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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 11 de octubre de 2012

Teléfono


- Ven pacá, zagal 

El joven ingeniero se dirige a los trabajadores que cavan en la obra que él dirige.

- Que mi compañero no entiende pa’ qué sirve esto que hacemos.

Habla un hombre vestido con una camiseta de tirantes y pantalón de trabajo negro. Gruesas botas bien gastadas compartiendo tragos de una bota de vino con el hombre que está a su lado, vestido igual, la camiseta más sucia, menos pelo , más edad, ninguna separación entre sus cejas y más tripa.

Ambos sentados a la sombra de un árbol, terminada su comida y esperando la hora de volver al tajo.

- Estamos poniendo una línea telefónica. Ustedes abren la zanja, la siguiente cuadrilla coloca el poste y última los cables, que llevan la señal ....

- Mu bien, y eso ¿pa’qué? – Interrumpe, retador, el unicejo.

- Para poder hablar con quien está lejos.

- Yo ya lo hago. Digo ¡QUÉ HACES, MARCELINO! Y el compañero me escucha. –El otro ríe a carcajadas.

- Pero no puede hablar con alguien que esté en Teruel.

- Y pa´que quiero hablar yo con uno de Teruel – Tercia el unicejo, jugueteando con un palillo en la boca.

- ¡Calla Chacho! Qué esta conversación es pa’ gente inteligente, ya te lo explico yo luego – dice Marcelino a la vez que se rasca sus atributos viriles. - Mire, sabemos que con su chisme yo hablo aquí con uno de Teruel y él me'scucha, pero ¿cómo? – Dice Marcelino, con un brillo pícaro en la mirada.

- Su voz entra en el teléfono, viaja por el cable y llega a su amigo en Teruel.

- ¡Cagúenlá! Como se quede mi voz en su cable le arranco la cabeza. 

- ¡Qué te calles, animal! 

- La voz se transmite. Usted habla y otra persona, en cualquier lugar en que haya un teléfono, le escuchará. 

- ¡Chacho! Me pue’s llamar pa’ ir a echar la partida. 

- ¿Pa’ qué? Yo bajo al bar y tú estás. Y si no, juega el Macario. 

- Señores, imaginen lo importante que será tener noticias de la familia que vive lejos. 

- Ahí lo tienes, Chacho, tu parienta podrá hablar con tu suegra cada día. 

- ¡Cagoen too! ¡No entra un chisme de’sos en mi casa en la vida! 

Dejando las risotadas de Marcelino, los juramentos del unicejo, el ingeniero pasea, pensando que un día la telefonía no necesitará cables, pero mejor no lo comenta …








Más visiones sobre el teléfono y sus ventajas en el lugar de encuentro.

34 comentarios:

Mar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

No creas, no, que no tenga su cosa el discurrir del unicejo, lo mismo pasó cuando el invento del cine o del vapor. A la larga, si estás en el bareto, bien, y si no, juega el Macario, la inmediatez física comprobada y pasar de hablar con Teruel, mala cosa la cerrazón y la no curiosidad, nunca se sabe lo que nos puede sorprender Teruel o Palafrugell. Con o sin cables, a través del éter, intangible, la cosa es comunicarse y si se facilita, pos mejor, pero...luego falta por cuantificar y cualificar la calidad comunicativa (o no) no llegue (ha llegado) a ser un enganche rutinario y aditivo. Por lo demás, viva el progreso.
Uyy, se me borró el primero, a ver si queda éste.

Neogéminis dijo...

jajaja seguro que alguna que otra escena de ese calibre se habrá dado mientras se iban tendiendo los cables de aquellos primeros teléfonos!jajaja
Muy bien logrado el diálogo costumbrista!
=)

José Vte. dijo...

