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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 29 de noviembre de 2012

A la luz de aquellas velas




Grupos de velas improvisados en plazas nos ponían el corazón en un puño.

Lo de aquella mañana había sido una barbaridad. Yo me había despertado con la TV y me espabilaba escuchando las noticias. Esa me hizo saltar y sentarme en la cama escuchando incrédulo.

Habían estallado bombas en trenes de cercanías en la estación de Atocha. Daban cifras de víctimas que crecían y que, conociendo el lugar temía, parecían muy bajas.

Siempre nos dijeron que la mejor respuesta a las provocaciones era continuar nuestra vida normal. Así que ahogando rabia, soportando las zozobras de la incertidumbre, fuí, como tantos, como todos, a trabajar.

A lo largo de la mañana se fueron conociendo detalles. Habían estallado bombas en la estación de Atocha, en la del Pozo del Tío Raimundo, en la de Santa Eugenia y en la calle Téllez, en la entrada a Atocha. Las cifras de víctimas crecían escalofriantemente.

Por la tarde tenía dos reuniones. Acudimos quienes debíamos, incluso dos personas que estuvieron a aquella maldita hora en el lugar atacado, que no querían o, más bien no podían, hablar de ello, solo querían hacer su trabajo y pasar página.

Con el corazón encogido como una uva pasa contemplaba los diversos altares improvisados, homenajes anónimos y plurales a quienes sufrieron aquella barbaridad, inmerecida e ilógica.

Con el sentimiento guardado, no mitigado, sin intentar entender esa barbaridad, haciendo oídos sordos a explicaciones de políticos necios, sencillamente seguimos adelante.

 

En su recuerdo.




Más velas en el candelabro de Encarni.

27 comentarios:

Leonor dijo...

Esas son velas de dolor, no había pensado en ellas de esa manera. Tú has tenido la buena idea de acordarte de aquella tragedia, y nos la has recordado a nosotros, que nadie olvide a las victimas de la sinrazón.

Eres una persona buena.
Un beso mi querido amigo.

José Vte. dijo...

Me uno a tu homenaje y a tu recuerdo amigo Juan Carlos. Yo tambíen, aprovechando esta oportunidad, quiero poner una vela virtual por todas las víctimas del accidente del metro de Valencia, ocurrió muy cerca de mi casa. Tragedias que quedan en el subconsciente colectivo para siempre.

Un abrazo

Alfredo Cot dijo...

No será fácil olvidarlo. Nunca serán suficientes todas las velas para mitigar tanto dolor, especialmente para los que lo padecieron de cerca.
Oportuno homenaje al que doy por hecho nos sumamos todos.

Abrazos

censurasigloXXI dijo...

Cada vez que oigo Madrid me pasa por la vista de la memoria toda la desgracia y la tomadura de pelo de los políticos y la poca vergüenza de quienes aplicaron la justicia.

Un beso a todos.

Teresa Oteo dijo...

Fue terrible aquel 11 de marzo, yo que había estado años pasando todas las mañanas por ese mismo lugar no lo podía creer; fue un día trágico y extraño y lo único que nos queda es eso: seguir adelante.
Un beso amigo güevro/veneciano

Cecy dijo...

Sencillamente hago silencio a tu buen homenaje.
Se me estrujo el estomago al recordar, pero hay algo muy cierto amigo Juan Carlos.
¡Nunca debemos olvidar!

Mi abrazo grande.

Tracy dijo...

Se me ha vuelto a poner la carne de gallina. ¡Qué horror!

Sani Girona Roig dijo...

Hola JWanCarlos,
Ahí, nada de ficción ni de comentario retórico.
Al igual que otros compañeros de la familia juevera, una imagen de silencio
de dolor y respecto por las víctimas de tan salvajes atentados y un recuerdo y un abrazo
sincero a sus familiares, que son quienes siguen sufriendo las consecuencias de esa barbarie.

Neogéminis dijo...

Muy cierto. Las velas sirven también para homenajear a los inocentes muertos por la barbarie. Creo que esa luz encendida y las flores con que se acompañan logran expresar la impotencia y la sincera conmoción que esos hechos siembran en nosotros.
Muy buena arista que exploraste con el tema de este jueves.
Un abrazo

Natàlia Tàrraco dijo...

