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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

domingo, 30 de septiembre de 2012

Imágenes de otoño






Una imagen que creo refleja bien el otoño recién nacido.
Tomada ayer, a las 16 horas en el Paseo del Príncipe de Aranjuez.

Comparto otras imágenes de otoño tomadas en el mismo lugar.






miércoles, 26 de septiembre de 2012

Una mirada retrospectiva




Las miradas retrospectivas nos llevan a plantearnos muchas dudas del tipo si hubiera hecho esto, si no hubiera hecho aquello.

Pero es que como dijo John Dos Passos, Somos libres: libres como las barcas perdidas en el mar y como dijo María Liberona en su primer poema de la semana pasada: La vida es una gran obra de teatro que no admite ensayos.

Y no podemos, hacer lo que Quique San Francisco en la genial película de José Luis Cuerda “Amanece que no es poco”, que intentaba cambiar el personaje.

En la vida hay que apechugar con el personaje que nos toca. Atractivo o no. Capacitado o discapacitado, como con las decisiones que se toman. Como dice el refrán castellano, a lo hecho, pecho.

A veces, del pasado llegan sentimientos de culpa, destructivos para quienes los sufren y carentes de sentido: el remordimiento es ineficaz.

De ahí esta reflexión  que no sé si puedo llamar micro::

            MIRANDO A LOS OJOS AL SENTIMIENTO DE CULPA

          La culpa llevaba muchos años persiguiéndole. Hasta el agotamiento. Un incesante  martirio.

        Aquel día, sacando fuerzas de su propia debilidad lo afrontó, Se encaró con ese sentimiento, para pedirle explicaciones por esa despiadada persecución.

             Y ese sentimiento, incapaz de responder, se desvaneció.

            Y es que un sentimiento de culpa, como cualquier acosador, tiene menos fuerza moral que quien que lo afronta.



Más relatos sobre miradas retrospectivas, aquí, 
en el blog de mi muy querido amigo Pepe.             

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El regreso del cosmonauta



Se rumorea que la URSS probó el envío de naves tripuladas al espacio, aún sin tener bajo control las posibles incidencias del viaje. Solo se informaba de estas misiones cuando finalizaban. Cincuenta años más tarde no hay pruebas sobre la veracidad de aquellos rumores.


          *          *          *          *          *          *          *          *          *


Alexei Grachov siente un temblequeo ante la inminencia de ser el primer humano que salga del planeta. Pronto cambiará esas áridas inmensas y soleadas planicies por las que llegó a Baikonur por la noche continua del espacio exterior.

Antes de entrar en el Sputnik6, Sergei Koroliov, alma de la cosmología soviética, le da un abrazo y le felicita.

Horas más tarde Grachov pierde comunicación con esa Tierra que tiene allí, ante sus ojos, y a la que empieza a sospechar que jamás volverá.

Al día siguiente se comunicó a la prensa el éxito de la misión, si bien la nave fue destruida al desviarse de su trayectoria, para evitar cayera en manos de potencias extranjeras. La tripulación se componía de dos perras.


          *          *          *          *          *          *          *          *          *

Koroliov escuchó ruidos. No había nadie. Sin embargo una grapadora de hierro se dirigió hacia su cabeza golpeándole hasta que perdió el sentido.

Despertó escuchando un motor. Dedujo que estaba en la bodega de un avión. No vio a nadie, si bien reconoció la voz de Grachov que le decía:

Estás a bordo de un Tu95, camino de Nueva Zembla. Puedes estar orgulloso, vas a participar en la mayor prueba nuclear nunca realizada, aunque, lamentablemente, la historia no lo reflejará.

Este jueves un micro relato: El día de San Talión



El día de San Talión, Brunilda llamó a Norberto. Él la invitó a su casa.

Norberto la miró, ojo con ojo. Ella le besó, labio con labio.
Pocas palabras, muchos hechos, consumaron la pasión de Norberto y Brunilda.

Lejos de allí, la madrastra de Cenicienta recibió una fregona con cubo con su nombre grabado en oro y una tarjeta que decía “recuerdos de tu hijastra”

Tendidos, uno junto a otra, colmada la pasión, Norberto, a milímetros de los labios de Brunilda, dijo: Lo haces tan bien como tu amiga Elsa. – En alusión a la relación extraconyugal que ella mantuvo cuando estaban juntos.

Brunilda, a milímetros de los labios de Norberto, dijo, con tono sugerente: Tengo que r al baño, espérame.

Mientras, en Elsinor, Hamlet obsequiaba a su madre una foto enmarcada, recuerdo de la última fiesta de cumpleaños de su padre

Y Norberto, dejó de saborear los placeres, el carnal y el de su venganza, dándose cuenta que Brunilda nunca volvería, como él no volvió tras enterarse de lo de ella con su amigo Pablo.

Brunilda lloraba su venganza, vagando por la calle sin destino. Norberto golpeaba la almohada, víctima de su propia venganza.

Al tiempo, Blancanieves entregaba cien espejos efusivamente elocuentes y probadamente sinceros a la envejecida reina. 



Otros relatos sobre la Ley del Talión entre los Puntos Suspensivos de Tere

jueves, 6 de septiembre de 2012

Los problemas de tres pequeños seres no cuentan nada en éste loco mundo



El título es una de esas memorables frases de la película Casablanca,que volví a ver el sábado y en la que se inspira este relato.







Desde el mismo momento en que te vi sentí que, de todos los locales, en todos los pueblos en todo el mundo, tenías que entrar en el mío.
Eso dijo Rick a Sam, como diciéndoselo a si mismo, aunque dirigido a Ilsa.
Y en el mismo momento que te vi me vino esa misma frase a mente, supe que ibas a traer problemas. No pude negarme a servirte un refresco, ni Manfred, mi Sam particular, pudo negarse a tocar la canción que le pediste.
Tú no pudiste evitar coquetear con los dos, al punto de hacerme presentir que ese podía ser el final de una bonita amistad, la mía con Manfred.
Te movías con desparpajo, mis ojos (igual que los del músico) estaban atentos a cada cimbreo de tus caderas, a los vaivenes de tu cabello, a … a toda tú.
Fue por ello por lo que, aguantando tu mirada (que por sí sola me ponía), decidí cortar el juego que me enfrentaría con mi amigo mintiendo “Muñeca, tus juegos no te valdrán de nada conmigo”.
Y entonces Manfred acudió para consolarte, enfrentarse conmigo y os marchasteis los dos, muy juntitos, desapareciendo ambos de mi vida.
Y es que unos pueden ser Bogart y otros nacemos estrellados.

Otras visiones sobre relaciones en el blog de San.