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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Este jueves, un sueño


… y entonces Dios me dijo:
- Quédate un rato en mi puesto. Sé que lo deseas – y ante mi asombro, explicó –Este es mi observatorio, es como un aleph (1). Aquí puedes ver lo que ocurra en cualquier punto del universo. Pedro te ayudará si tienes alguna duda. Recuerda que no debes tocar nada.

Y me quedé allí, en el puesto de mando de Dios. Increíble, algo así como el Google Earth pero con total definición, llegando al interior de las viviendas, al subsuelo y todo en tiempo real. Fui recorriendo el Mundo, fascinándome con todo lo que veía, ansioso por ver más y más, tremendamente excitado, hasta que escuché un grito.

- ¿Qué has hecho? – Dijo Pedro.
- Nada, solo mirar.
- Has tocado ese botón verde, ¡Púlsalo otra vez! ¡Ahora mismo!
Lo hice y él solo preguntó donde estaba mirando.
– El centro de Helsinki.
- Menos mal, no será tan grave. Ten cuidado, cada uno de esos botones desencadena una desgracia.
- ¿Qué he hecho?
Y dirigió la imagen a una pantalla de televisión:
- Buenos días, Televisión Finlandesa informa del extraño suceso ocurrido hoy en el centro de Helsinki, donde durante un minuto han llovido serpientes. Como lo oyen, una lluvia de ¡serpientes! La situación está bajo control, se ha acordonado la zona y los servicios de emergencia confían haber retirado todos los reptiles antes del anochecer.
- La plaga de serpientes. – Dijo en tono serio.
- Lo siento, debí pulsarlo sin querer. – Me alejé del panel de control y pedí a Pedro que me explicara como funcionaba todo. Él dijo que llevaba poco tiempo, solo dos mil años y fue explicándome posibilidades.
Hablamos mucho, y de pronto le propuse una idea ...
Dios volvió dispuesto a continuar con su labor y con gesto serio me dijo:
- Sé lo que has hecho.
- ¿Lo de las serpientes? – Pregunté tímidamente.
- No. Lo otro.
- No pude resistirme, ¿hice mal?
- Sabes que sí. Me has defraudado. Nunca debí confiar en ti.
En la Tierra había una actividad frenética. Infinidad de aviones de carga salían con dirección sur, había atascos de camiones cargados, viajando desde el centro hacia las afueras. Y la gente parecía feliz.
Mi sorpresa se tornó primero en sonrisa y enseguida en sonora carcajada.
(Mi imagen, riendo estruendosamente, se va empequeñeciendo al tiempo que la cámara que me enfoca sube, girando suavemente, hasta llegar al cielo).
Allí Dios recrimina a Pedro por haberme ayudado. Éste, cabizbajo, asume la reprimenda y se extraña de que Dios no deshaga nuestra travesura.
- Es que es algo que hace mucho, mucho tiempo tenía ganas de hacer, pero no puedo. Y ahora, veo lo que está ocurriendo y me gusta tanto que no me apetece cambiarlo.
Desde entonces todos los humanos continuamos con ese dispositivo que transforma la codicia desmedida en solidaridad activa.


(1) Aleph, en la idea que describe J.L. Borges en su cuento El Aleph.

Otros sueños alli donde tres puntos, para no hablar más, lo dicen todo: . . .

lunes, 24 de diciembre de 2012

Este lunes una propuesta: Deseo



Para dar color al lunes, Natalia nos propone formular un deseo. 

El mio es que el sol, emergiendo de nuevo desde el mar, vuelva a imponerse sobre las tinieblas en que vivimos. Que ese sol sea nuevo y traiga, desde ese final del mar, otros valores, otros modos de vida.

Y por supuesto, deseo que todos mis amigos paséis unas muy felices fiestas y también muy felices días laborables, aunque sean lunes. En ellos y con el granito de arena que cada uno aportemos, tal vez consigamos que salga el sol.

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Y qué te cuento?



El nombre de este blog está tomado de una frase hecha que contiene la palabra cuento, ya que la intención era dedicarlo exclusivamente a relatos de ficción.

