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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los jueves de 2011: parte general

Pues el año comenzó esperando a los Reyes Magos, como no podía ser de otra forma y no sé si fue porque lo pedimos, pero el caso es que nos trajeron historias calentitas. Más sosegados nos sumergimos para vivir una foto propuesta por María José (de las Morenas, diría el amigo) para, sin solución de continuidad, dictar sentencia. No nos debió quedar mal, porque nos premiaron con un beso, que nos dio fuerzas para integrarnos en el vídeo de dream builder, justo cuando llegaba la primavera y nos dedicamos a apreciar el encanto femenino de ella.

Estábamos ya en condiciones de formar una orquesta y dar un concierto, que muchos situaron en Viena, por lo cual, tal vez, pasamos a escribir por parejas, como en un vals, a cuatro manos.

Revivimos la historia y la radio de la noche llegó la hora de la comida y la digestión la hicimos en Portugal. De vuelta escribimos para demostrar que existimos, (con éxito, un alivio, existimos) y crecidos, compusimos con solo 125 palabras una historia para Cecilia, Sebastián y un animal. Por cierto, la pobre Cecilia salió bastante mal parada. Pasamos a la introspección, primero a conocernos mejor luego a mirarnos los piés y volvimos a mirar  al amplio mundo para introducirnos en otra fotografía, esta vez en una bastante bucólica propuesta por Wendy a través de Verónica. Nos embozamos en la capa para describir de incógnito lo intolerable, antes de elegir nuestras diez palabras favoritas y de componer con ellas un relato.

Nos situamos en un lugar en el mundo, antes de hacer un sacrificio e irnos a las nubes, desde las que teorizamos sobre la banalidad del mal, que nos permitió ganar  un descanso en la playa para cargarnos de suficiente energía para buscar lo que hay detrás de la escoba o de las palabras, a escribir como lo harían los ciegos e inmediatamente recobrar la vista para describir una fotografía.

Con un truco, que no se puede hacer más lento, fuimos cada uno a nuestra calle, para adorar a nuestro ídolo y escuchar voces, no las provenientes de mitos urbanos, esas llegaron la siguiente semana.

Como zombies sin cabeza asistimos entusiastas a la fiesta del halloblogween que concluimos dejándonos caer en una petit mort, de la que nos despertó Gastón, haciéndonos escuchar el grito de los excluidos. No en América, pero si los españoles confundimos esa semana con la siguiente, que nos hacía mirar a la inmigración.

Y paseando a la mascota, tras una borrachera, enviamos una foto a Mónica y explicamos como surgió, antes de cerrar el año con nuestro cuento de Navidad.

Amigos, compañeros de jueves tras jueves, ha sido un verdadero gozo haber compartido este año con vosotros, con quienes acudíais cada semana y también con quienes lo hicísteis más esporádicamente. Queda una segunda parte de esta entrada la parte personal en que trataré de componer un relato sumando los que hice al cabo de este bendito año.
Un abrazo para cada uno con mucho cariño, el que os habéis ganado, y una propuesta ... ¿hacéis una síntesis de vuestros relatos de 2011?