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¡Felices Navidades!

¡Felices Navidades!

jueves, 21 de marzo de 2019

Cambio climático.




Esta semana Montse nos propone hablar sobre el principal problema que nos afecta a los humanos, aunque la mayoría de nosotros no demos a este problema la importancia que realmente tiene y nos perdamos debatiendo sobre nimiedades.

Esta canción de Jorge Drexler, como su presentación, creo que expresa mejor de lo que yo pueda hacer la importancia de luchar contra esta forma de autodestrucción.

Y sobre eso que perdemos cada día, con esta manera de gestionar el mundo que estamos permitiendo.

Y esto se lo dedico a esas queridas cigüeñas que ya no tienen que emigrar en invierno y, por ello, están engordando más de la cuenta.

Más relatos sobre el cambio climático en este enlace.

viernes, 1 de marzo de 2019

Reflexiones sobre la libertad


Este jueves Ame nos deja libertad para escribir y los resultados se enlazan en este blog.
Y mi participación consistirá en dos reflexiones en torno a la libertad

1. La libertad como principio.
Los valores fundamentales de España son cuatro, la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político.
Alguno de mis maestros decía que realmente eran dos, ya que la justicia es consecuencia de la igualdad y el pluralismo político lo es de la libertad.
Y llegados a este punto, creo que deberían resumirse en uno, ya que una libertad no igualitaria sería radicalmente injusta. ¿Qué sería una sociedad que concediera libertad a unos y no a otros? Respondo: una dictadura.
Actualmente vemos a tanta gente que, en nombre de valores que invocan quieren acabar con libertades de los demás.
Creo, como el que fuera presidente mexicano, Benito Juárez, que en el respeto al derecho ajeno está la paz.
Por tanto, igual que respetar esa libertad de cada cual, cada cual debería respetar la libertad de los demás.
2. La imagen del ave volando.
La imagen de un ave volando representa la imagen de la libertad.
Cuando se ve un águila volando mientras lleva en sus garras a un conejo, esa imagen representa cualquier cosa menos la libertad, pero dejémoslo estar.
A mí me encanta ver aves volando y hoy he tenido ocasión de hacer una pausa larga en mi trabajo que he aprovechado para ir a una zona de lagunas y ver aves volando. He visto rapaces, pero no he podido ver ánades, porque los accesos a la laguna están cerrados, advirtiendo que son cotos de caza privados. No contravine sus órdenes, pero me planteé por qué hay un coto de caza en una zona a la que acuden las aves.
Entonces se me ocurrió que a mucha gente le divierte disparar al ave en vuelo, es decir, matar la libertad.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Este jueves je t'aime, Monsieur Gainsbourg

La primera vez que escuché esta canción fue en casa de mi amigo Álvaro. Vivía el dictador y la censura se creía eterna.
Nosotros éramos preadolescentes, sobre la salud del dictador había muchas dudas y muchas bromas y la censura, aunque aún podía hacer daño, era muy ridícula y todos lo sabíamos.
Y entre las varias razones para que la censura fuera ridícula estaba el hecho de que los que viajaban fuera del territorio censurado iban como moscas a la miel hacia aquello que en España se prohibía, fuera por atentar contra sus ideas políticas, fuera por atentar contra su estrecha moralidad. Y lo compraban. Y cuando lo traían a España presumían de ello ante sus amigos que se volvían locos por aquello que nos mostraban.
Porque cuando se sabe que hay censura se sabe que uno vive fuera de la realidad. Y si la realidad trata de sexo y uno es preadolescente, la locura es total.
Aunque en el colegio nos enseñaban francés, la canción empleaba términos que no estaban en nuestro diccionario y que el entendido, es decir Álvaro, nos las traducía. Y todos los chicos nos íbamos a casa, nos acostábamos repitiéndonos mentalmente la parte que cantaba Jane Birkin y utilizábamos un modo de relajarnos más satisfactorio que la clerical ducha fría.

Tiempo después conocí otras hazañas de Monsieur Gainsbourg y comprendí al personaje, maravillosamente iconoclasta, que fue capaz de realizar este Je t’aime…, esta relación sexual en una canción, como también hizo la versión pasota de La Marsellesa que aparece en este vídeo.




Creo que en este tiempo sobran infinidad de idiotas y son necesarios unos cuantos personajes como Serge Gainsbourg, capaces de pensar por sí mismos y de llegar más allá de lo que se nos impone.

Más relatos inspirados en el Je t'aime, moi non plus en el blog de Max Estrella.

jueves, 14 de febrero de 2019

La fuerza del amor.



Esta semana Pepe nos propone escribir sobre la fuerza del amor y resulta que, como he vuelto al mundo de los talleres literarios, además muy bien acompañado por antiguos compañeros de letras, parece que ha vuelto la ilusión. Y del ejercicio de hoy surge una idea que puede transformarse en un relato para esta convocatoria, el siguiente:
Mi foto, como estoy muy enamorado de Teruel, es del Mausoleo de los famosos amantes de esa capital aragonesa, como también lo son las otras que cuelgo en este relato. 



