-

-

¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Despedidas

          " Mis regalos solo pueden estar hechos de aire, de la mente y del espíritu, como los que concedería un hada, cosas que ni siquiera un muro de una prisión podrían retener. "
          Preciosa frase que dijo un padre, Pandit Nehru a su hija,Indira Ghandi  Creo que marca lo que han de ser las relaciones paternofiliales. Ojalá mis hijos recuerden con preferencia mis regalos inmateriales sobre los materiales.

          Para Victoria



Tanatorio de la Calle 30, lunes 16 de agosto de 2010, 16,15 horas.

          Sala 2, Mario, sólo por primera vez desde que ocurrió, contempla el cadáver de su madre. Gimoteando piensa con sensación de vértigo, cómo va a continuar su vida sin ella.
          A su madre le debe su carrera universitaria, ella le pasó noches en vela preparándole tazas de café, preguntándole, apoyándole. Le debía su trabajo, contable en la empresa de su tío. Le debía no haber continuado con Isabel, ella le explicó que esa mujer le iba a hacer daño y la dejó.
          Y Elena. La muy bruja le dijo que estaba enmadrado. ¿Por qué? Elena tenía celos, no quería que su madre les aconsejara que casa comprar, como amueblarla. Un día le dijo “tu madre o yo”. Fue entonces cuando se dio cuenta que nunca conocería una mujer digna de amar salvo su madre y desde entonces sólo las usó para satisfacerse.
        Mira el cadáver, rechoncho, con ese vestido amarillo dela boda del primo Salva y se extraña que no le hable. Le gustaría acurrucarse en su regazo.
No puede creer que no tendrá preparada su ropa cada mañana, ni a quien le despierte con el beso de buenos días ...
           Sala 4, Victoria se ha quedado sola. Contempla a su padre. Le mira, tendido, acicalado por los profesionales de la funeraria, con la tez amarilleada, vestido con el traje bueno. Contempla el cadáver que aún tiene aspecto enérgico hasta en los últimos años. También cascarrabias, pero eso no era algo propio de la vejez, lo fue toda su vida.
          Victoria lleva muchos años repasando su vida para entender por qué todo salió al revés y en la conclusión del análisis siempre aparece el hombrecillo que tendido tras la cristalera le infunde pena.
          Como siempre. Siempre le infundió pena, la pena del viudo joven con dos hijas. La que cargó sobre ella, privándola de su derecho a ser objeto de compasión como huérfana desde la más tierna infancia.
          Victoria ya tenía 40 años cuando alcanzó a darse cuenta que su vida había sido tributaria de la de él. ¿Cuándo priorizó ser la mujer de la casa sobre ser una niña normal? ¿Por qué nunca tuvo una palabra de apoyo, de ánimo, de consuelo? ¿Por qué cada uno de sus logros fue tapados por algún reproche fuera de contexto?
          Ante ese pobre viejecillo que yace, tan quieto, tan bueno, con los ojos cerrados, como si nunca hubiera hecho daño a nadie.
         Se siente culpable – Papá, hasta muerto lo consigues – por sentirse liberada del lastre que significó ese ser ya inerte, aunque siente que su libertad llega demasiado tarde.

Bar del tanatorio, 21,30 horas.

          Mario menea su cubata y mira el trasero de la mujer que entra con una pareja. - Está buena – se dice y se acerca a ella.
          Victoria está pidiendo un café, cortito y con mucha leche cuando escucha un – Lo siento – de una agradable voz masculina. Se vuelve y encuentra a un hombre de edad posiblemente similar,
          Ella le devolvió el pésame, era evidente que él también había perdido a alguien y preguntó quien era.
          La respuesta, compungida de él -a mi mamá - la enterneció. Lle habría gustado referirse de forma similar a su padre. A punto de abrazarle, notó un brillo familiar en los ojos de él, algo en el gesto que su sexto sentido descifró. Ahí estaba una garrapata en busca de perro. Bebió su café muy rápido y salió precipitadamente del bar.
          Si tras cuarenta años había aprendido algo, es que nadie volvería a robarle su vida.
          Eso Mario no lo había aprendido ni se lo planteó cuando extrañado por la salida de aquella mujer continuaba meneando su cubata. Huérfano.

         Otras reflexiones muy muy recomendables a través del siguiente link:  
Gus

26 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

De padre a esposo, demasiado nos ha estrangulado esa tradición a las mujeres (supongo que he entendido bien). Siempre bienes en usufructo, nunca dueñas, ni de lo nuestro ni de nosotras. Vemos las cosas desde este occidente, mmm llamemos rico, y parece que las cosas van cambiando poco a poco, pero únicamente tenemos que asomar el hocico un poco más abajo de los límites fronterizos de la zona vip o semivip o pseudovip, para que esos cambios ni se huelan todavía.