Genial Juan Carlos, estoy seguro, pero seguro seguro, que esta conversación, más o menos literal, se dio en aquellos tiempos remotos (o no tanto) en que se colocaban aquellos postes y sus correspondientes cables para poder hablar a distancia. Aquello de Santo Tomás vamos, que si no se ve no se cree.
Y es que poniéndose en la ingenua piel de aquellos obreros de la época, era dificil de imaginar tamaña fantasía.

Un abrazo

Teresa Oteo dijo...

jajajaja, qué risa, güevero!
Me ha encantado!! parece que los estoy viendo jejeje,
Por cierto, el unicejo no sería Blas, no?
Muchos besos.

San dijo...

No andaba muy descaminado el ingeniero, y esos dos seguro que hoy tienen el teléfono última generación.
Divertido, señor Juan Carlos.
Un abrazo.

Lupe dijo...

Ha sido un rato entretenido el que me has proporcionado con tu relato. Y muy gráfico...Jajaja

Lo de los picosos atributos...¡genial!

Un abrazo.

Lupe

Maribel G. M dijo...

Jajaja, me encantó.
Un beso

Encarni dijo...

Y parece que fue ayer... y sonaba tan real!!! Que me parecía estar viéndolos.Muy gracioso, eso de como mi voz se quede en el cable, jejeje. Mi pulgar hacia arriba.

Un abrazo.

Cecy dijo...

Mientras te leía, el mismo relato me hacia pensar, cuando renegamos de algunas cosas que después pasan a ser de la cotidianidad, el teléfono es un ejemplo claro. También claro como esos caballeros trabajadores no entendían muy bien para que era necesario.
¿Que será lo que nos espera???

Un abrazo Juan Carlos.

Leonor dijo...

Qué bueno!. Has dejado la situación tan clara que parece que los estaba viendo, la transcripción de su lenguaje, sus comentarios, la sencillez de lo cotidiano sin más, "que no está en el bar uno, pues está el Macario", qué necesidad tiene nadie de hablar con alguien de Teruel....(encefalograma plano, o casi). Para qué complicarse la vida.

Un beso, Leonor.

*L* dijo...

Cielos santo, Juan Carlos!!! No te puedes ni imaginar lo que me ha gustado tu relato, tanto por la chicha (trama y personajes) como por la limoná (estilo).

Thanks!!! :D

Besosssssss.

Carmen Andújar dijo...

Hay gente pa to, amigo. Graciosa historia, y gran paciencia del joven ingeniero para explicarle al pobre paleto para que servía un teléfono.
Me he divertido
Un abrazo

ana dijo...

Buenísmo, desde luego hay cada uno....pero claro, antes todo nos soprenddía, imagina a las gentes más ignorantes o mayores de los pueblos recónditos de nuestra geografía.



Un abrazo.

casss dijo...

Eh... que no vale, que andes por ahí copiando diálogos, jajaj

JUAN CARLOSSSSSSSSSSSSSSSS ME OYES'''''?????? No hay caso, a mi no me da el mismo resultado que al Chacho.

Gracias por la risa!

besotes

Natàlia Tàrraco dijo...

Uyyyy, me descuido del besitoooo.

Valaf dijo...

jajajajaja, conversación cuidad hasta con el detalle del lenguaje. Muy bueno.

Saludos

Fabián Madrid dijo...

Me ha gustado la descripción de los dos tipos. Buen trabajo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es facil creer en el poder de la tecnologia, la capacidad de comunicarse. Pero tambien están las fallas. No es tan fcil creer que la tecnologia funcione en la practica como teoricamente se supone que debe funcionar. A veces los cables se cortan. y hay que esperar que se conecten. esperar y esperar.

Alfredo Cot dijo...

...no sé si sería el mismo pueblo y el mismo unicejo, pero en 1930, llevó mi madre una "arradio" a su pueblo y miraban por los ahujeros del altavoz para ver quién había dentro.

Tu relato, real como los personajes de Forjes. Me lo estoy imaginando y me lo creo a pies juntillas.

Un abrazo
Alfredo

Toni dijo...