No me dejan participar en tu rescate, no soy relevante, me dicen. Es cierto que hoy por hoy no tenemos ninguna relación, que no nos hemos visto en más de veinte años, que no me conocen ni tu cónyuge ni tus hijos, pero sé que has naufragado y lo has hecho, por lo que veo, buscando esa Isla del Tesoro sobre la que tanto fantaseamos en aquellas largas tardes de frío de nuestra adolescencia.
Sé, o mejor debería decir, siento, que tu amor por aquella aventura ha permanecido viva desde entonces y que, probablemente en este tiempo en que nuestra vida ya pasó el zénit y comienza su descenso hacia el ocaso, ese amor se ha mantenido e incrementado y que has decidido ceder al ímpetu de esa pasión y salir, por las rutas que teníamos estudiadas, hacia nuestra Isla del Tesoro. Lo sé, o mejor dicho, lo siento, porque me pasa lo mismo, cada día he sentido más ganas de emprender esa aventura.
Sé, o quiero creer, que no te has perdido, que no has naufragado, sino que has alcanzado ese destino tan anhelado.
Y por eso envío este mensaje dentro de esta botella que se parece tanto a las que contenían las primeras cervezas que bebimos, que sale en la dirección en la que siempre pensábamos se encontraba nuestro destino.





Tres meses y algún día después, alguien recoge una botella de cerveza, en la playa. Por lo erosionada que está supone que no ha sido tirada tras un botellón colectivo. Dentro hay un mensaje y decide llevarla a la Comisaría, donde alguien muestra un especial interés, se apodera de ella, la lleva a su despacho, cierra la puerta y lee un mensaje que le hace sonreír y saltar alguna lágrima.
El documento que acaba de leer queda sobre la mesa, pero no lo podemos leer. Solo escuchamos que quien acaba de leerlo musita que es increíble, que esos mensajes solo pueden haber llegado por la fuerza de un amor derivado de una amistad, que aunque poco practicada, continúa sólidamente viva. 


Otros relatos sobre la fuerza del amor aquí.

viernes, 18 de enero de 2019

Viernes en sintonía



Siguiendo una idea que se publica en Autodidacta, el blog de Ester, nos ponemos en sintonía con otros blogs compartiendo alguna imagen.





La mía es de Marvao, un precioso pueblo del Alentejo, fronterizo con España y que nos muestra una magnífica fortaleza con unas vistas espectaculares. Como esta, que mira al noroeste, es decir hacia Lisboa.

Pero seguro que la fortaleza se construyó para defenderse de los del otro lado, es decir, de nosotros los españoles.

Afortunadamente hoy solo sirve para disfrutar de la belleza de la construcción y las vistas que tenemos desde ella, porque ya no hay fronteras.

O casi, esto es lo que queda de la más cercana al lugar, que lleva a Valencia de Alcántara.




miércoles, 16 de enero de 2019

Collage de jueves

Siguiendo la propuesta de Neogéminis que puede visualizarse en este enlace, mi relato es el siguiente. 

La historia va brotando en su mente y fluye hacia su cuaderno, con su brazo actuando como cable conductor y su bolígrafo como toma de tierra. Brota hasta que siente que ha llegado el momento en que ya no debe seguir, que su capacidad ha mermado y lo mejor es dejar el bolígrafo abierto, sobre el cuaderno también abierto, con esos elementos que apoyan su imaginación desplegados, pues teme que cerrarlos signifique cerrar inconcluso su relato.
Antes no lo hacía, ha contraído esta nueva superstición por haber pasado tanto tiempo sin haber sido incapaz de cerrar un relato. Ha pensado que tal vez las tapas del cuaderno se convierten en losas cuando las cierra, que el bolígrafo se niega a volver a escribir una vez que esconda su punta. Sabe que no es verdad, y confía que el problema sea que su inspiración ha mermado (ya que si no es problema de inspiración será de capacidad).

Y tumbado en su cama, vuelve a esa historia, concretamente a pensar en esa bailarina que cubre su espectacular cuerpo cubre, con un corpiño y unas plumas, lo alza con unos importantes tacones, y trata de ocultar su mente calculadora, para lograr sus objetivos. Esa mujer que, aunque sepamos que está armada y que tiene mucha información, necesita ayuda, pues, víctima de las diversas sustancias que le proporcionan gratuitamente, está abocada a caer en un abismo en el que terminará convertida en un mero juguete.
Y ¿cómo reforzarla? ¿Cómo salvar sus ideales? ¿Cómo evitar que ella sea la víctima de quienes creyó serían los escalones que la llevarían a donde quería llegar? ¿Cómo hacerla ganar ante una apuesta tan arriesgada?
Fácil.
Poniendo de su lado a un héroe.
Ese es su momento para entrar en la historia. No él, claro, sino un alter ego capaz de jugarse el pescuezo con garantías de no perderlo, de discriminar el bien y el mal, lo importante de lo inane, lo valioso de lo falso.