En esa frase se sugiere la intención de ser versátil. Es un blog en el que no existe una intención determinada, sencillamente escribir con libertad, que las letras fluyan como agua, inventándose su curso sin condicionantes.

La imagen, siempre de aves, que representan la libertad, pues, como escribió Leonard Cohen: “Como un pájaro en el cable, como un borracho en un coro nocturno, he tratado, a mi manera, de ser libre”.

Y bajo esas premisas contarte, querido lector, con la apariencia más real o coherente posible, algo que nunca ocurrió ni en el México precolombino ni en la URSS, ni la vieja Albania ni en mi barrio madrileño, ni ahora ni hace mil años. Desde la objetividad de un ave o la subjetividad de una mujer enamorada, desde la perspectiva de una araña o la de un trompetista.

Cualquier cosa. 


Y aquí,en este enlace del acogedor Juliano, otros amigos explican el nombre de sus blogs.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Delicadeza

Si hemos de hablar de delicadeza, creo que la que pone Ben Folds en esta canción, de la BSO de Over de hedge o, en castellano, Vecinos invasores, es una buena muestra.

Muy feliz lunes a todos.




miércoles, 12 de diciembre de 2012

El influjo de Mercurio



Vender. A eso me dedico.

No es fácil. Ni es solo cuestión de tener un buen catálogo. El que yo ofrezco es el mejor, pero no lo llevo solo por ser quien soy, ni por ser tan mona. Es el que me he ganado. Subrayo: GA-NA-DO.

Empecé colocando bisutería, pero estoy bendecida por Mercurio, el dios de los comerciantes, de los habilidosos, de quienes tienen don de palabra (y si, vale, también el de los ladrones, vocingleros y mentirosos).

Mi técnica es simple, natural. Ofrezco un producto para generar en mi interlocutor un deseo. Dejo que reflexione, consulte con su pareja si la tiene, consigo misma si no la tiene y sutilmente fomento ese deseo.

A veces hay que tirar de ingenio, crear expectativas. Cuando tengo delante una pareja les hago ver que una joya es la representación de su amor. Ellas se lo creen. Ellos no, pero creen que regalando una joya obtendrán todo de ellas (todo o simplemente eso, ya sabeis). Es cuestión de sugerir, para que cada cual caiga en la red que tiendo. Sin guerras, ni luchas. Mi triunfo es el triunfo del amor.

Cuando vendo una joya a una pareja, el obtiene a su chica, ella se siente amada y yo … cobro mi comisión.

No me emocionan mis ventas: los dioses carecemos de emociones, solo las representamos. Para padecerlas y gozarlas están esos mortales, los compradores.




Por emejota y jotacé / jotacé y emejota.



Más relatos a cuatro manos sobre la propuesta "SE VENDE" en la tienda de San.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Propuesta del lunes: germinar.


No es una imagen sobre algo que germina, es una foto mía, algo chapucera (veréis mi mano por ahí), en la que traté de mostrar la flor después del plástico,la resistencia de la naturaleza tras lo artificial.

Un apunte: ninguna flor resultó dañada para tomar esta fotografía.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Venezia, 25 a 28 de noviembre de 2012



Comparto un resumen de algunas de las imágenes que disfruté en Venecia. Poco tiempo pero un completo placer. 

Ambientación musical: fragmento del ballet Romeo y Julieta, de Chaikovski, en la versión de Emerson, Lake & Palmer.



jueves, 29 de noviembre de 2012

A la luz de aquellas velas




Grupos de velas improvisados en plazas nos ponían el corazón en un puño.

Lo de aquella mañana había sido una barbaridad. Yo me había despertado con la TV y me espabilaba escuchando las noticias. Esa me hizo saltar y sentarme en la cama escuchando incrédulo.

Habían estallado bombas en trenes de cercanías en la estación de Atocha. Daban cifras de víctimas que crecían y que, conociendo el lugar temía, parecían muy bajas.