Puedo imaginar ese brillo en los ojos de un hombre que busca un regazo y también imaginar que en el regazo de la mujer no hay espacio para él, al menos en ese momento.


Abrazos.

Natàlia Tàrraco dijo...

Pensamientos post mortem ante los cuerpor presentes, lógicos, quien más quien menos los hemos experimentado. Es ver una peli marcha atrás, cada cual.
Luego, por suerte, el vivo al bollo y el muerto...con perdón.
En la cafetería del tanatorio sirven bebidas para los vivos y ellos y ellas, le dan a la vida, es lo que hay y algunos muertos nos dirían, pues siiiii.
Interesante reflexión muy bien escrita. Besito.

maria jose moreno dijo...

Que pena tener que llegar a la muerte para pararse a reflexionar y pasar por la vida sin darnos cuenta de las cosas.
Es duro, muy duro, y dejá atrás mucha culpa.
sentirse húñerfano siempre es doloroso.
besos

LUNA dijo...

Estoy de acuerdo con lo que ha escrito Verónica.
De la tutela y mandato del padre a la del marido...pero siempre mandada por alguien.
Nada de lo se esfuerza en hacer bien es reconocido...
Solamente la muerte le libera de ese yugo y llega Mario, que nunca acabó de crecer, que su madre lo retuvo con babero y sonajero hasta que lo cambió por la maquinilla de afeitar y quiere cazar sustituta...

Muy bien Verónica que lo vió venir y salió disparada...
Muy bien por ti, que has tenido una historia de lo más original.
Me ha encantado.
Un besito

LUNA dijo...

Perdón, Verónica no, quise decir Marta.
Besitos

Princesa115 dijo...

En el mismo lugar, dos situaciones parecidas pero con un fondo diferente.
Él por la herencia madrera que había recibido sólo quería a la mujer para satisfacción personal y ella asustada por el vínculo que le sugería salió por patas.
Hoy no estoy muy inspirada, pero yo me entiendo y creo que tú también, jajaja.

Bueno besos
P.D.-Me encantó la frase de Pandit Nehru, me la prestas?

CAS dijo...

Genio y figura hasta la sepultura: Mario.
Ella, Marta, en cambio tiene claro por donde ir.
Juan, tu relato me parece excelente y en esta palabra está dicho todo lo que con calidad extraes de esta situación.
(la palabra tanatorio, aquí no la empleamos, pero ayer justamente me la comentó Gustavo, casualidad...)
Un fuerte abrazo, y gracias por tus comentarios siempre muy generosos.

Medea dijo...

Magnifico relato, tus palabras nos ponen con claridad ante esta situación, una mujer que ha pospuesto su propia vida desde niña para llevar un hogar.Ni lamentar su orfandad ha podido, por lamentar la viudedad de su padre. Mario quiere otra mamá que le preparé el desayuno y le tenga la ropa lista. La lista es Victoria que percibe claramente lo que este hombre necesita y lo que necesita NO es ella.¡¡Ya está bien!!.Me ha gustado mucho la originalidad de tu relato.Un beso

gustavo dijo...

tengo recientes las alabanzas que te dedique el jueves pasado...asi que este jueves, pensando lo mismo, n te las dire...jaja
bien juan carlos...,¡¡¡si es que has escgid una estructura más que fennmenal para presentarnos el tema de este jueves, amen de que el lugar escogido para presentar las relacines paternfiliares es...es...¡¡¡cinco horas con mario!!!...claro, que tu, juan carlos, no te cnfrmas con eso...sales del "monlogo", del tanatorio, sacas a ls persnajes y los juntas...es como si a lo que he llamado "cinco horas con mario" le dieras una portuidad mas...es como tender una man a la hija y al hijo, es eso...os junto y haced lo que querais...
me has vuelto a encantar...saludos, amigo.

Any dijo...

Me gustó como presentaste los personajes, cada uno con su historia, y como los juntaste al final.
Hizo bien Victoria en salir corriendo, el tipo buscaba una "mamá", no le bastó con la que le dirigió la vida tantos años.
Ella me da un poco de pena, quizas ahora pueda vivir un poco mas feliz, sin críticas, sin reproches.

Muy bueno tu jueves.
Un abrazo

P.D.: Quien es Marta?
:)

Pepe dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pepe dijo...