Como este arqueólogo aventurero, que compartirá sus objetivos, escuchará sus secretos y apoyará su lucha.
Un refuerzo para salvar a esa bella criatura que seguramente simboliza su creatividad.
Y piensa que si falla este recurso, podría utilizar a un zahorí, que con dos palitos encuentre alguna fuente de inspiración en su gastad cerebro.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Relatos sobre criaturas malignas.


Este jueves, bajo la inspiración (confío que nunca bajo el influjo) de criaturas malignas, escriben los siguientes compañeros:



1. Gustavo


domingo, 28 de octubre de 2018

Convocatoria literaria para el 1 de noviembre de 2018.


Resultado de imagen de criaturas malignas mitologia



CRIATURAS MALIGNAS


Esta semana me corresponde recoger la antorcha juevera de manos de Mónica y mantenerla una semana más hasta que llegue el momento de entregársela a Mag.

Y aunque he barajado varias ideas como temas de convocatoria, tratándose de la que se desarrollará el jueves 1 de noviembre, día de los santos, los difuntos, el halloween o la castañada, no soy capaz de abstraerme al tema del día.

Por eso os propongo relatar lo que se os ocurra sobre criaturas malignas, sean humanas, o no, o a medias, o lo que se os ocurra, lo que sea siempre que aparezcan criaturas malignas.

Os espero este jueves.

martes, 9 de octubre de 2018

Este jueves de otoño escribimos sobre el final del verano.



El verano se va, con el sol, allá, a lo lejos, hacia el horizonte y más, mucho más allá.
El sol volverá en unas horas, el verano no, tardará mucho en volver, muchas horas de clase, de aburrimiento, de viajes en metro, de fiesta… de todo eso que no es verano, de todo eso que es estar separados.
Si te fijas en la foto se les puede ver, aprovechando las últimas luces del verano porque el otoño les llevará de vuelta a su sitio. Y el sitio de cada uno está muy alejado del sitio del otro, aunque ambos comprenden que el lugar al que pertenecen es aquel en el que están juntos.

Por eso apuran los últimos instantes de ese sol en retirada para mantenerse unidos, tan unidos por su cuerpo como lo están por sus sentimientos.




El sol ya se fue. Una luna ecléctica domina el cielo y ellos aprovechan la confusión para arrebatar esa noche al cruel otoño y fundir sus cuerpos una vez más, una última vez, al menos hasta que se cumpla alguna de las quiméricas promesas que se han hecho, al menos, en el peor de los casos, hasta que vuelva el verano.
Si te fijas mucho tal vez puedas verlos. Yo no puedo, pero me cuentan que entre los rugidos del mar se pueden escuchar gemidos apasionados y desesperadas promesas de unión eterna.


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Este relato pertenece a la convocatoria realizada por Molí del Canyer en la convocatoria literaria del jueves 11 de octubre de 2018. Los otros relatos escritos bajo la misma propuesta se pueden encontrar desde este blog.

Las fotos son de cosecha propia, la primera en la Albufera y la segunda en la playa de Cullera, ambas en Valencia.

domingo, 7 de octubre de 2018

Cierre de la convocatoria de relatos sobre ritos iniciáticos






Termina la semana y hemos podido disfrutar de diecisiete relatos inspirados en la convocatoria.

Ocho de los relatos nos han hablado del ritual de la unión de una pareja, fueran matrimonios o rituales sobre la primera unión entre ambos, basados en sentimientos o en procedimientos que me parecen bastante más adecuado que los que se vienen empleando, relatos recreando la unión entre hombres y mujeres. Otros nos han contado divertidas aunque poco higiénicas costumbres prenupciales o ritos para lograr el enamoramiento y también se nos ha contado el fina de una unión que no resultó como se esperaba cuando se produjo.



Hemos tenido cuatro relatos de inicios que se producen en la adolescencia, el primer pantalón largo, la unión a una colla (pandilla para nosotros), de una primera menstruación y otro en que nos cuentan, ya desde fuera, el inicio en una secta.

Hay dos que coinciden en los inicios a una comunión con la naturaleza, aunque con diferente tono, uno más voluptuosamente amazónico y otro más consuetudinariamente castellano.

Otros dos nos han acercado a mundos desconocidos, uno sobre la conversión en una guerrera neogótica y otro sobre el reingreso en la categoría de guardián interior.

Y finalmente hemos disfrutado de una estupenda metáfora entre la creación y el reparto de golosinas en un bautizo.

Me he quedado como imagen inicial con la propuesta por Pitt Tristán, en su estupendo relato sobre el rito con el que se celebraría la primera menstruación, pero también quiero recoger la de Magade Omar sobre la primera unión entre hombre y mujer y cierro con otra que me ha gustado mucho, como es la propuesta por Charo donde vemos el exterior del pozo en cuyo interior el novio se gana el derecho a unirse con una chica del pueblo.

Muchas gracias a todos por participar, he disfrutado cada uno de los relatos que aquí sintetizo para no extenderme demasiado. Nos leemos relatando el final del verano (para los norteños), en el Molí del Canyer.