Siempre nos dijeron que la mejor respuesta a las provocaciones era continuar nuestra vida normal. Así que ahogando rabia, soportando las zozobras de la incertidumbre, fuí, como tantos, como todos, a trabajar.

A lo largo de la mañana se fueron conociendo detalles. Habían estallado bombas en la estación de Atocha, en la del Pozo del Tío Raimundo, en la de Santa Eugenia y en la calle Téllez, en la entrada a Atocha. Las cifras de víctimas crecían escalofriantemente.

Por la tarde tenía dos reuniones. Acudimos quienes debíamos, incluso dos personas que estuvieron a aquella maldita hora en el lugar atacado, que no querían o, más bien no podían, hablar de ello, solo querían hacer su trabajo y pasar página.

Con el corazón encogido como una uva pasa contemplaba los diversos altares improvisados, homenajes anónimos y plurales a quienes sufrieron aquella barbaridad, inmerecida e ilógica.

Con el sentimiento guardado, no mitigado, sin intentar entender esa barbaridad, haciendo oídos sordos a explicaciones de políticos necios, sencillamente seguimos adelante.

 

En su recuerdo.




Más velas en el candelabro de Encarni.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Crónicas de la muerte dulce


Crónicas de la Muerte Dulce

Mi amigo José Vicente, autor de los blogs Ya que digo y El sueño de la colina , planteó este pasado verano una iniciativa para escribir relatos basados en un planteamiento común, que se puede leer en esta presentación.

La iniciativa al parecer está ya cerrada. Con mi habitual puntualidad, llegué al día siguiente del establecido como último, pero José Vicente, con toda su generosidad lo aceptó e incluyó.

Podéis leer en este enlace mi participación, si bien recomiendo leer en el siguiente enlace el relato completo. 

Como avance, mi aportación se titula ¿solo una mosca muerta? y la imagen que la ilustra es la siguiente.


Me siento honrado y feliz de haberme unido a ese proyecto, en el que además del promotor, participan otros cuantos interesantes escritores.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Arte paralelo



Vale, arte paralelo puede ser la fotografía con móvil. Así que ahí van unas fotos de Aranjuez vestido de amarillo-otoño, ¿valen?



Más muestras de arte paralelo recopiladas en el blog de Gastón


lunes, 19 de noviembre de 2012

Una imagen con ternura


Siguiendo la convocatoria que nos ofrece Natalia, desde su imprescindible blog IMAGINAR, a continuación una imagen que me resulta tierna:






A ver que os parece, personalmente me hace caer la baba ver a mi Nano colocando todos sus muñecos con detalle y estudiar la formación con mirada perfeccionista.
Que nadie piense que es un ejército, es su colegio.
¿Tierno?

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Uno de tres, o mejor, tres en una.




La tragedia de la marioneta fue perder el oído. Sin poder escuchar los gritos de los niños, tenía que resignarse a confiar que las manos del titiritero le guiaran hasta encontrar al lobo.

Humo detrás del cristal de la furgoneta. Eso ve, poco escucha, maldita sordera. Y siente el traqueteo del vehículo a gasoil, que atasco tras atasco, va dejando atrás la gris ciudad para discurrir entre campos amarillos.

Quimeras del tiempo ido llenaba las conversaciones que se escuchaban allí, en el jardín de la residencia “Sin tus manos”, exclusiva para marionetas jubiladas.




Más relatos disparados desde alguna de las frases sugeridas, en el blog de Neogéminis, que celebra su cumple-entradas ¡Felices mil! ¡Y que cumplas muchas, muchas más.!


Una recomendación, una genial película sobre la tragedia del titiritero : "Cómo ser John Malkovich".



martes, 6 de noviembre de 2012

Seis minutos y volvemos .... o no







Monk alinea los palos de golf, colocados a lo loco en la zona común del club social, en espera del dictamen del CSI. 

Brian, el perro, trata de calmar otro ataque de furia del bebé del Family Guy, mientras los gangsters pretenden detener  a los muertos caminantes con ráfagas de metralleta y poco éxito. 

