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¡Felices Navidades!

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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Una mirada retrospectiva




Las miradas retrospectivas nos llevan a plantearnos muchas dudas del tipo si hubiera hecho esto, si no hubiera hecho aquello.

Pero es que como dijo John Dos Passos, Somos libres: libres como las barcas perdidas en el mar y como dijo María Liberona en su primer poema de la semana pasada: La vida es una gran obra de teatro que no admite ensayos.

Y no podemos, hacer lo que Quique San Francisco en la genial película de José Luis Cuerda “Amanece que no es poco”, que intentaba cambiar el personaje.

En la vida hay que apechugar con el personaje que nos toca. Atractivo o no. Capacitado o discapacitado, como con las decisiones que se toman. Como dice el refrán castellano, a lo hecho, pecho.

A veces, del pasado llegan sentimientos de culpa, destructivos para quienes los sufren y carentes de sentido: el remordimiento es ineficaz.

De ahí esta reflexión  que no sé si puedo llamar micro::

            MIRANDO A LOS OJOS AL SENTIMIENTO DE CULPA

          La culpa llevaba muchos años persiguiéndole. Hasta el agotamiento. Un incesante  martirio.

        Aquel día, sacando fuerzas de su propia debilidad lo afrontó, Se encaró con ese sentimiento, para pedirle explicaciones por esa despiadada persecución.

             Y ese sentimiento, incapaz de responder, se desvaneció.

            Y es que un sentimiento de culpa, como cualquier acosador, tiene menos fuerza moral que quien que lo afronta.



Más relatos sobre miradas retrospectivas, aquí, 
en el blog de mi muy querido amigo Pepe.             

22 comentarios:

casss dijo...

Excelentes tus citas y mucho mejor tu micro. Es que la culpa es lo peor que nos inculcan y lo más difícil de erradicar, pero cuando lo logramos... qué liberación. Hay un libro de Marcos Aguinis, El elogio de la culpa. Me gustó mucho cuando lo leí, es que en realidad a veces por liberarnos de la culpa, olvidamos algo que sí debemos tener: responsabilidad.
Enfrentar nuestros miedos, nuestros errores, nuestros si hubiera hecho... o dicho... es necesario para respirar flojitos con el alma liviana, pero claro...no es tarea fácil, una cosa es decirlo y otra poderlo hacer.

Un fuerte abrazo al chico de la gorra.

Leonor dijo...

Qué difícil es encararse con uno mismo, la culpa nace y permanece en nuestro interior, a veces latente y otras amenazante, pero es imposible arrancarla porque tiene fuertes raíces. Lo único que podemos hacer es intentar no despertarla.

Me ha gustado tu micro, aboga por una fuerza interior sin contaminantes.

Un beso, Leonor.

Pepe dijo...

En tu entrada, mi querido amigo Juan Carlos, está presente una certeza: No podemos cambiar lo que hemos sido, tampoco lo que somos. No podemos cambiar nuestras acciones pasadas aunque hayamos errado. Como bien dices, afrontar un sentimiento de culpa, ayuda a su desvanecimiento.
Gracias por participar.

Teresa Oteo dijo...

Bueno amigo güevero, cuánta reflexión esta semana! Lo que está claro es que hay que apechugar, "arrostrar el lastre y seguir viviendo" que dijo Kipling, pero el sentimiento de culpa no nos lo quita nadie y carcome por dentro y pesa como un losa,pero no podemos cambiar el pasado ni lo que somos o en lo que nos hemos convertido, ahora, como tú dices fuerza moral...poca.
Muchos besos exgüevero gruñón.

Pepi dijo...

Claro que lo puedes llamar micro, y además de ser un excelente micro-relato, tiene muy buena moraleja, no hay nada mejor para vencer al miedo que enfrentarse a el, como muy bien narras, se desvaneció. Me encantó, lo dicho, ya soy fans de tus micros. Un abrazo.

Lupe dijo...

Hola, Juan Carlos.

¡Como envidio cuando leo esos Micros que escribis! Y tan suculentos...

El reconocer una culpa, y más en los tiempos que corren, demuestra una fuerza moral a tratar de imitar. También ayuda a seguir encarando el futuro.

Un placer leerte.

Te dejo un abrazo.

Lupe

Neogéminis dijo...

La culpa suele crecer a medida que pasa el tiempo, nunca desaparece o se diluye...sólo quizás con un gesto de grandeza proporcional e inverso logra rescatar de la memoria la vergüenza para transformarse en piadoso recuerdo.

Un abrazo.

censurasigloXXI dijo...

