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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 31 de mayo de 2012

Este jueves un relato: en la quietud de la noche

Esta noche, una canción de quitarse el sombrero para acompañar la narración:
Sir Elton John: Tonight.


En la quietud de la noche

La noche está quieta. El viento no, sopla tenue y continuamente, desde el interior hacia el mar. Mi cuerpo lo recibe de cara y con agrado. Y mueve ligeramente su cabello, dando dinamismo a su belleza.
Se huele humedad.
La negritud de la noche la mitiga una luna en cuarto, creciente o menguante, no lo sé, la luna es mentirosa, pero estoy tan a gusto que no me interesaba interpretarla. Basta sentirla. También vulneran la negritud diversas suaves luminarias, no más de las necesarias para ver la mesa, los platos … y especialmente, verla a ella.
¿Marco idílico?
Sí.
Un marco idílico en que cada uno degustamos nuestro lenguado Meunier, al ritmo suave de la música de violines que flota por la amplia terraza del restaurante.
Mi mirada, seguramente intensidad y fascinada ante su sonrisa, el brillo en los ojos, provoca que ella, como queriendo evadirse, dé un trago del vino rosado con acertada coquetería.
Demoramos catar el postre, dejándonos vivir en la magia del momento como la gaviota deja su vuelo al pairo de los vientos.
Nuestra conversación está repleta de coincidencias, de sensaciones compartidas. Como seres incompletos que han encontrado su complemento.
El tiempo del restaurante llega a su fin, acompaño su paso tocando su hombro, su talle; sintiendo como ella toca mi espalda, mi cintura y como, cuando bajo nuestros pasos cruje la gravilla del parking, me toma de la mano.
De vuelta a casa, nos cruzamos con un coche en que una parejita viaja en busca del placer que obtendrán sobre el acogedor frío de la arena, mientras el rugido del mar acalla los gemidos del placer que se concederán.
Dentro de la ciudad, un semáforo pauta nuestro camino y mi mano avanza hacia ella, que la retiene con la suya, para terminar ambas, unidas, sobre su muslo. La beso y siento la suavísima rugosidad de su lengua en la mía, y cómo ambas se enzarzan en un jugueteo deliciosamente simple, sencillamente perfecto. Y un pitido anuncia que es momento de continuar el viaje.
Vemos jóvenes que caminan en grupo, como horda que busca enemigos de los que carecen. Dispuestos a inventarlos.
Y un nuevo semáforo, otra luz roja que nos retiene y contemplamos en silencio intensas luces en bucle, unas azules, otras anaranjadas, que evidencian que la lotería de la noche no ha tenido compasión con alguien.
La luz verde da vía libre a nuestro proyecto. Continuamos hablando del pasado y pensando en el inmediato futuro.
Aparcado el coche, un chico que vomita en un alcorque sin árbol. Ella se le acerca y él miente que todo está bien, marchando con unos pasos (y una dignidad) que dan tumbos.
Entramos en casa, cerrando la puerta que nos aislarnos de esa noche, noche que igual que a nosotros nos ha sonreído, ha sembrado placeres y derrotas, calamidades y lecciones, ha afianzado lazos o ahondado en soledades.
Noche a la que nos abandonamos con tanta obediencia a las leyes de la naturaleza como lo es la caída al suelo de las prendas de las que nos vaamos desprendiendo.





Más visiones de la noche quieta (o inquieta) en el mundo deliciosamente jazzy de Neogéminis.

27 comentarios:

Juji dijo...

Que belleza, Juan Carlos. Se lee en un susurro, a ratos con sabor a caramelo y otros, con sabor de amargo limón. Un vuelo perfecto por las letras: "los jóvenes que caminan en grupo...", "...luces que evidencian que la lotería...".
Mmmmmm un placer.
MUaksssssss.

Natàlia Tàrraco dijo...

Delicado e intimista paseo por la noche, cogidos de la mano y por la cintura, los amantes y el entorno en la noche que huele a mar y la luna lo que sea, menguante o creciente.
Atento paseo, jóvenes, ambulancias, sucesos y vidas que describes en la semi oscuridad, con palabras sencillamente bellas.
Me ha gustado este paseo nocturno lo he paseado a gusto, lo he degustado. Besitoooos.

censurasigloXXI dijo...

Ese es el secreto oscuro de la dama nocturna, que a cada uno ofrece lo que busca o muestra lo que más teme, para eso tiene un manto de sombras que nos envuelve...

Gracias por este relato.

Beso a los dos.

mariajesusparadela dijo...

Es que hay momentos en que es una delicia obedecer...a la naturaleza.

Teresa Oteo dijo...

Precioso el relato y pasear contigo de la mano por tu noche un lujo y un placer.
Me ha encantado.
Un beso.

G a b y* dijo...

Tu texto... una maravilla! Cómo la noche se va dando, sin retener ningún detalle, rica en sensaciones, en descripciones visuales, y que termina desnudándose para entregarse entera...
Realmente te felicito por esta "noche compartida", acompañada además, de muy buena música!
Un beso al vuelo:
Gaby*

José Vte. dijo...