Si la nave Enterprise, llega a tiempo, los gansgters buenos triunfarán. Si no, los zombies devorarán a la familia Soprano e incluso a Homer Simpson. 

En el laboratorio hay novedades: 

- Mirad, hay restos de plomo en el hígado. - Dice traviesa la chica de las coletas de Navy. 

- Lo que confirma que House falló en su diagnóstico – Se atreve a decir con voz ingenua y cuerpo desmesurado la protagonista de Entre fantasmas, mirando fijamente hacia donde no hay nada. 

- Una vez más – Apostilla apesadumbrado Malcolm, el hermano mediano. 

- Demasiadas pastillas – Sentencia, frio como el hielo ( o el helio) Spock 

En medio de esa incertidumbre, la luz de la TV cambia, me abstrae del mundo soñado y anuncia: 

SEIS MINUTOS Y VOLVEMOS

Mientras miraba un interesante anuncio sobre las ventajas de la fibra para ser puntual, el teléfono suena: 

Ella me dice: Te espero en Torrelodones, calle Bob Esponja número 15. 

- Ya voy – le dije, colgando el teléfono y pensando que en Madrid nunca se daría ese nombre a una calle. Aquí no se dedican calles a personas vivas.

Los de la TV tal vez volvieron en seis minutos. Yo no, así que nunca sabré  si triunfaron  gansters o  zombies, si se enrollan, de una vez por todas, la pareja protagonista de Bones o si Sheldon Cooper, el de Big Bang, obtiene por fin el puesto de trabajo del envejecido Spock.

Tampoco me importaba mucho ...



 (Ja, ja)


Otros relatos bajo la premisa Volvemos en seis minutos aquí, en lo del amigo Juliano.

miércoles, 31 de octubre de 2012

La Misa del Fin del Mundo



Un año más llega el Halloblogween. Como es tradición, lo dirige Teresa Cameselle, desde cuyo blog, al que se puede llegar a través de este enlace, recoge todos los relatos participantes.

Mi participación, a falta de tiempo, es una reedición, revisada y al que incorporo algunos detalles sugeridos en los comentarios que en su día me realizaron, especialmente los de Natalia y Verónica.