Juan Carlos: En el fondo de esas dos vidas paralelas, llamadas a cruzarse, pero desde luego no llamadas a juntarse, subyace la misma ansia absorbente de un padre y una madre que no comprenden que sus hijos no les pertenecen. Ninguno de los dos supo actuar como corresponde a padres que aman a sus hijos. El hijo que no llegó a crecer, enmadrado bajo las faldas de una madre posesiva y la hija que sacrificó toda una vida por cuidar de un padre egoista y posesivo, son buena muestra de ello.
Un abrazo.

gustavo dijo...

miau

Juan Carlos dijo...

Tienes razón en tu reflexión, VERÓNICA, por eso Victoria tiene que impedir que vuelvan a robarle la vida. Aquí, en una España en que ello puede suceder. Lamentablemente es cierto que en otros lugares menos afortunados ello no ocurre. Abrazos.

Juan Carlos dijo...

NATALIA, gracias y es cierto que el muerto al hoyo y el vivo al bollo, yo espero que cuando me incineren hagan una fiesta, porque supongo que se reunirían mis seres queridos. Besos.

Juan Carlos dijo...

Realmente MARIA JOSE, cada fallecimiento de alguien cercano trae a mente a las personas. En el caso de padres, viví el día del tanatorio de mi madre con mucha alegría, supongo que por lo dicho en el comentario a Natalia, aunque con alguna frecuencia necesitaba estar solo para recordarla. Por cierto, ni lo viví como Mario ni como Victoria, mi madre fue muy cariñosa pero también muy exigente conmigo y eso lo agradezco. Besos compañera.

Juan Carlos dijo...

LUNA, gracias por tu comentario. Ojalá se tuviera esa percepción como mi protagonista. Escribiendo el personaje de Mario me han venido a mente un montón de personas que conozco, de algunos de los cuales he tomado datos. Hay incluso un tipo de mi edad, misma profesión, con novia y casa propia de la pareja que vive en casa de los padres y que depende de modo patético de la mama.
Besos

Juan Carlos dijo...

PRINCESA SONRIENTE, Sí, te entiendo y no te noto falta de inspiración. La frase te la regalo, yo la tomé de “El sari rojo”, de Javier Moro. Soy aficionado a las citas, pero ésta me parece de las mejores que he ido recopilando. Muchos besos sabatinos

Juan Carlos dijo...

CAS, mis comentarios no son generosos, es que tus últimos dos jueves me han parecido espectaculares. Tengo que comentarte más. Es curioso, allá tanatorio se llama Velatorio, verdad?
Abrazo.

Juan Carlos dijo...

Gracias MEDEA. Tu comentario es muy especial, me ha encantado. Victoria es un personaje basado en una buena amiga y has retratado a mi amiga como si la conocieras. Un beso amiga.

Juan Carlos dijo...

GUSTAVO, muchas gracias. Especialmente por relacionarme con D. Miguel a quien he de confesar en bajito que no he leído, aunque claro que conozco y valoro su obra.
Saludos amigo.

Juan Carlos dijo...

Un abrazo, ANY, lo de Marta creo que fue un error en un comentario en que tendría que haber dicho Victoria.
La idea es que Mario nunca maduró, la educación de la madre le hizo dependiente, blando. Victoria en cambio es una superviviente, que ya no permitirá que más lastres en su vida.

Juan Carlos dijo...

PEPE, recordando tu jueves, no creo que quienes consideramos que los hijos son seres independientes de sus padres seamos mejores o buenos padres, creo que somos como se tiene que ser. Pero en la maternidad o paternidad se muestran muchas carencias, egoísmos, inmadurez, y sea lo que sea que motiva la sobreprotección. Mi idea inicial era tratar más tipos de paternidad en otras salas del tanatorio (creo que en el que cito hay unas 25), pero de haber seguido esa idea aún estaría escribiendo. Muchas gracias y un abrazo.

CAS dijo...

Hola Juan Carlos. Sí.. por aquí se le llama Casa Velatoria.

Agradezco la discreción, yo fui la despistada que puse Marta, jajaj,
Debo insistir en que tu relato me resulto excelente.

Buen sábado, buen domingo y un abrazo.

Neogeminis dijo...

Hola compañero de jueves!...creo que en cada relación paternofilial se esconde un sin numero de "por qués" y "desde cuándo", ocultos, tal vez, pero ahí están, moldeando desde siempre el caracter, los miedos, las inseguridades, las certezas, los valores, los pros y los contra de cada hijo o hija.
Me gusta la estructura que le diste a tu relato. Suelo hacer lo mismo cuando intento algún texto en prosa, los armo a modo de trilogía. Me resulta bastante cómodo para el formato bloguero.
Muchas gracias por pasarte por mi post.

Un abrazo, desde el sur.

Teresa Cameselle. dijo...

¿Una garrapata en busca de perro? Qué frase tan acertada y sorprendente. Muy buen relato.