La noche es sobre todo de los amantes y para los amantes. Un relato magnífico Juan Carlos, lleno de sutilezas y de deseo. Creo que casi todos hemos vivido algún momento parecido al que narras, y por eso se siente cercano.
Me ha gustado mucho.

Un fuerte abrazo

gustavo dijo...

qué describimos, la noche y sus variantes o el amor y su quizá no variante? ambas cosas, gustavo...
describimos lo que te quiero y lo que me quieres, describimos un mundo de amor basado en escenas comunes, pero escenas que nos absorben en una burbuja transparente, pues veo o veos el discurrir rutinario de la noche...un borracho, un enfermo, una pareja que se va a mar en la playa...el macánico rojo de los semáforos...pero, al final, nos quedamos en la burbuja, buscada, sugerida, ansiada...
y olé¡¡¡
medio beso, juan carlos, el describidor de la burbuja amatoria y de las estrellas fugaces de la realidad.

Carmen Andújar dijo...

Describes muy bien la noche de los protagonistas y las otras noches que viven los personajes con los que se van encontrando.
Un relato que nos hace vivir el mundo en imágenes.
Un abrazo

El Alma de Venus dijo...

La noche tiene tanto de fantasia, es tan bello leer como pasean el amor los amantes, como se cobijan en la oscuridad, y consigen aislarse de todo lo que les rodea,
quiza por eso se dice que la noche es de los amantes,muy bonito relato
amigo Juan Carlos, besos

San dijo...

Me gusta tu noche Juan Carlos, paseada con calma, noche serena en la que todo tiene vida, hasta las luces que la alumbra. Si, me ha gustado.
Un beso.

Leonor dijo...

Recuerdo noches como la que has narrado, disfrutando una cena y un buen vino, pero con el nerviosismo y las ansias por llegar al momento de la intimidad, cuando solos se abandonen al placer. Cuando la noche quede fuera y ellos se refugien el uno en el otro.

Neogeminis dijo...

Si se tienen aún la magia de noches como esas, el amor que se ha construido ha logrado vencer rutinas y desgastes...es sólido y definido, pero también romántico y embelesado...

Hermoso relato!

un abrazo.

Pepe dijo...

Perfecta descripción de un amor ma duro, sereno, adulto y no por eso exento de deseo, de dos personas que disfrutan la noche en compañía, o mejor dicho, disfrutan de su mutua compañía tambien durante la noche.
Un abrazo, Juan Carlos.

Marta C. dijo...

¡Cuántas noches diferentes estamos escribiendo! Tantas como escritores somos. Cada uno tiene su particular visión. Tu paseo por esa nocturnidad citadina, con sus secretos y sus placeres. El placer ha sido mío. Besos.

Matices dijo...

La noche sosegada compartida y entendida con amor, aunque inquieta marca sus tiempos y sus momentos con una cadencia diferente a la de otros años y no por eso pierde si no gana.
Me gustó pasear esta idílica noche y la música (es que el jazz tiene su cosa...)
Besos

Encarni dijo...

Ayyy me ha encantado este paseo por la playa, hace tiempo, como un millón de años que he tenido paseos cómo este. Una bonita noche, si señor.

Un abrazo.

Sindel dijo...

Una noche enteramente maravillosa con ese broche perfecto de sensualidad al que invita el tema.
Un abrazo.

Alfredo Cot dijo...

Una noche tan real y apetecible que dan ganas de pedir la vez... "¿El último por favor, para lo de las noches perfectas?"

Amorosa cadencia de instantes, ordenados con la riqueza de matices que te caracteriza.

Abrazos

Cristina Piñar dijo...

¡Que bonito, Juan Carlos! Me lo he imaginado todo a la perfección y me ha gustado mucho el contrastre entre la noche que esa pareja está viviendo y todo aquello que van encontrando por la calle. Un beso.

Cecy dijo...

Es una noche que enamora desde las primeras palabras, y como un rico perfume te pasea, por distintas situaciones sin perder el juego entre los enamorados.

Lindisimo.

Un abrazo.

Manuel dijo...

Una noche completa, todos los ingredientes paso a paso reflejados. ¿Quien dice que la noche esta quieta?
Un abrazo

CAS dijo...

No será para esto que se inventó la noche?

Tu relato por lo pronto, me lo hace creer y me dispara mis propios sueños de que así sea.

Un gran abrazo juevero.

maria jose moreno dijo...

Tu noche me reconforta, nada que ver con mi insomne hipocondriaco mío. Esas noches habituales, rutinarias pero tan cargadas del brillo de la conspiración entre dos que se aman.
Besitos

SIMPLEMENTE DULCINEA dijo...

Una noche más para disfrutar, para pasearse de la mano por la vida, para sentir que se forma parte de un todo pero que, tras cerrar la puerta, sólo son dos dispuestos a dejarse la piel enganchada en cualquier esquina de esa noche que sólo a ellos, en esos momentos, les pertenece.

Mari Carmen Polo

Any dijo...

Noche romántica, perfectamente enmarcada por la descripción del lugar y los personajes que la pueblan a la vez que la pareja central.
Ojalá la vida les regale muchas mas de esas noches, perfectas.
un abrazo

V.Nas dijo...

Sencillamente una delicia... me has hecho evocar .......

Gracias

V.Nas