LA MISA DEL FIN DEL MUNDO



31 de diciembre de 999. El mundo se acaba.
La naturaleza ha venido anunciando su propio final. Lluvias torrenciales, inviernos eternos, difíciles de sobrevivir, plagas que arruinan cosechas. Es obvio que el mundo se está desmontando.
Gerbert de Aurillac, en su condición de Papa Silvestre II, oficia en Roma una misa en la que se espera la aparición de Dios para tomar a todos los asistentes a su merced y, conforme a sus códigos, condenarlos o absolverlos con efectos definitivos, eternos.
Los asistentes, estremecidos, contemplan, admiran, la enjuta figura del Papa, ese hombre versado en una incomprensible ciencia (¿o brujería?),  que, de espaldas a ellos y de cara al todopoderoso, a quien él y todos materializan en el inflexible Pantocrátor dibujado en el ábside del altar mayor. Gerbert, Silvestre, intercede como buen negociador, ante aquel con quien todos temen afrontar
El titilar de una estrella, cada ráfaga de viento, son entendidos como preludio de la irrupción divina.
En los últimos días, los exámenes de conciencia han sido la absoluta prioridad para los cristianos. Cada cual minimiza sus pecados y acentúa sus virtudes para abogar por su causa y ser absuelto en el Juicio Final. Se han perdonado deudas y afrentas. Se han pedido disculpas, ofrecido ayudas, alcanzado reconciliaciones. La limpieza de conciencia se ha hecho con total escrúpulo, restregando rugosos estropajos para que cuando llegue la hora final, el momento de rendir cuentas de una vida, estén tan inmaculadas como las de un bebé
El temor a esos monstruos del pecado, ogros malignos, esculpidos en los capiteles hoy tiene más sentido que nunca, hay quien cree verles cobrar vida y comenzar esa labor para la que fueron concebidos. - ¡A mí no! –grito de terror que se ahoga en muchas gargantas.
Silvestre, dominador de la religión, de la magia y de la ciencia, es también un excelente comunicador. Sus palabras están medidas y salen de su boca pronunciadas con un énfasis que hiela la sangre al más escéptico. Sabe que la atención de los congregados continúa centrada y concentrada en cada palabra que pronuncie, con ese acento que denota su origen francés, en cada gesto que realice. De quien nadie discute que es el mejor interlocutor ante Dios. O ante el Diablo, si es éste quien llega primero.
El estallido de un trueno es motivo de estremecimiento, pero no pasa nada.
Arrodillados, cabeza gacha, algunos tendidos en el frío suelo de piedra, los mortales esperan, no saben si con más impaciencia o miedo, la llamada sobrenatural que no llega, esa llegada del Dios a quien tanto han rogado, que tanto les ha decepcionado. Y miran al Papa, que no ceja en su discurso y cuya actitud no refleja su sentimiento, el mismo que el de cualquier mortal.
La espera se prolonga. Llega el cansancio y algunos se van acomodando hasta quedar dormidos. Y sueñan como hacen cualquier día. Y no pasa nada. Y poco a poco se generaliza la relajación. Solo el Papa y sus más cercanos acólitos resisten.
Y resisten hasta que el gallo canta, ignorante de que ha comenzado un milenio, al nuevo sol que aporta las esperanzas de cualquier amanecer, de cada renacer.
Y no ha pasado nada. La vida continúa. Los congregados van despertando. Las aguas vuelven a un cauce del que nunca salieron. Unos se sienten aliviados, otros defraudados. Algunos pretextan un error de cálculo. Muchos, ante el fiasco del juicio final se sienten impunes. Y las conciencias, que estaban impolutas vuelven a adquirir manchas y esta vez no hay una causa que motive limpiarlas.
Y la naturaleza humana vuelve a desarrollarse libre, salvaje, para mantener y desarrollar una sociedad cruel y desigual.



NOTA: Silvestre II fue un papa con profunda formación matemática, que entre otros méritos cuenta con el de introducir en Europa la numeración arábiga. La leyenda habla de su formación con druidas. Están documentados sus estudios de ciencias, especialmente de matemáticas en Al-Andalus. Fue una figura polémica, entre quienes le admiraban y quienes le consideraban aliado del diablo.

lunes, 29 de octubre de 2012

Llauts en la boira






Eran tiempos duros, ¿sabe? Sí, claro, aquí siempre se ha vivido bien, pero también hemos tenido que trabajar duro, será por eso por lo que hemos vivido bien - El hombre, de forma romboide, ancho en la barriga, menguante hacia cabeza y piés, había venido a mi encuentro y a hablarme.

Yo viajé en los llauts, laudes como dirían ustedes, esos barcos que bajaban por el Ebro hasta Tortosa llevando carbón, o lo que fuera, pero mayormente carbón. ¿Sabe? Era nuestra forma de vida. Una forma de vida dura


- Oiga, pero ¿cuántos años tiene?

Sesenta y dos, sesenta y tres en octubre.

- Debía ser Ud. muy joven, esta presa se construyó hace cuarenta y nueve años.

¡Claro que era muy joven! usted no sabe cómo era la vida entonces, en cuanto teníamos fuerzas para trabajar íbamos al tajo. A mi me tocó en un llaut, laúd en su idioma, esos barcos con los que bajábamos el carbón a Tortosa. Era un trabajo durísimo, ¿sabe usted? Unas veces tocaba remar, otras colocar las velas, pero muchas teníamos que bajar a tierra y remolcar el barco, tirando de él. ¡Imagínese!

- Me han dicho que del barco, aguas arriba, tiraban burros.

Ah, eso era en los llauts, laúdes, que dicen los castellanos, de las empresas ricas. Mi jefe no tenía cuartos para burros, éramos los operarios, que bien remábamos para bajar o para subir y, si el remo era complicado, nos hacíamos con las sirgas y tirábamos del llaut.

