciativa para escribir relatos basados en un planteamiento común, que se puede leer en esta presentación.

La iniciativa al parecer está ya cerrada. Con mi habitual puntualidad, llegué al día siguiente del establecido como último, pero José Vicente, con toda su generosidad lo aceptó e incluyó.

Podéis leer en este enlace mi participación, si bien recomiendo leer en el siguiente enlace el relato completo. 

Como avance, mi aportación se titula ¿solo una mosca muerta? y la imagen que la ilustra es la siguiente.


Me siento honrado y feliz de haberme unido a ese proyecto, en el que además del promotor, participan otros cuantos interesantes escritores.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Arte paralelo



Vale, arte paralelo puede ser la fotografía con móvil. Así que ahí van unas fotos de Aranjuez vestido de amarillo-otoño, ¿valen?

video


Más muestras de arte paralelo recopiladas en el blog de Gastón


lunes, 19 de noviembre de 2012

Una imagen con ternura


Siguiendo la convocatoria que nos ofrece Natalia, desde su imprescindible blog IMAGINAR, a continuación una imagen que me resulta tierna:






A ver que os parece, personalmente me hace caer la baba ver a mi Nano colocando todos sus muñecos con detalle y estudiar la formación con mirada perfeccionista.
Que nadie piense que es un ejército, es su colegio.
¿Tierno?

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Uno de tres, o mejor, tres en una.




La tragedia de la marioneta fue perder el oído. Sin poder escuchar los gritos de los niños, tenía que resignarse a confiar que las manos del titiritero le guiaran hasta encontrar al lobo.

Humo detrás del cristal de la furgoneta. Eso ve, poco escucha, maldita sordera. Y siente el traqueteo del vehículo a gasoil, que atasco tras atasco, va dejando atrás la gris ciudad para discurrir entre campos amarillos.

Quimeras del tiempo ido llenaba las conversaciones que se escuchaban allí, en el jardín de la residencia “Sin tus manos”, exclusiva para marionetas jubiladas.




Más relatos disparados desde alguna de las frases sugeridas, en el blog de Neogéminis, que celebra su cumple-entradas ¡Felices mil! ¡Y que cumplas muchas, muchas más.!


Una recomendación, una genial película sobre la tragedia del titiritero : "Cómo ser John Malkovich".



martes, 6 de noviembre de 2012

Seis minutos y volvemos .... o no







Monk alinea los palos de golf, colocados a lo loco en la zona común del club social, en espera del dictamen del CSI. 

Brian, el perro, trata de calmar otro ataque de furia del bebé del Family Guy, mientras los gangsters pretenden detener  a los muertos caminantes con ráfagas de metralleta y poco éxito. 

Si la nave Enterprise, llega a tiempo, los gansgters buenos triunfarán. Si no, los zombies devorarán a la familia Soprano e incluso a Homer Simpson. 

En el laboratorio hay novedades: 

- Mirad, hay restos de plomo en el hígado. - Dice traviesa la chica de las coletas de Navy. 

- Lo que confirma que House falló en su diagnóstico – Se atreve a decir con voz ingenua y cuerpo desmesurado la protagonista de Entre fantasmas, mirando fijamente hacia donde no hay nada. 

- Una vez más – Apostilla apesadumbrado Malcolm, el hermano mediano. 

- Demasiadas pastillas – Sentencia, frio como el hielo ( o el helio) Spock 

En medio de esa incertidumbre, la luz de la TV cambia, me abstrae del mundo soñado y anuncia: 

SEIS MINUTOS Y VOLVEMOS

Mientras miraba un interesante anuncio sobre las ventajas de la fibra para ser puntual, el teléfono suena: 

Ella me dice: Te espero en Torrelodones, calle Bob Esponja número 15. 

- Ya voy – le dije, colgando el teléfono y pensando que en Madrid nunca se daría ese nombre a una calle. Aquí no se dedican calles a personas vivas.

Los de la TV tal vez volvieron en seis minutos. Yo no, así que nunca sabré  si triunfaron  gansters o  zombies, si se enrollan, de una vez por todas, la pareja protagonista de Bones o si Sheldon Cooper, el de Big Bang, obtiene por fin el puesto de trabajo del envejecido Spock.

Tampoco me importaba mucho ...



 (Ja, ja)


Otros relatos bajo la premisa Volvemos en seis minutos aquí, en lo del amigo Juliano.