Cuando siento sentimiento de culpa y miro hacia atrás, siempre y recalco siempre, me doy cuenta de que sabía que estaba tomando la decisión equivocada cuando la tomaba. Luego, pues arreando con la responsabilidad porque ya no hay remedio...

Un abrazo y cafelito para todos.

Susurros de Tinta dijo...

Eres un filósofo que lo sepas, en un relato tan corto has expuesto a la perfección en que consiste el sentimiento de culpa y como afrontarlo, el final es tan genial que se quedará rondando mis neuronas varias horas o días, ya lo verás, miles de besossssssssss

Cristina Piñar dijo...

Ya he leído muchos relatos de este jueves y de momento tú eres el único que ha dado un enfoque diferente. La mayoría de los textos son una mirada al pasado en clave positiva, gratos recuerdos de la infancia y cosas por el estilo, pero tú, tú has tratado un tema sobre el que merece la pena pararse a reflexionar. Cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que no todo lo hemos hecho bien, y hay culpas con las que cargamos y cargaremos toda la vida. Lo bueno, al menos, es saber reconocerlas, ya que, como bien dices, "a lo hecho, pecho". Últimamente estás que te sales con estos micros, ¿eh? me gustan. Ya sabes, lo bueno, si breve, dos veces bueno. Un beso.

José Vte. dijo...

Como bien dices, amigo Juan Carlos, no podemos cambiar nada del pasado, las decisiones son las que son, hayan estado acertadas o equivocadas, incluso todo aquello que el destino nos ha tenido a bien otorgar, queda ahí, inamobible. Debemos de ser consecuentes con nosotros y con nuestras decisiones y por supuesto asumir lo que somos y como somos, no toca otra.
Esa al menos es la teoría, la practica a veces es algo diferente.

Buena reflexión.

Un abrazo

Mar dijo...

Hay que apechugar con el personaje que nos toca y con las circunstancias que a cada uno nos tocan. Y algunas son difíciles, drámaticas...y sin embargo ¿que se puede hacer ante eso? A veces poco o nada, depende.

Buena reflexión nos dejas.


Bss.

Carmen Andújar dijo...

Es verdad que el sentimiento de culpa es lo peor que hay, encararlo es muy dificil y olvidarlo tambíén. A veces llega un momento que desaparece y acaba por desvanecerse.
Buena refelxión.
Un abrazo

Encarni dijo...

Pues no se te da mal ensayar con los micros, a veces la culpa puede parecer pequeña pero el trasfondo es en muchos casos bastante grande. La culpa siempre exigue perdón, aunque en último caso sea el perdonarse a uno mismo por los errores cometidos.

Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

Asumo que al guión de mi vida le sobran unos cuantos renglones, que la improvisacion no me lleva al aplauso y me escondo entre bambalinas y dejo que la culpa me suplante.. pero a partir de hoy, despues de leer tu reflexion, no volvere a bajar la mirada, voy a plantarle cara.
Un beso
















Sindel dijo...

Genial de principio a fin, las citas, el refrán, la manera en que desencadenas en ese final que me deja sin palabras. Magistral Juan Carlos, cada vez que te leo me quedo con la boca abierta ante tu inteligencia.
Un abrazo enorme.

Maria Liberona dijo...

no podemos cambiar lo que somos o lo que hemos sido en el pasado solo tal vez aprender de ello ... y lo que realmente somos hoy en el presente lo somos tal vez por aquel pasado

Maria Liberona dijo...

Muchas gracias por nombrarme en tu relato y recordarme un honor en verdad

Matices dijo...

Reconocer un culpa interiorizando una reflexión ante lo hecho o acontecido es la mejor medicina para la conciencia... Sigue por esta línea... buena reflexión

Besos!!!

San dijo...

Me gusta Juan Carlos ese plantarle cara, buena reflexión, buen micro. Mejor encarar y a lo hecho pecho.
Un abrazo compañero.

Tyrma dijo...

"libres como las barcas perdidas en el mar" me dicen tanto tus palabras, las encuentro tan profundas esta noche. Pienso, seguiré pensando en ellas, seguro que descubro mil matices diferentes...ya te cuento.

Buen micro, escueto, reflexivo, profundo. No hacen falta más palabras, Juan Carlos, describes la culpa a la perfección. Personalmente creo que es mal compañero de viaje, pero existe, y sí, como casi todo, se desvanece si le miras a los ojos.

Me ha encantado, amigo.
Un beso.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Recuerdo esa pelicula, ese era uno de los mejores personajes, junto con el borracho que se duplicaba y el hombre brotado de la tierra.