- Una aventura …

¿Una? ¡Miles! No sabe usted lo que hemos pasado llevando el carbón a la costa, miles de aventuras. Mire, una vez, espantoso, teníamos que tirar del llaut, vaya del laúd, contra corriente, estábamos por Miravet, con el suelo embarrado con ese barro que se pega a las botas y que hace que cada paso sea más complicado porque el pié pesa cada vez más; pues eso. Y solos yo y mi compañero Ramón, los dos más jóvenes, pero cada uno con dos cullons, com ha de ser, tirando del barco y lo movíamos ¡vaya si lo movíamos! Que llegamos a Mora extenuados y la tripulación nos pagó unas putas. Y oiga usted, derrengados que estábamos y cumplimos. ¡De sobra que cumplimos! – El brillo brotó en su mirada.

¿Y sabe lo que es navegar por esas tierras escarpadas de García? Menos mal que los capitanes del pueblo conocían el terreno, un forastero no lo habría logrado. Pero mire, moviendo las velas para no irnos contra las rocas y perder allí la carga el llaut, perdone, laúd y, a lo mejor, nosotros mismos en las rocas o en el fondo del río. – Dijo tras una pausa en la que me lanzó una mirada con pretensiones hipnóticas.


¿Y volver por allí arrastrando el llaud, leches, el laúd? Un traspié nos habría hecho caer por las rocas, habría sido mortal, pero remolcando el llaut, ¡Mare meua! No podíamos pensarlo, toda la fuerza era para arrastrar el barco y poca quedaba para fijarnos donde poníamos el pie … Un milagro, oiga usted, que no nos despeñáramos nunca.

Y mujeres, oiga … Éramos marineros con un amor en cada puerto. Tenía una noia en Xerta que, menuda era, la dona más apasionada que pueda imaginar. Con unas tetas como melones, pero melones buenos, de los de Gimenells, más ricas que los melones de Gimenells. Era mi favorita, pero no se crea que era la única. Había otra en Ginestar … a esa aún la veo a veces, se casó con uno del pueblo y … ya sabe, a veces recordamos viejos tiempos. Y es que conocíamos mujeres en todas las paradas, en Tortosa, en Mora, en Faió, en Vinebre, en Ascó, en Flix. Todas estaban locas por los marineros del rio y no era para menos, nuestro trabajo nos hacía tener unos cuerpos que las volvía locas.

Y ¿sabe? en aquel tiempo Ascó no era lo que es. Ni Flix, no señor, para nada. Ni había nucleares ni fábricas, eso ha venido con el progreso. Como aquí cuando llegó la presa. Se nos acabó lo de navegar. Una pena, era una vida dura, pero tenía lo suyo. ¿Sabe ud. cuánto orgullo sentíamos cada vez que llegábamos a casa? Cansados, pero satisfechos.

Luego con la presa había que buscar otra colocación, entonces entré en la mina Pilar, picador de primera y mire, hasta aquí. Con cincuenta años me jubilaron. Ya sabe, los años de mina cuentan como uno y medio en otro trabajo, son más duros. Pero no tan duros como los del llaut, del laúd, perdone usted, no l puedo evitar, me voy al catalán sin querer.

Y mire, perdone que no le cuente más, pero llega la hora de la cena y no quiero llegar tarde. Ha sido un placer hablar con Ud.

Nos despedimos. Él se fue con rumbo al pueblo, satisfecho por haber colocado su relato. Yo seguí paseando por el paseo fluvial, feliz porque el lunes tenía que presentar una historia y me la acababan de dar hecha.



NOTAS: Los llauts transportaban mercancías, especialmente carbón desde Mequinenza, aguas abajo del río Ebro. La foto muestra unos llauts fondeando en Mequinenza.
Las poblaciones que se citan en el texto son todas ribereñas del río, todas de la provincia de Tarragona excepto Faió (Fayón) y Mequinenza, que están en la de Zaragoza. Y Gimenells, población de la provincia de Lleida.
La aventura de la construcción de las presas y este medio de transportes fueron popularizadas mediante la novela "Camí de sirga", obra del escritor mequinenzano Jesús Moncada.

miércoles, 24 de octubre de 2012

El camaleón disonante






Hay quienes nacen para vivir la unanimidad y hay a quien la homogeneidad le revienta. Éste último era su caso. 