Encendamos esa vela en nuestros corazones, nunca olvidaremos aquella monstruosidad, en Atocha aún están las velas, las he visto.
Me deja pasmada la increible capacidad humana para hacer daño a inocentes, hay días que no puedo leer el periódico o mirar las notícias.
Juan Carlos, amigo, has iluminado con este relato intenso, la vela del dolor y la memoria. Besitos muchos.

juliano el apostata dijo...

nunca olvidaré el discurso-rapapolvos que ...no recuerdo ahora su nombre, y hablo de la mujer que habló en el parlamento en representación de TODAS las víctimas...nunca olvidaré ese discurso. como tampoco olvidaré a los hijos de puta de políticos que hicieron lo de siempre, es decir, joder todo¡¡¡
medio beso.

juliano el apostata dijo...

y sí, se llamaba y se llama, ahora lo recuerdo, PILAR MANJÓN.

G a b y* dijo...

Esas son velas que no deben apagarse nunca, las enciende el dolor y la necesidad de que estas cosas tan terribles e injustas, dejen de suceder.
Sentido homenaje el que aquí haces Juan Carlos.
Un beso:
Gaby*

Lola Polo dijo...

Ya veo que nos has sorprendido a todos, con tu relato, recordando a las víctimas de ese terrible atentado. También yo me sumo a ese homenaje.

Un abrazo

Lola

Encarni dijo...

Es cierto que las velas también sirven para recordar a alguien o para decirles que aquí no se les olvida. Un bonito gesto.

Un abrazo

Sindel dijo...

Juan Carlos tu relato merece todo mi respeto, al igual que cada una de esas velas que se encienden en memoria a las victimas. Es muy triste que pasen estas cosas, que haya velas encendidas en lugar de vidas encendidas.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Miles de velas como manifestación silenciosa del dolor extremo, de la repulsa hacia una fanática barbarie, repulsa hacia los que son capaces de matar de una manera tan monstruosa guiados por su ceguera. Me uno a tu homenaje, Juan Carlos.
Un fuerte abrazo.

Marta C. dijo...

Ojalá esas velas que expresan el dolor de las personas a las que les sorprendió la muerte sin ningún derecho, no tuviéramos que volverlas a poner nunca más. Un beso.

San dijo...

Velas de dolor. Fue un hecho terrible, lo peor es que esos hechos repiten demasiadas veces en otro muchos lugares. ¿Hasta cuando tanta barbarie?. Ojala esas velas no se encendieran nunca más, por este tipo de actos.
Un abrazo Juan Carlos.

Matices dijo...

Las velas que representan la unión ante el dolor, el ofrecimiento anónimo de quien se siente cercano... Nunca debió pasar.

Besos

Maria Liberona dijo...

Velas una unión de luz de gente que se abraza a la luz de una pequeña vela en frente al dolor

casss dijo...

Conmovedora y removedora, esta semblanza. Las velas que homenajean el dolor pidiendo justicia. Las velas que acompañan el doloroso silencio, que grita más fuerte que las bombas y la violencia.

un fuerte abrazo

Carmen Andújar dijo...

Aquello fue una de las peores barbaridades que se ha hecho. Las velas siempre están ahí para acordarnos de todas esas personas, son su cometido y lo cumplen muy bien.
Un abrazo

Lucia M.Escribano dijo...

Con tus velas, he vuelto a revivir aquel tremendo día, que todos intentamos olvidar
volviendo a lo cotidiano, pero son tan profundos los sentimientos
ante una tragedia a si, que las imágenes vuelven a mi cabeza cada vez que
pasa algo similar, ahora tenemos el fayecimiento de las cinco niñas
en el Madrid arena,y las velas se han convertido de nuevo en el grito
silencioso para quienes las han arrebatado la palabra.
Besos querido amigo.

Gastón Avale dijo...

Muy lindo homenaje... Sin palabras... Un beso! Buen jueves.

Juji dijo...

Con el corazón en un puño, nos dejas, Juan Carlos. Las velas, en este caso, han servido para el recuerdo de esa desgracia.
Sinceros abrazos.

Luis Rodriguez dijo...

Espero que sigan encendidas estas velas reclamando que nunca más se repitan estos actos.
Tu entrada hace recuerdo. No hay palabra que pueda enmarcar esta tragedia y la explique pero has logrado transmitir algo muy importante. Saludos Juan Carlos