El otro dia en el mercado dos señoras se pasaban una foto con whatsaap. La foto tardó décimas de segundo en llegar a su destino. "Ya esta aqui" dijo la receptora sorprendida. A lo que la emisora respondio "Claro, estamos tan cerca una de la otra". Ya ha llegado la telefonia sin cables en la que piensa tu ingeniero, pero la teoría sigue siendo más dificil que la práctica.
Les veo, a los personajes de tu relato,como en una película.
Un abrazo.

Lola Polo dijo...

jejeje, que bueno, ha sido como ver una película de Paco Martinez Soria. Realmente el no necesitaba el teléfono y nosotros cuando no lo tuvimos tampoco y fíjate ahora que no podemos vivir si el.

Un abrazo

Lola

Anónimo dijo...

el otro día, vendimiando, veía a unos tipos pìntar los postes esos de alta tensión...por cierto, qué agilidad, juan carlos...y qué miedo el mío...bueno, el caso es que me recordé de cuando allá en los tiempos de carracuca los de mi pueblo eran contratados pàra poner sobre el suelo o para elevar por sobre el suelo esos mismos postes...me pregunto yo ahora si esos tipos de mi pueblo no reaccionarían como el prota de tu relatato, es decir, que le preguntaran al jefe si aquello sería capaz de llevar muuucchhha luz a...no me extrañaría nada de nada..
medio beso.

Sindel dijo...

Maravillosa escena, con todos los detalles que tiene que tener magistralmente contados, y ese vocabulario que usaste, me divirtió mucho.
Seguramente que eso ha pasado en algún lugar, y que visionario ese ingeniero, pero menos mal que se ha callado, porque ya bastante con lo del cable.
Un placer leerte Juan Carlos.
Un abrazo.

Maria Liberona dijo...

jajaja... muy entretenido relato, me hiso mucho reir el leer este relato, muy bueno

Luis Rodriguez dijo...

Hilarante y genial, me destornille de risa, jeje. Menos mal que el ingeniero no comentó su predicción acerca de lo inalámbrico sino estaría hasta la actualidad explicando. Saludos

Pepe dijo...

Relato llano, sencillo, coloquial, costumbrista. Evidentemente no eran conscientes de lo necesario que llegaría a ser en sus vidas. La necesidad de comunicación a larga distancia ya existía anteriormente aunque fueran reacios a manifestar que existía. El teléfono vino a cubrir esa necesidad. Lo malo es que la necesidad se ha convertido en adicción. Tanto que el sentido común debería poner veto y límites al abuso que de el hacemos.
Un fuerte abrazo.

Gastón Avale dijo...

mejor que ni lo haya comentado a ver si el otro se enojaba mas! jejeje... que bueno relato, sobre todo tuviste ingenio para escribir las conversaciones... y a mi se me vinieron voces muy graciosas al leerte... eso me encanta. un abrazo!

rosa_desastre dijo...

Esta secuencia, tu relato, sucedió antes de que construyera la centralita donde trabajaba mi Usebia. Puedo verlos, cavando al sol con sus camisetas de tirantes dudando mucho de la utilidad del invento....¡ay si mi abuelo levantara la cabeza!
Un besazo

Tyrma dijo...

Acertado y muy divertido,m Juan Carlos.
Me ha encantado.
besos

ibso dijo...

Aunque tu relato está escrito en clave de humor, tiene un pozo de esa sabiduría sutil de los que creemos "ignorantes" y que con sus preguntas y conclusiones dan claves (a quién las quiera interpretar) de un mundo mucho más real y lógico, mucho más humano y cercano.
Un abrazo

Cristina Piñar dijo...

Muy divertido, Juan Carlos. Si le llegan a decir a esos dos que en el futuro aquellos aparatitos iban a funcionar hasta sin necesidad de cables no se que habrían pensado. Un beso.

Juji dijo...

¡Lo que me he reído! jajajajajaja. Lo mejor es que conversaciones de esas, se darían por doquier por aquel entonces.
Buenísimo.
Muaks!