Entre los suyos era obligado el mimetismo, que a él le resultaba imposible.

Él justificaba su diferencia, en color morado, mientras todos los demás lucían el de la verde pradera.

- Disentir no es pecado - decía trasmutándose al azul celeste mientras los demás adquirían el rojo pálido de los ladrillos de una valla.

- Muchacho, tu vida será corta si no te amoldas - sentenció un viejo, que volvía a verdear en sintonía con el césped. - La supervivencia del camaleón se basa en no destacar, en pasar inadvertido. - Apostilló.
                                                                      
El coro de asentimientos se vio abruptamente acallado por un estruendo terrible que de golpe cesó. Un humano se acercó:

- ¡Un camaleón amarillo! Menos mal que te he visto, podría haberte destrozado con la cortacésped.






(Foto tomada de la revista Eroski Consumer. Hecha, según indica la revista, por Juan Manuel Rubio en La Viñuela, comarca de La Axarquía, Málaga).



Más coloridos relatos en nuestro peródico, The Daily Planet's Blogger

lunes, 22 de octubre de 2012

Una mirada excesivamente hermosa





UNA MIRADA EXCESIVAMENTE HERMOSA
  1. Un suceso
La mujer de la mirada incisiva está en el barrio. Lo sé porque Marcelo no recuerda nada más que haber mirado los ojos de una mujer, ojos de una tremenda profundidad y belleza, Desde entonces su conversación es errática, parece no ser capaz de enlazar debidamente sus pensamientos, coordinar correctamente sus movimientos.
Habla una leyenda urbana de una mujer con una mirada penetrante, emitida desde unos ojos preciosos y llenos de brillo que, cuando mira directamente a los ojos, alcanza una intensidad que puede producir incisiones en el cerebro cortando las conexiones neuronales.
He decidido no salir de mi tienda, y desde mañana cuando vuelva la chica que sea ella quien atienda a los desconocidos.
Entra alguien:
- Buenos días señora, ¿se le ofrece algo? – Digo, mirando unos ojos brillantes de una tremenda profundidad y belleza ….
Nada más.
            *          *          *          *          *          *          *          *          *          *            
            2. Su fundamento y consecuencias.
Desde niña comprobó que cuando miraba algo con interés, ese algo se rompía. Primero fue el juguete móvil que situaban sobre su cuna. Un día se quebró y sus brazos cayeron sobre ella, lastimándola.
Luego, en el colegio compañeros, amigas con quienes se relacionaba parecían quedar hechizados.
No fue consciente de ello hasta que conoció a aquel chico. Se sentía acariciada con su mirada, abrazada con su voz, hasta que ella le miró sintiéndose enamorada. En ese instante él dejó de tener expresión propia, voluntad.
Entendida la causa-efecto, comenzó a utilizar gafas de sol. Decidió no volver a mirar nunca a nadie. Hasta un día, ya pasados los veinte, que ante la absoluta ausencia de comprensión, forzada por su necesidad de amor, liberó su seductora mirada.
La frustración de ir comprobando como, uno por uno, quienquiera que le resultaba interesante cayera en la idiocia, no calmó, sino exasperó su necesidad y buscó, compulsivamente, alguien con quien relacionarse.
Fue una masacre.
Notar como el atractivo aspecto de aquel dependiente se dispersaba para nunca reencontrarse, marcó su alma.
Pudo ser que entonces pensara que nunca encontraría a nadie y recurriese a buscar el amor en sí misma.
O pudo ser que quisiera comprobar el fatal poder de su mirada, ese poder que la aislaba de por vida.
Aunque le hicieron la autopsia, tras recogerla inerte delante de un espejo, fueron incapaces de diagnosticar la causa real de su muerte: una sobredosis de mirada. Incisiva.